EL AGUJERO ( del Obispado de Bilbao)

Cuando por las mañanas abro las ventanas para orear las habitaciones procuro no mirar hacia abajo. Pero, inevitablemente, la mirada se me va hacia el agujero que ahora hay abierto en el lugar en el que antes se alzaba mi querida Escuela de Magisterio – BAM y sus espléndidas palmeras.

Y es este un agujero que me afecta particularmente, tanto como hueco físico como moral.

Como hueco físico , similar al dejado por una muela arrancada sin anestesia en pleno barrio bilbaíno de Abando, y ahora parcela sucia, embarrada, recrecida de oscuras hierbas innobles y poblada de grandes ratas negras.

Y hueco moral ,desangrado por quien debería ser y haber sido faro de ética, el obispado de Bilbao, que en este caso parece haberse eludido a sí mismo como norma. Y también hueco moral ,civilmente vaciado por un Ayuntamiento de Bilbao incapaz de hacer cumplir su propia ley y permitiendo la arbitrariedad de los poderes fácticos más arcáicos.

Y podría argumentar todo lo anterior con buena conceptualización y adecuada documentación, pero no lo haría mejor que el profesor Javier González de Durana cuyo reciente artículo titulado La Sagrada Inmunidad del Solar es de una excelencia insuperable.

Y también podría volverme pancarta, pintada y consigna, pero siempre lo haría peor que la Asociación Abando Habitable y Saludable, a la que pertenezco y a cuyas convocatorias acudo tanto como el cuerpo me lo pide.

Ese cuerpo que tanto se irrita, en un calambre desde los pies a la cabeza, cuando cada mañana abro las ventanas para orear las habitaciones de mi casa y me encuentro con ese agujero inconcebible si no fuera tan real…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

Publicado por

Vicente Huici Urmeneta

Sociólogo, neuropsicólogo y escritor.

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