Iparraldeko haizearen menpe, Nautico terrazan, begiak itxita, itsasoko olatuak entzuten, leku berean ikusten naiz, eskuizkribu bat zuzentzen paperezko orri batean.
1980.Nire lehen eleberria zen. Nobela politiko-militar bat hain zuzen.Nobelagile ez nintzela neure buruari frogatzeko. Idazteko zein bide hartu behar nuen jakin gabe…
Circula por las redes sociales una precisa imitación de Donald Trump llevada a cabo por el actor y comediante escocés Lewis MacLeod que destaca por reproducir fielmente la voz, el tono, las pausas y los gestos característicos del presidente estadounidense y que ya ha obtenido más de 14 millones de visitas.
Y por fin, Instagram ofrece un corte claramente censurado, pues elimina del relato las guerras anteriores, una posible guerra civil estadounidense – Civil War in America- sobre la que el imitador de Trump dice que todavía está trabajando – «I´ m working on that one the moment».
Ciertamente no es de extrañar esta última versión censurada pues a pesar de la excelente imitación de T. r.u.m.p. – algunos medios lo escriben así probablemente para evitar demandas judiciales – hay efectivamente atisbos de graves enfrentamientos civiles en la América del Golfo de América, sobre todo a raíz de la actuación arbitaria y violenta de esa guardia de corps tan particular que se acoge al groenlándico nombre de ICE.
En cualquier caso, que el presidente del pelo anaranjado se presente como un payaso hasta el punto de concitar sonrisas más allá de las risas enlatadas que acompañan a la actuación del imitador escocés, no deja de ser preocupante, pues recuerda un tanto a la percepción cómica que se tenía en un principio del grandilocuente Adolf Hitler o del hipergesticulante Benito Mussolini…
Vivimos tiempos de sombras amenazantes que se ciernen sobre lo hasta ahora conocido y hay cierta nostalgia de alguna luz del pasado que ilumine el futuro. Valen Riaño, activo miembro del Seminario de Escritura Creativa que coordino, ha dado cuenta de estas incertidumbres en este texto titulado Luces y sombras, en el que , por otro lado, parece evocarse a Peter Handke o a Junichiro Tanizaki:
«Me despierto con este mantra, pensando que todo tiene su pro y su contra, su bien y su mal, y donde hay algo, allá está su contrario.Y pienso en la confrontación y en la complementariedad, y esto y aquello.Y en el bien y en el mal. Y si uno existe es por su opuesto. En este lío me muevo. ¡Vaya despertar más travieso!…Sonrío en mi dislate.
Y ahora el negro y el blanco, la mentira y la verdad, la paz y la guerra. En vaya lío me he metido. Mi cabeza en el piñón fijo. Todo y nada.Y ¿por qué? Y ¿por qué no?
Y entonces releo una frase: “Las más bellas lámparas a veces son esas que encendemos, no para ver la luz, sino para ver la sombra”.
Luces que dan sombra en una misión extraña, en una contradicción.Y no alumbramos la oscuridad, sino que la creamos. Para vivir en lo oculto. Ruido y silencio, de nuevo la cantinela, pero esta vez con la intención.
Regodeándonos de nuestro martirio. Y fíjate, el masoquismo elevado al anhelo, casi a la necesidad.
Al final les vamos a dar las gracias a todos esos dictadores que nos hacen admirar la sombra de la realidad, buscando el otro lado de la moneda«.
Llevo ya una temporada viviendo en una dicotomía crítica que ha llegado al límite de la esquizofrenia ideológico-política con el segundo advenimiento a la presidencia de USA de Mr. Trump.
Pues que, por un lado, junto a la crónicas de los dichos plenipotenciarios y los hechos militares y paramilitares de este propagandista de una nueva unidad de destino en lo universal que se acoge a la consigna de MAGA (Make America Great Again), me llegan razonadas opiniones varias que tienen como hilo conductor la falta de respeto del leader de pelo naranja por el derecho internacional.
Pero, por otro lado, y por vías intermedias, me entero de que todo lo anterior, crónicas y opiniones, no forma sino parte del versatil y sutil aparato propagandístico del Imperio y sus acólitos , siempre preparado para despistar ,y que la verdad de lo que está ocurriendo tiene más que ver , con datos de profundis, con un radical cambio económico estructural ante la decadencia estadounidense, el ascenso de la República Popular China y la inoperancia europea.
Así que me encuentro un tanto como uno de los atados y bien atados congéneres que en el fondo de la caverna de Platón solo conocen lo que se les quiere proyectar como verdadero, y otro sí como quien entre tanto está oyendo a quien habiéndose desatado y salido de la cueva ha decidido volver a internarse para proclamar la verdad verdadosa que ha conocido en el exterior.
Y reconociendo que esta dualidad platónica está tan asentada en nuestra cultura- eso de que solo algunos conocen La Verdad y otros, la mayoría, permanecen engañados frente a ella- mi degenerada tendencia a la comprensión que no a la explicación como sociólogo del conocimiento en excedencia, me ha llevado a recuperar lo que ya expresaron Karl Marx, Émile Durkheim, Max Weber, o Karl Mannheim, y que es que la verdad se construye socialmente salvo que se tenga detrás algún guardaespaldas metafísico y su correspondiente profeta, y que solo es comprobable en función de la acción u omisión social que genere consecuentemente.
Por sus frutos los conoceréis, decía el evangelista Mateo en sintética síntesis, y atentos y atentas que deberemos estar, pues, sea que Mr. Trump se esfume en un impeachment por hartazgo hasta de los suyos, sea que el MAGA acabe siendo una consigna unificadora alternativa traducida ya como «Make America Go Again!»…
EL Colegio Vasco y la Asociación Vasca de Periodistas organizaron recientemente una sugerente mesa redonda sobre la geopolítica del miedo en Bidebarrieta Kulturgunea .
Comenzó el acto con unas palabras de la presidenta Amaia Goikoetxea en las que destacó la importancia del buen periodismo para abrir un «refugio seguro frente al caos, al desorden y a las inmensas posibilidades de intoxicación que propicia el lado oscuro de las nuevas tecnologías».
A continuación y bajo la moderación de Julio Flor conversaron frente a un numeroso público la vicepresidenta de Reporteros Sin Fronteras, Edith Rodríguez, el profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la EHU , Juan Soroeta así como Adrián Zelaia, presidente del Centro de Investigación EKAI Center y exdelegado en el Comité Asesor en Política Industrial en la Unión Europea.
Rodríguez apuntó el miedo de los profesionales de los medios de comunicación ante la reversión de la libertad de informacion que, en el contexto de regímenes autoritarios o progresivamente iliberales, condiciona gravemente la investigación periodística como ha ocurrido recientemente en la invasión de Gaza por Israel.
Soroeta situó el miedo social en el ámbito de la regresión del derecho internacional al albur de los intereses coyunturales de las grandes potencias, poniendo como ejemplo el caso del pueblo saharaui.
Por su parte, Zelaia alzó la mira y matizó que el miedo que en estos momentos se percibe debido a la inseguridad generada por los conflictos internacionales, desde Gaza hasta Venezuela pasando por Ucrania o Irán, es debido a la falta de comprensión de la evolución geopolítica de las últimas décadas en las que el equilibro generado tras la II Guerra Mundial se ha ido paulatinamente quebrando, dejando a la Unión Europea en un órsay progresivo, mientras la República Popular China avanza con su modelo de capitalismo comunista ante unos Estados Unidos de América en franca decadencia.
Conclusivamente , quedó claro que la reivindicación de la libertad de información, uno de los pilares de la democracia liberal, acompañada de la adecuada investigación , es acaso la base más sólida para conjurar el miedo colectivo que va extendiéndose globalmente como caldo de cultivo de un nuevo fascismo y que puede permitir la convergencia en una acción social resiliente.
Cabe dejar constancia asimismo, que sobre este encuentro tan pertinente planeó la sombra de mi querido amigo y colega Juanjo Álvarez, catedrático de Derecho internacional privado en la EHU y Secretario del Instituto de Gobernanza Democrática, uno de los propulsores del acto según Amaia Goikoetxea, y al que finalmente no pudo acudir.
Los tres Reyes Magos, que al parecer no eran ni tres ni reyes ni magos, han traído a la actualidad dos hechos supuestamente inconexos.
Así, por un lado nos hemos enterado del secuestro quirúrgico de Nicolas Maduro y la implantación en la República Bolivariana de Venezuela de un gobierno que va a garantizar la explotación de la mayor reserva petrolífera del mundo – en la que por cierto participará con gran entusiasmo Repsol en palabras de Iosu Jon Imaz – o de los cultivos de coca ( Jon Juaristi dixit).
Y por otra parte se ha anunciado, con el protocolo navideño ad hoc, la concesión del 82 Premio Nadal a la obra intitulada La ciudad de las luces muertas del joven escritor David Uclés , que ya había triunfado en la lista de los libros más vendidos con sus 300.000 ejemplares de La península de las casas vacías.
Pues bien, como decía al principio, ambos hechos, noticias para la mayoría de los mortales, tienen un vínculo que no es , por otra parte, nada extraño ni ajeno a los tiempos que corren y que se resume en el mercantilismo neoliberal en el que el beneficio es ya el mandamás explícito.
Hacia las 4 de la madrugada del 5 de enero me he despertado en medio de gritos y luces azules, muy extrañado ya que esperaba el cotidiano jaleo de salida del pub situado bajo mi casa para la noche de reyes.
Levantada la persiana, he comprobado que ni los gritos eran los habituales , del tipo » hijo de puta, te voy a romper la cabeza», y que tampoco se oían los típicos lamentos sonoros, como » ¡otra noche sin follar!»
No, el enfrentamiento era entre dos grupos que intentaba separar con cierta contundencia un buen número de policías y que ,sin duda animados por las copas, se disputaban la bondad o maldad del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recientemente secuestrado por un comando estadounidense.
Una vez bajada de nuevo la persiana, ya en la vela, he estado reflexionando un largo rato. Y se me ha ocurrido que este enfrentamiento callejero local puede ser la metáfora global del enfrentamiento político que debe (de) vivirse en la misma Venezuela, más acá y más allá de las fricciones subterráneas internacionales.
Pues despejada por el mismo presidente Trump la posibilidad de que sea la lider opositora María Corina Machado quien asuma el poder tras este golpe de estado disfrazado de extracción – curiosa palabra, por cierto ,antes solo usada en las novelas de espías- la única verdad hasta ahora evidenciada es el plan de control de la industria petrolera venezolana que como ya auguró Hugo Chávez fue y ha sido la causa final de esta operación quirúrgica (?) militar.
Y asímismo he concluído que, sumado a todo lo anterior , esa auto-legitimación iliberal ( MAGA) que no respeta la legislación internacional, ni acaso la de su propio país, deja consecuentemente sin efecto aquella severa y pragmática caracterización que hiciera Max Weber del capitalismo como «la racionalización del expolio».
Pues, lo que ya se advierte, más allá de ret´óricas indecentes, es el puro y duro expolio de los tiempos coloniales. Algo que probablemente percibir´án en muy poco tiempo quienes tanto se están alegrando del derrocamiento de Maduro entre gritos y luces azules…
De los tantos asuntos pendientes que me habían quedado del 2025, había uno que quería abordar con detenimiento y que era un larga entrevista con el filósofo catalán Miguel Morey en la que hace un repaso de su trayectoria vital y profesional.
En dicha entrevista hay un momento clave en el que articula toda su deriva posterior y que sitúa fundamentalmente en la experiencia escolar de los años sesenta, una experiencia plagada de una violencia inusitada – «la letra con sangre entra»- por parte del profesorado franquista y que luego se prolongó en la sistemática represión policial de los setenta en la universidad. Concluye Morey que aquellas vivencias le marcaron para siempre y que le colocaron desde entonces del lado de quienes sufrían y contra quienes ejercían cualquier tipo de violencia, fuera física , moral o incluso metafísica.
Y en este punto he encontrado otro vínculo con él, por más que ya tuviera otros derivados de intereses comunes , salpicados de libros, artículos, congresos y viajes varios y que es la experiencia de la represión directa , algo que puede resultar incomprensible para las nuevas generaciones.
Así que también he recordado las palizas sistemáticas a las que tuve que asistir en el Colegio Santa María la Real de los Hermanos Maristas de Pamplona – ¡ah hermano Melanio!- palizas que alcanzaban el nivel de tortura en algunos casos – ¡ clases de latín con el Santillana!- por no hablar de pederastia descarada como la ejercida por el hermano Braulio que, según dicen, fue luego expulsado de la Orden. Y, cómo no, la violencia policial del decadente tardofranquismo que viví en primera persona en los calabozos del Gobierno Civil de Navarra y que culminó en el asesinato de Germán Rodríguez en la masacre de la Plaza de toros de Pamplona en los sanfermines de 1978…
Violencia, sí, una violencia que a algunos y a algunas nos configuró como sujeto colectivo- de esto también habla Morey- y que sobre las mismas bases judeocristianas que simultáneamente nos iban modelando ideológica y confúsamente- Huici…¡Refúteme a Kant! – nos abrió las puertas de todas las doctrinas de la liberación desde el anarquismo hasta el zen pasando por el marxismo y el nacionalismo, en sucesivas o compartidas militancias.
Y conciencia de un sujeto colectivo, quizá siempre más «en-sí» que «para sí» en la terminología clásica, que, sin embargo, continúa irritándose ante la violencia del infame que la ejerce, en cualquier lugar y en cualquier momento…
A pesar de que ya se puede hacer electrónicamente con ayuda de la IA, como todos los años por estas fechas, se me ha ocurrido hacer una consulta manual al I Ching evocando el próximo 2026.
He utilizado el procedimiento de las monedas y para la interpetación he requerido la ayuda de la versión castellana de Albert Galvany ( Yi Jing El Libro de los cambios, Atalanta,2006), la francesa presentada por François Jullien ( Le Yi King, Zulma, 1992) y la inglesa de Richard J. Lynn ( The Classic of Changes- I Ching, Columbia University Press, 1994).
El hexagrama obtenido ha sido el 8, Bi, La Alianza, si bien los dos seises en el segundo y tercer trazo, indican una evolución hacia el hexagrama 48, Jing , El Pozo, siendo el opuesto el 14, Da You, Las Grandes Posesiones.
Según esta disposición, globalmente el año 2026, va a ser un periodo de amplias alianzas en las que, por un lado, habrá una tendencia solidaria y por el otro una agrupación progresiva de infames violentos con los que de ninguna manera habría que pactar ni por una conveniencia coyuntural. Asímismo si la tendencia solidaria se mantiene, se generará una energía social positiva de larga duración.
Dadas las circunstancias históricas en las que vivimos, mayormente tristes a causa de las guerras y los enfrentamientos políticos ,el pronóstico parece apuntar hacia una apertura de cambio de ciclo ,si bien, teniendo en cuenta la trama profunda del I Ching, las situaciones presentes no vendrían a ser sino el germen de futuros cambios, así como las crisis de todo tipo, las ocasiones para las grandes transformaciones.
Toca , pues, aceptar con moderado optimismo el cambio de ciclo y sumarse a la tendencia solidaria de ayuda mutua, pues la agrupación de infames generará al principio más violencia ante la percepción de su decadencia.
Pues eso , mis hermanos, mis hermanas… Pero, any way, y como ya comenté en otra ocasión, dadle a todo lo anterior la misma relevancia que pudiérais darle al célebre Calendario Zaragozano de Don Mariano Castillo y Osciero…
La noche del 24 de diciembre, tras el mensaje de navidad del Rey Felipe VI, y poco antes de la cena, recibí un email de un lector habitual de este blog, reprochándome el pesimismo que a su juicio destila mi dietario 1978 recientemente publicado.
La coincidencia , como suele ser habitual, no me pareció ser tal, pues todo lo que elogió el monarca y sobre todo el acuerdo constitucional de aquel año, era lo que yo, por entonces y a pie de obra, veía y anotaba como problemático.
Por si sirve de algo, quizá sea preciso recordar que, muerto en la cama «el enano de El Pardo», el entonces » pelele Juancarlos» era considerado una prolongacion del franquismo bajo la forma de una monarquía ilegítima.
Y otro sí ,que el Partido Comunista de España era la fuerza más relevante de la oposición sin comparación con el PSOE, ni por supuesto con la izquierda anarquista, trotskista o maoísta (en la que yo, por cierto, militaba).
Por todo ello, la aceptación de la monarquía por parte de un PCE hasta la fecha republicano resultó incomprensible y todavía más su adhesión a una constitución que sancionaba el concordato con la Iglesia Católica alejando cualquier atisbo de laicismo , y dejaba sin resolver el problema de las sensibilidades territoriales reafirmando la existencia de una sola nación , España, cuya unidad quedaba garantizada por las fuerzas armadas.
En fin, que si en mi libro 1978 se puede percibir cierto pesimismo, se trata de un sentimiento que desgraciadamente pudo estar legitimado a la vista de la deriva delincuente de Juan Carlos I, la subvención anual de 12.000 millones de euros a la Iglesia Católica y sus casos de pederastia y pelotazos inmobiliarios, la respuesta represiva ante el procés catalán o los intentos de golpe de estado militares como el del 23 -F ( por no hablar de los que algunos consideran judiciales)…
Y puntualizo todo esto a pesar de que puede ser acaso peccata minuta ante la ola de iliberalismo que amenaza hasta una constitución tan burguesa y liberal como la que ha reclamado el sucesor del Demérito, el Rey FelipeVI…
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