
La coincidencia de mi último viaje a Galicia con la relectura de la «Apología de Raimundo Sabunde» de los Ensayos de Montaigne, me ha hecho recordar al republicano Luis Huici.
Aquel Huici, hijo de un farmacéutico gallego y de madre asturiana, fue sastre de profesión, pero mucho más conocido como pintor, dibujante y grabador, formando parte de la vanguardia cultural coruñesa de los años veinte. Destacó como ilustrador, publicando sus dibujos en las principales revistas culturales gallegas . Fundó el primer cine club de A Coruña, que hizo posible en la ciudad la primera proyección de las películas de Einsentein. Estuvo al frente de la Asociación Española de Amigos de las Artes Nuevas, creada en 1936, y fue miembro de la directiva de Germinal, el ateneo libertario coruñés.
Asimismo , militó en las filas republicanas y del autonomismo gallego y concurrió a las elecciones en representación de Izquierda Republicana. El 7 de junio de 1936 compartió escenario con Castelao en un acto en favor del Estatuto de Galicia celebrado en el teatro Linares Rivas.
A diferencia de otros militantes progresistas o galleguistas que , como a Castelao, la sublevación militar les pilló fuera de Galicia, o que directamente se integraron en Falange para salvar sus vidas, como Gonzalo Torrente Ballester o Álvaro Cunqueiro, Luis Huici fue inmediatamente detenido y torturado hasta la muerte, siendo su cuerpo hallado en una cuneta el 20 de agosto de 1936.
Uno más de tantos, hasta hace poco desconocidos, que apostaron por integrar la vanguardia artística y el cambio social, y que la barbarie franquista se llevó por delante…
(c) by Vicente Huici Urmeneta