PAMPLONA ( 6 de julio)

«Pamplona, 6 de julio, bullicio y alegría, ya están los pamplonicas, ansiosos de gozar. Con faja, pañuelico, la bota de clarete, con el primer cohete, la juerga va a empezar».

Esta es una de las canciones más populares de los sanfermines de mi infancia y que sabía y que aún me sé , de tantas veces repetida entre familiares y amigos de la peña Oberena.

Yo también la cantaba ,sumándome a la marea blanquirroja que se desencadenaba a partir de las doce del mediodía de cada 6 de julio , a pesar de ciertas reticencias ideológicas propias de una adolescencia crítica y muy politizada. Pero todo cambió de golpe el 8 de julio de 1978.

Pues aquel día lo que estalló no fue solo un cohete, sino la misma Plaza de toros de Pamplona, invadida a tiro limpio por la Policía Armada bajo el mando del comisario Miguel Rubio.

El resultado de aquel acto criminal fue una larga tarde de duros enfrentamientos que bajo la orden «preparad todas las bocachas y tirad con todas las energías y lo más fuerte que podáis: no os importe matar» ,se saldaron con la muerte de Germán Rodríguez de un balazo en la frente y una larga lista de heridos, así como la muerte posterior de José Ignacio Barandiarán por disparos de la policía en una protesta consecuente del 11 de julio.

De inmediato se suspendieron las fiestas, o ,por mejor decirlo, se puso fin drásticamente a un modelo de sanfermines que diseñado por la derecha navarra amparada por la Cruz Laureada de San Fernando, había ido sin embargo adquiriendo un carácter popular y reivindicativo con el paso de los años.

Pues aquellos desgraciados hechos de los que nadie se hizo responsable no fueron sino el estallido de una acumulación de violencia sistemática que se había desarrollado a lo largo de un año clave en lo que luego se denominó La Transición, y del cual he dado cuenta en mi dietario 1978.

Recordar estos hechos y su manifiesta impunidad una vez más no obedece sino al deseo de mantener encendida una pequeña luz sobre la memoria colectiva, sin pretender, desde luego, oscurecer el deseo de encuentro y diversión que acompaña a toda fiesta que se merezca tal nombre, y por mucho que en este caso , y por ejemplo, se siga cantando «Pamplona 6 de julio…» del antiguo requeté Manuel Turrillas…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

Publicado por

Vicente Huici Urmeneta

Sociólogo, neuropsicólogo y escritor.

Un comentario en «PAMPLONA ( 6 de julio)»

  1. Así que el famoso Maestro Bravo había sido requeté…Ah,los carlistas, ¡ cuántas veces fueron engañados!

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