LAS JORNADAS EUROPEAS DE PATRIMONIO (25 años)

Se ha cumplido este año el 25 aniversario de las Jornadas Europeas de Patrimonio organizadas por la Diputacion Foral de Bizkaia , en una iniciativa conjunta del Consejo de Europa y la Comisión Europea y bajo la Coordinación General de mi querida amiga Aintzane Egilior Mancisidor.

El objetivo de estas Jornadas ha sido obviamente la difusión del patrimonio, pero a lo largo de estos quinquenios las Jornadas han ido evolucionado en fondo y forma.

Así, tras la dedicación al desconocido patrimonio industrial, se fueron incorporando nuevas temáticas como el patrimonio arqueológico o el paisaje cultural. Además las Jornadas del 2018 supusieron un hito al coincidir con la declaración del Año Europeo del Patrimonio Cultural, desarrollándose el programa Emakumeen emaria (El legado de las mujeres) que se centró en visibilizar el papel de las mujeres en la creación y transmisión de la herencia cultural común y que dio lugar al proyecto pionero Women’s Legacy, en colaboración con otras entidades europeas.

También el modelo de la Jornadas ha ido evolucionado, combinando una dinámica impulsora foral con una red colaborativa en el que han participado municipios, asociaciones culturales, colegios profesionales , museos, personas propietarias y otros muchos agentes.

Asimismo , a lo largo de estos años las Jornadas han ido adaptándose a la evolución de la propia definición de patrimonio, siguiendo las orientaciones de diversos convenios europeos y favoreciendo la inclusión de la dimensión social en el concepto de patrimonio, más allá de sus aspectos puramente materiales.

Pues sin obviar las funciones de preservación y transmisión , es necesario atender también a la evolución de su definición teniendo en cuenta todas y cada una de sus implicaciones, para que ,como indica el antropólogo Félix Leturia Ibarrondo, el patrimonio no se convierta en una «fase terminal de la cultura sin capacidad de cambio».

(c) by Vicente Huici Urmeneta

UDAKERIAK ( 2.P*** veraneante)

(UDAKERIAK: cosas sin importancia del verano. Escritas en un tono un tanto burlón para solaz de algunos y sonrisas de otras.Sin mayores pretensiones ni trascendencias. Perfectamente prescindibles, sobre todo a la vista de lo que está ocurriendo en Gaza…)

Desde hace algunos años, tengo a bien pasar, uxoris iure ,una parte del verano en una placentera villa marinera de la costa vizcaína.

Como quiera que soy y siempre he sido un tanto sociológicamente incorrecto , y no me gusta la montaña arriscada ni los paseos amables entre prados y arbolillos ,ni las intrincadas rutas bicicleteras, ni el piragüísmo alternativo, ni ,por decirlo todo de una vez, deporte alguno que implique uniformacion, ha sido un gran avance , a pesar de no vestir bermudas ni calzar chancletas, pasar de la categoría de «puto veraneante» a la más simple y sintética de «veraneante».

Otro sí, que me he mimetizado entre las gentes, con atencion flotante y observación participante, disfrutando aleatoriamente de las tres «P»s que según un ilustrado colega – gracias, Ricar- constituyen el mapa de actividades de un tal lugar y que suelen ser ordinalmente Playa, Paseo y Poteo.

De manera que en no habiendo playa, algo muy habitual en estas latitudes norteñas, queda el paseo por un largo malecón,y si este se vuelve difícil por mor del viento y/o la lluvia, todavía resta el poteo en los innumerables bares acodados a la ría, siendo el muro que las limita sobre las aguas lugar de encuentro predilecto de autóctonos y visitantes.

Pero por lo general he de constatar que, según mis averiguaciones, disfrútanse de las tres «P»s en sucesión diaria y cotidiana si el tiempo y la autoridad no lo impiden y con grandes alborozos, pues el personal lugareño es muy acogedor y hasta algunos me siguen en mi euskera vizcaíno de Gipuzkoa.

Por fin, y como novedad, he de decir que he podido añadir una P más, concomitante de las anteriores. Es la «P» de «página» ,en referencia a esa actividad que no distingue entre indoor y outdoor y que viene siendo la lectura en cualesquiera de sus modalidades – como todos los veranos yo releo homeopáticamente y con fruición la Fenomenología del Espíritu del camarada G.W. F. Hegel ,(a) Mastropiero.

Cumplida , pues , por hoy mi misión como cronista, permanezco al acecho,querido lector, mi hermano, querida lectora, mi hermana ( too),orgulloso de mi nuevo título…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

CASTELAO ( unas palabras de)

«Así, los que no creemos que la unidad española sea anterior ni superior a su variedad, somos unos canallas. Los que creemos que el sistema unitario y centralista causó la ruina material y moral de España, somos unos falsarios.Los que no queremos someternos a la violencia asimilista que iniciaron los Austrias y Borbones, somos unos insurrectos…Los que creemos que el sistema federal puede resucitar las mejores virtudes de la tradición hispana, somos unos traidores».

Alguien podría pensar que estas palabras están extraídas de algún reciente discurso parlamentario.

Pero no es así. Están escritas en 1935 por Alfonso Rodríguez Castelao, durante su destierro funcionarial en Badajoz bajo el gobierno de Alejandro Lerroux, y que luego se reprodujeron a modo de prólogo en aquella obra fundamental del galleguismo político que titulada Sempre en Galiza se publicó en 1944.

Y lo sorprendente de estas palabras es su vigencia actual, y con ella la constatación del gran agujero negro institucional que supuso la dictadura franquista, más allá de la interrupción abrupta de la dinámica social, cultural y artística , cercenada por una represión criminal y vengativa.

Que de nuevo los argumentos se repitan pasado casi un siglo y que las actitudes se manifiesten tan análogamente enfrentadas y brutalizadas, debería hacernos reflexionar a quienes vivimos en la pell de brau.

Quizá ya es hora de resolver de una vez por todas la adecuada estructura del Estado sin mayores principismos, miedos ni intrigas…

( Escrito con ocasión del Día da Patria Galega)

(c) by Vicente Huici Urmeneta

PEDRO OLEA ( la mirada de)

Del salón- comedor en un ángulo oscuro comía pausadamente el primer plato del menú del día. De vez en cuando bebía un pequeño sorbo de una cerveza sin alcohol y a ratos hojeaba desganadamente un periódico.

Pero cuando levantaba la vista, sus ojos profundos y lejanos se fijaban en un infinito inescrutable y su rostro se iluminaba durante breves momentos.

Yo observaba este ir y venir desde el recogimiento mudo a la exaltación puntual y trataba de interpretarlo.

¿Estaría recordando su primer día en la Escuela Oficial de Cine madrileña? ¿Aquel gran éxito con El bosque del lobo que fue su a modo de tésis doctoral? ¿O los rodajes de Pim, pam, pum… ¡fuego! o Tormento ​?¿ O el de aquel disruptor Un hombre llamado Flor de Otoño  que se estrenó en plena Transición y que abordaba por primera vez en el cine español la cuestion de la homosexualidad? ¿O su retorno al País Vasco para rodar Akelarre o Bandera Negra?

Difícil saberlo, tras una tan larga carrera cinematográfica en compañía de actores como José Luis López Vázquez , Fernando Fernán Gómez, Paco Rabal ,José Sacristán, o Ramón Barea, de actrices como Amparo Soler Leal, Concha Velasco, Carmen Sevilla o Silvia Munt, y en tantas ocasiones con aquel magnífico guionista que fue Rafael Azcona.

Pero lo que sí estaba claro era que quien tenía allí delante, ya frente a un flan bamboleante, era al director bilbaíno Pedro Olea, que a su ochenta y siete años todavía era capaz de continuar sorprendiéndose con lo que veía entre recuerdos de …!Luces , cámara, acción!…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

JOSÉ CARLOS BERMEJO BARRERA ( maestro)

Decía Josep Pla al comienzo de uno de sus libros: «En el clos d´ una cultura, hi ha una missió obscura però indispensable: continuar. Aquest llibre no és mès que la continuació del que s´ ha fet abans a l´ objecte que els que vinguin puguin treballar» ( En el interior de una cultura, hay una misión oscura pero indispensable: continuar. Este libro no es más que la continuación de lo que se ha hecho antes al objeto de que los que vengan puedan trabajar).

Y , efectivamente, continuar es la labor fundamental de todo quehacer intelectual.

Pero para continuar lo que antes se ha hecho también es indispensable reconocer a quienes lo han hecho y , en alguna medida, se han vuelto maestros en su sentido etimológico de guías indispensables.

Y si para mí, Pla ha sido el maestro que, presentado por mi tío Julio Manegat, ha dirigido mi labor como dietarista, y el ya fallecido catedrático Jesús Arpal quien me abrió la puerta de la reflexión sociológica cualitativa, ha sido el profesor José Carlos Bermejo Barrera quien me ha señalado el camino de reconciliación con la disciplina histórica en todas sus dimensiones, empíricas y teóricas.

Por ello, animado por Mar Llinares y desde el primer momento, me sumé a escribir una contribución al libro-homenaje que, en edición de F.J. Fernández Nieto y F.J. Lomas Salmonte, colegas y discípulos le hemos ofrecido, y que por fin ha visto la luz bajo el título Entre las ideas y los hechos. Antiguedad clásica, culturas europeas y quehacer histórico. Estudios en homenaje a José Carlos Bermejo Barrera.

Mi aportación es breve e interdisciplinar – «Tiempo histórico y duración social en la era del Zoon Elektronikón»- y reconsidera la vieja calificación aristotélica del zoon politikón a la luz del mundo virtual y algorítmico que en gran parte hoy nos constituye y sobre el que vengo trabajando desde hace ya más de una década, mano a mano con mi querido colega Andrés Davila Legerén.

Las demás contribuciones versan sobre temáticas diversas, todas ellas afines a la extensa producción científica del homenajeado, desde la historia de la Grecia antigua, la mitología, la historia teórica o la historiografía, y entre ellas se encuentran ensayos de otros mentores cualificados, amigos muchos de ellos, como Guillermo Fatás Cabeza,Carlos García Gual o Francisco Vázquez García.

Así pues, se trata de una publicación que más allá de reconocer la labor magistral de José Carlos, también estimula nuevas derivas de investigación crítica, en ese trabajo incesante a fuer de apasionante que es de esperar tenga su continuación en las nuevas generaciones…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

ETA,»PATRIA, LA BUENA»( y nuevas oscuridades)

He topado en la rúa periodística con una contraportada en la que se subrayaba la siguiente frase :»A un profesor mío de Hernani, un etarra le disparó en la pierna porque le había suspendido «. La tal se corresponde a Ricardo Gómez, autor de un libro titulado Patria, la buena, remedo, al parecer tragicómico, de la Patria superventas de Fernando Aramburu.

Dado que no me daban las entendederas para la comprensión clara y distinta de la mentada cita, he seguido al pie de la letra la respuesta que, según Enrique Vila-Matas en el mismo periódico de marras, dio Willian Faulkner cuando le preguntaron : «Algunas personas dicen que no entienden lo que usted escribe, incluso después de leerlo dos o tres veces.¿Que les sugeriría? — Que lo leyeran cuatro veces.»

Y así lo he hecho, pero ni por esas.

Así que me he quedado con una sensación de lo más chunga, pues si ya la Patria originaria inducía más bien a la confusión, interesada of course, que a la aclaración del fenómeno de ETA – y que conste que suscribo que debió desaparecer muchos años antes de su disolución anunciada- presentando a sus militantes como meros locos asesinos y al denominado entorno como una simple cuadrilla de palmeros, esta actualización tragicómica no hará sino profundizar en la incomprensión y con ello en otras incomprensiones más próximas, siempre en sentido anti-weberiano, es decir sin intentar alcanzar la objetividad de la subjetividad correspondiente.

Pues como ya comenté en su momento, Patria era un misil tosco pero muy efectivo que participó en aquello que en su momento se adjetivó como «la derrota literaria de ETA» y que con la pretensión de combatir un presunto blanqueamiento, contribuyó más bien a su oscurecimiento cognitivo.

Pero, en fin, está claro que a muchos y a muchas les va lo escuro y que no piensan sino en sacar rédito de las víctimas y los victimarios…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

UN AGUJERO PESTILENTE ( y mucho sinvergüenza)

El profesor Javier González de Durana se hace eco en su excelente blog ArquiLecturA del hartazgo del vecindario del barrio bilbaíno de Abando ante el abandono en que se encuentra la céntrica parcela en la que antes se ubicaba mi querida Escuela de Magisterio -BAM.

Así ,bajo el título de Torres más altas han caído, tomado de la última pintada escrita sobre la valla metálica que rodea hoy un agujero pestilente tan solo habitado por hierbajos amarillentos y oscuros roedores ,González de Durana recuerda una de las operaciones inmobiliarias más escandalosas de los últimos años, de la cual aquí se han dado puntuales actualizaciones desde que comenzó en 2018.

Una operación especulativa que pretendía reconvertir una parcela dedicada a la enseñanza superior y dotada de un amigable patio en el que se alzaban dos simpáticas palmeras, en un gigantesco edificio que iba a albergar una nueva sede episcopal ,sufragada por el grupo Mutualia a cambio de ceder casi la mitad de su extensión para la construcción de una nueva clínica.

Una operación que precisó de una recalificación del terreno tan insólita como apresurada por parte de la autoridad municipal, así como de una sucesión de permisos de obra y posteriores rectificaciones que al cabo parecen haber dado al traste al quebrar sucesivamente las diversas empresas constructuras implicadas.

Una operación dirigida desde el obispado encabezado por el hoy arzobispo de Burgos Mario Iceta que ya llegó a la sede de Bilbao con una pesada mochila de irregularidades inmobiliarias desde su anterior destino en Granada y que en su momento desató también la oposición de una parte del clero ante lo que se consideró «El Corte Inglés diocesano», acaso incompatible hasta con la misma moral cristiana.

Una operación, en fin, que tras destruir uno de los rincones más significativos del barrio de Abando, ha terminado por ser , como se ha apuntado, un agujero físico infecto y éticamente negro negrísimo.

Torres más altas han caído, sí, y mientras tanto, a algunos se les debería caer la cara de verguenza por haber participado en este delirio inmobiliario, bien directamente favoreciendo la especulación desde sus altos palacios, o manteniendo una estólida cara de póquer esperando el futuro negocio en sus humildes cabañas aledañas…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

TOUROUM BOUROUM 12

De la mano de mi querido amigo Mikel Agirreazkuenaga, me ha llegado el número 12 de la revista literaria Touroum Bouroum– Revue littéraire semestriell en langues des Pyrénées et du monde, publicada en Baiona bajo la dirección de Lucien Etxezaharreta.

De nuevo me ha sorprendido su misma materialidad ,incluidas sus magníficas ilustraciones, en estos tiempos de virtualidades y algoritmos.

Y, por supuesto, la sucesión de poemas y prosas en las distintas lenguas de la revista, desde el texto bilingue de Aurelia Arkotxa hasta las siempre muy sugerentes recensiones de libros de Marisa Gutiérrez Cabriada, pasando por , entre otros y otras, los textos de Iñaki Irazu, Amaia Irturbide, Miguel Espejo , Teresa d´ ´Ogrove o Luigi Anselmi . Y sin olvidar los sugerentes ensayos de Jonathan Tamayo o del mismo Agirreazkuena.

Un nuevo número, en fin de esta ambiciosa revista que en su título pretende evocar el ruido de las torrenteras montañosas y con ello alentar el eco de la hermandad entre las diferentes culturas que acampan desde Port Bou hasta el cabo Finisterre, y a todo lo que desde ese eje se desplace en la brújula de lo humano que no nos es ajeno.

Un nuevo número, también para hojear durante esta oscilante canícula, y poder, de vez en cuando levantar la vista y contemplar reposadamente el cielo, nublado o muy azul, desde la terraza de un bar o bajo la sombra de un árbol…

Arriba un sol / sin nubes…Aquí una/ trama de sombra!

Goitik hodeirik/ gabeko eguzkia…Hemen/ itzal trama hau!

(c) by Vicente Huici Urmeneta

UDAKERIAK ( 1. Deporte, religión y ratones)

Es la canícula propicia, en el sentido del viejo kairós , a las actividades ahora denominadas de outdoor, desde las fiestas sanfermineras, modelo de tantas otras, hasta toda una sucesión de carreras rurales y urbanas, subidas a, bajadas de, banderas de, saltos ,y un amplio etcétera.

Y como suele ser habitual, antes de las recomendaciones otoñales psicológicas ( y para-psicológicas) para «recuperar la normalidad sin estresarse» ,abundan en la prensa seria (no-canallesca) sugerencias, recomendaciones y programas para el bien sobrellevar de todas estas actividades, cada una según su especie y discrección.

Yo, probablemente por deformación profesional , he reparado en dos aportaciones que, en verdad os digo, no son muy originales pero que tienen el tono de haber descubierto de nuevo como se decía in illo tempore , el mediterráneo.

Así, como sociólogo-en -excedencia, no me ha soprendido el artículo de la divulgadora científica Mayte Rius intitulado «¿En qué se parecen un hincha deportivo y un fervoroso creyente?» en el que se hace eco de cómo la neurociencia revela que el cerebro vive el deporte como una fe, individual y colectivamente.

Abunda el escrito en el relato de constataciones empíricas, pues «estudios con técnicas de neuroimagen muestran que tanto la afición deportiva como las creencias religiosas involucran áreas similares en el cerebro» tales como » la amígdala y las vías de recompensa» y, consecuentemente, «eso explica por qué las experiencias deportivas intensas pueden sentirse casi trascendentales, evocando emociones poderosas igual que las prácticas espirituales».

Y, como diría Fabrizzio Salina Il Gattopardo, lo dicho me parece justo y necesario, solo que este trasvase de la fe de las religiones tradicionales a las nuevas religiones civiles ya está señalado en las páginas finales de Las formas elementales de la vida religiosa, de Émile Durkheim, publicado en 1912 y que tan claramente define dogmas, ritos y ecclesias análogas. Pero claro, como ahora se argumenta desde una ciencia cañí – ¿La neurociencia?- y no desde una pseudociencia – ¿La Sociología?- la verdad resulta más verdadosa.

Otro sí, como neuropsicólogo-no-practicante, y en un registro más académico, me ha ocurrido con un breve ensayo que bajo el título asaz científico de «Por qué movernos nos ayuda a borrar los malos recuerdos», del profesor Óscar Elía Zudaire. En dicho artículo se dice que un grupo de investigadores ha demostrado en ratones que incrementando la actividad física se consigue aumentar la neurogénesis en la zona subgranular del giro dentado del hipocampo, fabricando nuevas neuronas que disuelven el recuerdo de una vivencia traumática, reduciendo los síntomas de estrés postraumático asociados, concluyendo que «cuantas más neuronas nuevas, menos recuerdos traumáticos y menos conductas de estrés».

Bien, también, aunque a pesar de nuestra próximidad zoológica, no casa con estos simpáticos roedores el lema “Dale duro al gym y no le des más vueltas, tío” que figura en el a modo de abstract que figura al comienzo del mentado artículo, por una imposibilidad física y metafísica a fuer de marichula, que suena además a «si te ponen cuernos, dale a las mancuernas».

Por otro lado, la alternativa participada no deja de tener una componente vigoréxica tan à la page en nuestros lares y jornadas, sin mencionar otras prácticas, como la meditación, que en esto de la fecundación neuronal no van a la zaga.

Pero, en fin, que casi siempre va cada oveja con su pareja, y que aquí paz y después gloria, y también aquello de «no mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia». Además, quién sabe, a lo mejor (o a lo peor) convertir el deporte en una nueva religión civil es lo que ahora nos toca, como nos tocaron las religiones políticas anteriores…

(UDAKERIAK,cosas sin importancia del verano. Escritas en un tono un tanto burlón para solaz de algunos y sonrisas de otras.Sin mayores pretensiones ni trascendencias. Perfectamente prescindibles…)

(c) by Vicente Huici Urmeneta

LAS FIESTAS DE SAN FERMÍN ( y los momenticos)

Una lectora fiel y de largo recorrido me ha reprochado que en estas croniquillas que me van saliendo al calor de los sanfermines no hable de los momenticos y me dedique más bien a su dimensión histórica o sociológica.

Es esta del «momentico» una expresión pamplonica a la altura de «ir de propio» , para indicar un pasear sin rumbo, o a aquella de «ser laminero» porque se gusta y mucho de los dulces.

El momentico, como su propio nombre indica, es una vivencia temporal ,puntual y muy intensa. Y hay momenticos, diría yo, institucionales y privados.

Entre los institucionales, y según mi ya desparecido tío Miguel Javier Urmeneta, alcalde que fue de Pamplona, el momentico par excellence era el que se producía a la salida de la procesión de San Fermín que se celebra el día 7 de julio, un momentico de silencio, recogimiento y fervor.

Entre los más privados, que muchos hay, casi todos tienen que ver con el encuentro en cuadrilla, y tras el condumio y los tragos correspondientes , se celebran con cánticos y algarabías varias.

Unos y otros momenticos tienen en común la adhesión un tanto incondicional a un acto colectivo mayor o menor en la que se experimenta una suspensión del tiempo del reloj y se entra provisionalmente en aquella duración de la que hablaba Henri Bergson y redimensionó socialmente Maurice Halbwachs, algo consustancial a cualquier fiesta que se precie.

Pero, para no continuar en este registro al que me lleva mi condición de sociólogo-en-excedencia, sí daré una pista sobre mi particular momentico, tal y como lo recuerdo, pues tiempo ha que ya no lo experimento relacionado con estas fiestas «sin igual».

Pues que mi momentico sanferminero era- y será para siempre- el encuentro nocturno con algún amigo o amiga no visto desde años atrás, en la madrugada del 7 de julio, tras un largo día 6 de almuercico, chupinazo, cava, comida, riau-riau, cena y recena…Ya, nada del otro mundo…

(c) by Vicente Huici Urmeneta