
… «Agrupémonos todos / en la lucha final / el género humano / es la Internacional»…
He recordado estos versos del célebre himno socialista (luego comunista, según se cantara levantando el puño derecho o izquierdo) ante las noticias que se han ido expandiendo a raíz de la Cumbre del Clima que se está celebrando en Madrid.
Pues la inmediatez del Milenio que se proclama, con la destrucción final de la Humanidad toda quedando su rastro bajo la denominación técnica del Antropoceno ,tiene el tono de una encrucijada última como la tenía el Capitalismo del siglo XX ante el avance del movimiento obrero y de la revolución mundial.
Probablemente hay razones para preocuparse por la situación del medio ambiente, pues en ello coinciden muchos expertos, el Secretario General de la ONU, y un largo etcétera en el que también se puede incluir a Iberdrola y a la activista Greta Thunberg
Pero de la misma manera que aquel movimiento obrero generó en amplias partes del globo terráqueo unos Estados Comunistas que al cabo no hicieron, cuando lo hicieron bien, sino acelerar la implantación del Capitalismo , puede ser que este movimiento contra el cambio climático no sea sino el procedimiento para la acumulación de la necesaria plusvalía social para la reformulación energética del Capitalismo, dejando una vez más atrás a los países que , eufemísticamente, se califican como de «en vías de desarrollo».
Tal es la tesis de Lorenzo Bernaldo de Quirós (1) que pide no dejarse seducir por la religión ecologista , una nueva variante de religión civil, con sus dogmas, sus ritos, su «iglesia» y sus santos y santas , como ya parece ser la mentada Greta Thunberg que aúna pureza y firmeza , como una revivida Juana de Arco.
Aún así, el momento es todavía propicio para que la revolución energética que nos espera suponga también una mejora de las condiciones de vida de muchos millones de humanos…Así que …»¡Agrupémonos todos / en la lucha ambiental!»








