Hora de la telerapiña

Estamos en un escenario bélico. Se ha declarado la guerra a un enemigo invisible, el déficit, contra el que las autoridades utilizan artillería pesada -recortes sociales, subidas de impuestos y merma del crédito- y otras armas de destrucción masiva. Y como sucede en cualquier conflagración, las víctimas inocentes las pone la población civil en forma de paro, desahucios y miseria. Todo parece indicar que la contienda se prolongará durante largo tiempo, hasta que la sociedad quede exhausta, famélica y más pobre que antes de esta crisis.

Y mientras nos caen misiles tributarios, despidos, EREs, precariedad y rebajas salariales, los señores de esta guerra, los mismos que la han provocado por codicia, recogen su rico botín. Es la hora de arramplar con el mercado de la televisión pública, para lo que el presidente Rajoy, buen pagador de favores prometidos, adelantó el pasado viernes en Consejo de ministros la correspondiente reforma de la Ley General Audiovisual, que permitirá al lobby de la televisión privada adueñarse de la actividad más rentable de las autonómicas sin cargar con sus deudas. Ya está aquí la telerapiña.

¿Y cómo va a teatralizarse este saqueo? Como nadie está dispuesto a comprar canales públicos con plantillas sobredimensionadas, el despojo se ejercerá vía externalización, que es algo así como esquilmar un bien productivo sin la responsabilidad de la propiedad. Una privatización encubierta, vamos. Ya lo sugirió José María Irisarri, expresidente ejecutivo de la empresa de contenidos audiovisuales Vértice 360º, en un reciente artículo en El País: “Si las televisiones autonómicas externalizan gran parte de su actividad en la búsqueda de nuevos modelos de gestión -lo que no incompatibiliza con mantener una dirección efectiva-, se pueden hacer viables”. En resumen, al pillaje por la externalización. Y todo por una guerra virtual contra el déficit. Eso sí, del déficit democrático derivado del dominio despótico de lo privado sobre lo público, la teledictadura, de eso no hablamos. Es peligroso: es sedición.

8 comentarios en «Hora de la telerapiña»

  1. Me ha parecido muy interesnte este articulo sobre la television. Relata muy bien lo que va acontecer en las cadenas autonomicas, que las pobres iran desapareciendo , y no sera poco a poco , sera a galope. Es una pena, ver la destruccion de nuestra television publica vasca.¿Quien la podra recuperar?. Una tarea ardua y muy dificil.Es facil destruir y muy dificil construir.

  2. Excelente articulo.
    Igual hay que pensar en un escenario post-ETB. Puesveo al desgobierno «vasco» vendiendo, regalando ETB al grupo Vocento (Correo Español,DV,ABC…) por cuatro euros.
    Ojala me equivoque y si los pasos van hacia ello , espero que esto una a la oposicion y movilizase a la poblacion ante tanto saqueo y desvario.

    1. Sí, Amaiur. El riesgo de que López y Surio traspasen ETB a Vocento es real, no es una fantasía. Y hay que estar atentos, que aún les queda un año y dos meses, una eternidad.

  3. Telerapiña si. Un Lehendakari que rapiña de los sueldos de los empleados y asalariados públicos para irse de canapés a Madrid. Los canapés no suelen ir acompañados de agua del grifo.

    1. ¿Se escribe telerrapiña? Yo diría que no, porque es una palabra compuesta de tele y rapiña. Lo consultaré. Eskerrik asko.

  4. ? Porque en Espana se le llama «facha» a todo aquel que no simpatize con el progresismo liberal o que lo critique ? .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *