CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS (10.- Bulos y «expertos»)

En una reciente columna, el escritor catalán Sergi Pàmies, recomendaba comparar estos días la realidad de la calle con la realidad de los medios de comunicación.

Y puede ser una buena recomendación pues nuestros ojos suelen ver poca gente caminando y colas ordenadas manteniendo la distancia de seguridad , y los medios, buscando un sensacionalismo singular por competitivo, sólo destacan imágenes de acaparadores en supermercados , vídeos de descontrolados turistas irredentos y sancionables, o comunicados de la UME tras descubir cadáveres en residencias de ancianos.

La prevención de mirar más a la calle y menos a los medios de comunicación debería extenderse, casi con carácter tan obligatorio como el confinamiento, a una multitud de mensajes que más allá de los que pretender provocar un risa o una carcajada, dan cuenta de links de las más variadas procedencias en las que supuestos expertos explican lo que se tenía que haber hecho o lo que habría que hacer, constituyendo una cascada apocalíptica de fango que no aporta nada práctico y que disuade por la mayor, la eficacia de lo menor: quedarse en casa y mantener las indicaciones higiénicas.

Esta tendencia al masoquismo intelectual, a la que es tan proclive cierto personal que ha somatizado la consigna de «cuanto peor, mejor», habría que cortarla de raíz, seleccionando la información según la fuente contrastada, y por supuesto, no dándole ese pábulo electrónico que se consigue con un simple e irresponsable «clik».

Quizás así conseguiríamos detener ese flujo constante de bulos inquietantes, el mejor caldo de cultivo para políticos oportunistas, milenaristas de diferente tipología…y hackers varios.

Y la fórmula no puede ser mas sencilla: mirar más a la calle y menos a los medios. Solo así conseguiremos «desinfoxicarnos», en expresión de la periodista también catalana Susana Quadrado – y ya recogida por nuestro particular caza-palabros Iñaki Murua. O sea, y en la intimidad: DIGUEM NO!


#yomequedoencasa #EtxeanGeratzenNaiz

8 comentarios en «CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS (10.- Bulos y «expertos»)»

  1. Es asfixiante el volumen de sobreinformación de los medios.
    ¿No hay más cosas de qué hablar que sirvan para formar, entretener y divertir en días tan claustrofóbicos?
    Los niños absorben las palabras como esponjas y se vana vr afectados por tanto tremendismo por mucho que sus aitas intenten filtrar.
    Los ancianos viven aterrorizados. ¿Les cuidarán si caen?
    Mirando a la calle que se ve en la tele, en LA LINEA DE LA CONCEPCION un grupo de ciudadanos con vocación terroristas han atacado con cócteles molotov y piedras a una caravana de ambulancias con ancianos que eran llevados a un centro de aislamiento, que después ha sido rodeado por una turba que quería echarles de dicho centro.
    Puro nazismo. ¿Solución final para viejos?

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