
No suelo hablar de política en estas columnillas, porque un poco como afirma Stefan Zweig en su delicioso libro dedicado a Erasmo de Rotterdam – Triunfo y tragedia de Erasmo de Rotterdam – me suele ser suficiente con el » guarda e passa! del Dante».
Pero hay veces en las que el kairós griego, esa oportunidad que la pintan calva, emerge con tanta nitidez que me resulta imposible, por no decir inmoral, no aceptar el guante y entrar en el duelo, aunque sea de palabras y no de espadas o pistolones.
Esta vez la ocasión se ha pintado alta, desgarbada, y sobre todo canosa. Y un señor del que no se sabe más que que aparece cada cierto tiempo en la escena pública para fracasar estrepitosamente y regresar a su cubículo de abogado y/o en una denominada «Fundación Concordia y Libertad», se ha largado con una frase metafísicamente imposible que literalmente decía: » En Nueva York se acaba de aprobar una ley por la cual se permite el aborto después del nacimiento «, añadiendo como experto antropólogo que «los neandertales también lo usaban, lo que pasa es que esperaban a que naciera y, entonces, le cortaban la cabeza» .
Lleva el tal – que según dice Màrius Carol en La Vanguardia, también quiso ser torero- un nombre y un apellido que evocan a otro señor que desmovilizó el Movimiento desde su propia Secretaría General, abriendo paso a lo que hoy entendemos por democracia aun en sus insuficiencias, pero aquel era hombre muy y bien informado , de palabra exacta y mesurada. Su progresivo y terminal alzheimer le impidió probablemente darse cuenta de quien heredaba para su desgracia sus atributos nominales…E incluso se puede llegar a sospechar que, a la vista de lo que dejaba, acaso hubiera cambiado radicalmente su opinión sobre el aborto, pero esto es ya mucho especular.
Any way, en esta ronda de fichajes a cual más delirante que se está produciendo en la » derechita» española, la de este señor alto, desgarbado y canoso, supone un antes y un después, pues nunca estuvo más claro qué es un quintacolumnista: » Con enemigos así…¡Quién necesita amigos!», pensarán algunos ( y algunas, of course.
Seguro que el ex-comisario Villarejo, magnífico personaje, digno de un novelón de Graham Green o de John Le Carré, tendrá algo que ver en todo esto, pues , como se suele decir, la venganza es un plato que se sirve frío. Algún día nos enteraremos…








