Son 380 sueños


“El fútbol está hecho del material que teje los sueños”, dice un anuncio de la Liga 2018-19. La frase, inspirada en La Tempestad, de Shakespeare, y reutilizada a su modo por John Huston en el mítico final de El halcón maltés, expresa el delirio por el balompié. Sublimar lo superficial es tarea de la publicidad; pero lo esencial no es esta pretenciosa hipérbole, sino la descomunal maquinaria económica que mueve el fútbol. La compra por Facebook de los derechos del campeonato estatal para varios países asiáticos, cifrados en 90 millones de euros para los próximos tres años, deja en fuera de juego a las plataformas convencionales, como BeIN, Movistar y Gol. Y Amazon no tardará en entrar en liza. Huelen la sangre de los negocios globales. Todo esto incrementará la rentabilidad de los clubes de élite y obligará a las cadenas de pago y operadores de telecomunicaciones a captar más abonados. Seis millones y medio en España aún son pocos.

El balón volvió a rodar el viernes. Serán 380 partidos de Liga, además de la Copa y los torneos europeos. No se celebran en San Mamés, Anoeta, Mendizorroza o Ipurua, ni en Madrid o Barcelona. Se disputan en la tele, donde el número de espectadores multiplica exponencialmente el de asistentes a los estadios que, en su diseño de gran espectáculo, son solo parte del atrezo. Esta vez con la novedad del videoarbitraje, VAR, ensayado con éxito en Rusia y que ha llegado para revolucionar el medio, con más ventajas que inconvenientes. De entrada, despeja dudas y reduce la subjetividad de los colegiados; pero paraliza el ritmo deportivo. Tendremos que acostumbrarnos a las nuevas emociones retardadas, conteniendo el éxtasis del gol y el desencanto de las anulaciones. Es raro y artificioso aplazar sentimientos que hasta ahora eran inmediatos.

Lo auténtico del fútbol televisado se vive en los bares, donde se reúnen los que no quieren pagar el abono y forman un mini estadio entre cervezas y discusiones. Cada gol a favor es un cohete al cielo. Esto da para una divertida y sociológica serie.

 

Un comentario sobre “Son 380 sueños”

  1. Muy acertado su artículo abordando el tema de que comienza la Liga de Fútbol. Ayer jugó el Athletic con el Leganés y ganó no fue un buen partido pero por lo menos gano.
    Al comenzar la etapa comienza también como usted dice toda la campaña de sueños entorno a este gran y potencial negocio que mueve la maquinaria del fútbol. A mí me parece excesivo pero también reconozco que es un gran poder económico y que muchas personas pueden vivir de ello e indirectamente todos. Las ilusiones están bien pero siempre y cuando sean con una consideración en base a la realidad que no sea efímero como sucede en muchas ocasiones con el fútbol.

    Yo pienso que el poder político le interesa tener controlado al pueblo para que no se centren en todos los graves problemas que existen y así mientras se piensa en el fútbol no se piensa en otras cosas tan importantes como ahí en la sociedad. Utilizan el fútbol para controlar al pueblo.

    Muchas felicidades por su artículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *