
Un par de corresponsales me han mostrado su extrañeza por los diferentes registros de este blog. Dicen que en ocasiones pongo la mira muy alta, escribo en esa tercera persona tan desasosegante como anónima y severa, y en otras, me deslizo desde la anécdota hacia la reflexión mínima casi siempre con un toque de humor…
Y es verdad. Tanta como que de esos dos registros- más de otro inconfesable- la narrativa- y de uno confeso- el haiku- he tirado casi siempre y para casi todo. Pues al cabo, diluido en el fantasma de la escritura, que diría Roland Barthes, uno no es sino el precipitado de su vida física y metafísica.
El primer registro proviene del mundo académico en el que me he desempeñado durante cuarenta años y que , creo, alcanzó su cenit en los libros sobre Sociología del Conocimiento. El segundo tiene más que ver con lo que Montaigne denominó «ensayo» y que actualmente se confunde con el primero, pero que se acerca más a la escritura autodiegética , y a los dietarios más que a los diarios ( sobre todo íntimos.
Por la vía media, como he dicho han quedado dos libros de haikus, publicados en un plazo de treinta años y un libro de narrativa publicable – ya se verá- que pretende recoger algo de la experiencia generacional de finales de los setenta del siglo pasado.
He de confesar que cada vez me siento más cómodo en el segundo registro dominante, múltiple, protéico, directo y breve y que, por ello llevo muchos años publicando columnillas aquí y allá, desde la fenecida revista digital de cultura ESPACIOLUKE, hasta estos arreglos que llevo purgando aquí desde hace cuatro años de la mano de EL PASEANTE.
La razón de esta comodidad es que partiendo de una observación atenta- esa que me queda como sociólogo burgués en excedencia- enseguida me sale una descripción al paso, y a partir de ella alguna que otra reflexión moderada y a poder ser respetuosa cabe humorística.
Y para muestra un botón: Hoy, durante la compra cotidiana en el supermercado, me he enterado por medio de la conversación de un empleado con una clienta que «ya se puede comprar alcohol hasta la hora del cierre» y no hasta las ocho de la tarde, pues «así lo ha decidido Sánchez». Y como era la primera noticia que tenía al respecto ya he puesto también en duda que a partir del 23 de diciembre se abra la movilidad en todo la Comunidad Autonóma del País Vasco, cantinela que repiten una y otra vez los medios de comunicación, sin que aparezca en ningún decreto- me los leo todos more profesionale . Y entonces me he sentido tratado como un tontaina, y ,tontainas todos y todas, se me ha ocurrido que en siendo así considerados, los mandamases no deberían jactarse de sus triunfos electorales y de sus mayorías, pues se las habrían otorgado unos y unas tontainas tan irresponsables que no merecen que se les diga las cosas clara y distintamente, que hubiera exigido don René Descartes…
Pues eso…¿ Y usted que piensa al respecto, mi querido lector, mi querida lectora, mi hermano, mi hermana…?










