
Es rubia y menuda, la mirada de Nicole Kidman. De piel blanquísima, pesará unos cuarenta y cinco quilos, que hubiera dicho Josep Pla en su maravilloso Viaje en autobús.
Y en autobús volvemos tras visitar Lucca, una sucesión de plazas rodeadas de una larga y ancha muralla.
Y con la vuelta, se impone un ajuste de cuentas. Y se me ocurre hacerlo en un a modo de abecedario, que me gustaría en el tono de Joan Fuster, pero creo que me saldrá más bien al estilo de Rosalía…( con el concurso animado del KET familiar)
A, de Aperol-Spritz.
B, de Bocaccio y su Decamerón
C, de Cornelius, la trattoria más equilibrada que hemos conocido.
D, del Dante ,siempre arrepentido de haber nacido florentino.
E, de «Ecce Ancilla Domini» de dos mil Anunciaciones.
F, de la «fiorentina», esa chuleta tan cara que no puede competir con la vasco-navarra.
G, de Giovanni Papini . Clasificado 4 : Gravemente peligroso.
H, del Hermafrodita de los Uffizi
I, de «Info- chiuso»
J, de «¡Joder qué caro!»
K, de «ki lo sá!»
L, de «laura» estudiantil y karaoke.
M, de Maquiavelo, sin ninguna duda, y con recomendación expresa, visto lo visto.
N, de FeltriNelli, todavía buenas librerías.
O, de Oh, oh ante el David de Miguel Ángel.
P, de Pratolini, Vasco y resistente.
Q, del Quintiliano de la Biblioteca Laurenciana
R, de «ricebuta fiscale»
S, de Siena.
T, de «fare il Tancredo»
U, de Ucrania, pero también de Palestina, o de Siria…o de…
V, del Vin Santo degli cantucci
W, de «¡wei qué chingón!»
X, de «ya no hay cine X…¡ qué poca calle tienes!«
Y, de «y hazme una foto»
Z, del Zá-Zá, ristorante.»
Pues eso…








