
Como ya comenté anteriormente la semana pasada participé en el IX Encuentro Internacional del CIES, que en esta ocasión intentaba dilucidar algunas transformaciones sociales que se habían generado durante la pandemia del COVID-19.
Mi intervención tomó como punto de referencia el notable incremento en el uso de los recursos electrónicos tanto en el mundo del trabajo, de la educación, del comercio y ,como no, en las relaciones sociales (por ejemplo a través de Facebook, WhatsApp, Instagram o Twitter). Para ello desarrollé brevemente la propuesta de un nuevo modelo de individuación que se ajusta a este modo electrónico de relacionarnos y que se resume en lo que se ha venido en denominar «zoon elektronikón» ( puede verse en https://www.facebook.com/ciesportal/videos/1278137035872298, a partir del minuto 22)
Dado que la investigación a que se refería mi ponencia era y es un work-in-progress, con sus aspectos teóricos pero también empíricos, no deja de resultarme divertido reseñar hoy una anécdota personal que en gran parte contradice mi exposición, pero a la que también le quiero dar la trascendencia oportuna.
Y es tal que, animado y estimulado por la Diputación Foral a la cual contribuyo religiosamente ,como se decía antes, con mis impuestos, para obtener una herramienta electrónica denominada BAK, llevo un mes intentando configurarla y activarla sin que hasta ahora me haya sido posible. De hecho,cada vez que he logrado contactar con el servicio ad hoc se me ha redirigido hacía otro denominado IZENPE que ha resultado asimismo inaccesible incluso a través del correo electrónico al que también y de nuevo se me redirigía. Y todo ello , por supuesto , tras escuchar la cantinela de que mi «llamada podía ser grabada por motivos de seguridad y calidad», para después sumirme en la subsiguiente y desasosegante de que «todos los operadores están ocupados».
Por lo que puedo concluir provisional y puntualmente que a algunas instituciones que parecen mostrarse al día en la vehiculización de muchas de las gestiones por medio de recursos electrónicos, todavía les falta un gran trecho que cumplimentar probablemente por carecer de la tecnología adecuada o de los recursos humanos necesarios…O de algo que no me atrevo sino a dejar en la imaginación de los lectores y lectoras…Quien quiera entender que entienda…








