¿ES USTED LO SUFICIENTEMENTE IMBECIL COMO PARA CREER QUE EL PSOE Y EL PP SON PARTIDOS DISTINTOS MÁS ALLÁ DE SUS SIGLAS Y DE LOS PRESUNTOS MILITANTES QUE LOS INTEGRAN?
El Centro Internacional Pánfilo de Estudios ´Patafísicos piensa que el 92,9% de los votontos cree votar a partidos distintos cuando opta entre el PP y el PSOE, e incluso que cambia el sentido de su voto cuando cambia de siglas. Para corroborar esta opinión de nuestros expertos e investigadores o en su caso corregirla, deseamos nos responda con sinceridad a la cuestión planteada.
Para que su respuesta sea publicada y debidamente computada, usted primeramente habrá de responder monosilábicamente a la cuestión planteada con un ¡Sí! o un ¡No! hecho lo cual, podrá acompañar su respuesta de la reflexión que desee.
Sólo las personas que hayan tenido una existencia agradable y placentera en lo físico y espiritual pueden considerarse buenos padres al traer un hijo al mundo. El resto son unos cabrones.
Se lo tomarán a broma, pero cualquiera que haya viajado en el Alvia más de una vez, estará en condiciones de formarse una idea del sufrimiento mental que se le genera a un Ser Humano sometido a escuchar de modo recurrente una melodía por muy elevada que sea su calidad musical y la maestría de sus intérpretes. Yo mismo he llegado a odiar la otrora sublime “Rapsodia sobre un tema de Paganini en La menor, op. 43” de Rachmaninov que me ha aturdido los oídos con sádica regularidad dos veces por semana, una de ida y otra de vuelta en mis desplazamientos de placer o de trabajo por la península durante los últimos cuatro años, al extremo de terminar yendo preferentemente en Regional, que por lo demás es más barato y tiene mejor servicio de cafetería.
En consecuencia, aunque mueva a risa de sólo imaginar la escena de un barbudo talibán vestido de naranja frente a un trajeado miembro de la CIA con la entrañable melodía introductora de “Barrio Sésamo” lo cierto es que, a uno se le hiela la sangre de sólo pensar a qué categoría moral de mente humana se le puede ocurrir utilizar las canciones que integran tan inofensiva Banda Sonora para quebrar los nervios y la voluntad de los terribles miembros de Al Qaeda retenidos ilegalmente en la base militar Estadounidense de Guantánamo fuera de toda jurisdicción nacional o Internacional; aunque acaso sea la misma que la de aquellos nazis que en su día obligaron a desfilar a mujeres, niños y ancianos hacia las cámaras de gas entre dulces compases de violines, ahora, en pleno siglo XXI, cuando prácticamente se había alcanzado tácitamente una especie de “Acuerdo de Ginebra musical” por el cual, se evitaría torturar la naturaleza melómana que todos llevamos dentro con obras inapropiadas para ello como Villancicos, Valses, nanas o melodías infantiles como la del programa de Epi y Blas, tarea para la que parece más acertada la elección que se hiciera en el 2003 en Abu Ghraib durante la Invasión de Irak, cuando a los prisioneros se les hizo escuchar día y noche a grupos de Heavy Metal, aunque en la actualidad también podría darse por bueno para futuras ocasiones el inaudito dúo compuesto por Xakira y Macaco.
No es de extrañar entonces la indignación mostrada por uno de los compositores del programa, Christopher Cerf, al enterarse por el documental “Songs of war” de la cadena árabe Al Yazzera del uso que el ejército y las Agencias de inteligencia daban a sus obras musicales, quien lejos de sentirse halagado por servir a la Seguridad de su país ha confesado sin acogerse a la famosa 5ª Enmienda que «Mi primera reacción fue decir: esto no puede ser verdad…Por supuesto no me gustó saber que yo mismo estaba ayudando a acabar con la moral de los prisioneros, pero fue mucho peor cuando me enteré de que además utilizaban la música para los interrogatorios más largos, para provocar tal dolor en los detenidos que al final tuvieran que hablar», público desahogo que le puede costar muy caro de ser llevado ante un Tribunal acusado de traición a la Patria.
Ahora bien, en justicia debemos reconocer que nada hay en las melodías escogidas para adscribirlas como adecuadas o inadecuadas para torturar a un semejante, por cuanto en verdad, nada en ellas hay tampoco que permita adscribirlas a lo infantil, salvo nuestra arbitrariedad y azarosa costumbre, como lo demuestra el hecho de que uno de sus más famosos temas, precisamente el “Sesame Street” de Joe Raposo, Jon Stone y Bruce Hart, era en origen un motivo reggae, como la celebérrima “Manah-Manah” era una divertidísima canción que el italiano Piero Umiliani, había compuesto para ambientar un documental erótico llamado “Suecia, infierno y paraíso” (1968), que con posterioridad logró un éxito enorme entre los más pequeños de la casa, ajenos todavía a los porros y el sexo.
El Siglo de las Luces puso convenientemente el foco de su crítica en los lugares más tenebrosos del periodo anterior del que buscaba diferenciarse a la vez que dejaba en penumbra premeditadamente sus aspectos más coloristas y luminosos que le pudieran hacer sombra a su ramplona pretendida ilustración de una historia en continuo ascenso por la escalera piramidal del Progreso, de la cual, se presentaba pretenciosamente como cúspide.
Uno de los más bellos claros perdidos entre el follaje interesadamente sembrado de tergiversaciones por la historiografía moderna que de modo despectivo denominó al periodo Edad Media, lo constituyo el alumbramiento por parte de la sabiduría popular del singular procedimiento conocido como “Cónclave” a finales del siglo X en tierras de la Toscana al objeto de apremiar en las asambleas de los Municipios a los Principales responsables en la toma de decisiones que afectaban sobre todo a los más humildes de la comunidad. La iniciativa buscaba de una parte que las reuniones no se dilataran en exceso en debates estériles, discursos reiterantes y recesos continuos y de otra, la libertad de los intervinientes impermeables a la influencia y presiones externas de terceros interesados en los asuntos allí tratados.
La Idea, pronto fue adoptada por la sabia Iglesia Católica animada sobre todo por el hospitalario Pueblo Romano anfitrión titular harto como estaba de tener que costear el alojamiento, cuidado y manutención del grueso cuerpo Cardenalicio y el no menor séquito que entusiasta lo acompañaba cada vez que era necesaria su presencia para la elección Papal, demorándose como se demoraban en el calendario sus deliberaciones que llegaron en ocasiones a durar años, consecuencia por otra parte del todo comprensible, viviendo como vivian sus purpuradas Eminencias agasajados de fiesta en fiesta entre castillos y palacios tratados a papo de rey, circunstancia terrenal que también explicaría el tino con el que escogían para el Trono de San Pedro candidatos de salud frágil o edad demasiado avanzada que les garantizase volver en breve a experimentar lo más parecido al Paraíso perdido entre las páginas del “Génesis” que la Fe sola no parecía poder alcanzar.
El Cónclave, como su propio nombre indica del original latín “cum clavis” literalmente “con llave” consistía en encerrar bajo llave a los miembros de una reunión hasta que alcanzasen algún acuerdo o decisión. Las condiciones de su enclaustramiento temporal, según fuera transcurriendo el tiempo y se fuera agotando la paciencia de quienes ansiosos aguardasen el fruto de sus deliberaciones, iba en progresivo endurecimiento, restringiéndose bebida, alimentos, limpieza de los aposentos con el fin de aumentar su incomodidad y acelerar el proceso. Como se puede apreciar, las gentes medievales eran más prácticas de lo que nos pretenden hacer creer en la escuela siempre recordándonos sus discusiones teológico-bizantinas acerca del sexo de los Ángeles o en torno a la terrible cuestión de si la rosa era rosa porque era rosa o se le decía rosa porque se llamaba rosa.
Así pues, lo propuesto por La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde de encerrar a los líderes europeos en una habitación, llevarse la llave dejándolos allí hasta que acordaran un exhaustivo y completo plan para reformar Europa y ofrecer soluciones adecuadas a la crisis… no parece aportar innovación alguna un milenio después. Es más, tal y como se ven por el Telediario lo surtidos que están los centros de mesa de estos Príncipes de la Democracia, seguro estoy que en vez de un avance al respecto nos hallaríamos ante un palmario retroceso que podría requerir un aumento considerable del IVA para sufragar los gastos derivados de la puesta en práctica de su propuesta.
Al amparo de este mio temor, es que me atrevo a sugerir desplazar la idea del cónclave a favor de la idea de un Banquete. Pero no de un Banquete Dionisiaco o Socrático. Estoy pensando más en algo que imite al ofrecido por Ulises a sus amigos poco después de llegar casa tras su larga travesía.
Han tardado casi un siglo en reconocerlo pero finalmente The Walt Disney Company ha anunciado por medio de una rueda de prensa ofrecida en Washington a cargo de su Presidente y Consejero Delegado Rober Iger que prohibirá los anuncios de comida basura en sus programas de televisión, radio e internet para menores de 12 años a partir de 2015 así como su distribución en los Parques Temáticos, para no vehicular más la promoción de productos nocivos para la salud física de los niños, una iniciativa que marca un «verdadero cambio» para la salud infantil, según la primera dama de EE. UU., Michelle Obama quien durante el acto al más puro estilo con el que Mickey se le dirige a Pluto en la pantalla, exclamó ante las cámaras “Cuando se trata de anuncios y de los alimentos que muestran, la pregunta es simple: ¿Es esto bueno para nuestros hijos?».
Efectivamente, por primera vez, Disney y una Compañía de su características, antepone aparentemente los intereses de sus pequeños clientes al lucrativo Emporio montado a su costa. Y digo lo de “aparentemente”, porque aunque hoy sea un día para felicitarles por atreverse a decir la verdad, no debemos olvidar que no solo con Mc Donalds y Coca Cola se envenena a los niños cual lustrosa manzana de Blancanieves, que también basura pueden ser los mensajes racistas, machistas, belicistas o consumistas, que se les suministra a diario subliminalmente a sus confiadas e inocentes mentes por medio de los dibujos animados, asunto que, no por ser denunciado mil veces por pedagogos y profesionales de la psicología más avanzada del planeta parece haber tenido eco alguno en las altas esferas de la Multinacional del Neg-ocio infantil. En cualquier caso, bienvenida la decisión; que por algún lado habremos de empezar a dar cumplimiento al sabio consejo de Juvenal de “Mens sana in corpore sano” a falta de un Genio como el de la lámpara de Aladino que nos lo conceda en un santiamén arquetipo propiciatorio para que nos engañen de adultos las dietas milagrosas y cosméticos de la eterna juventud.
Mas como quiera que a la comida basura no le sucede lo que a la carroza de Cenicienta, o sea, que sufriera un hechizo que durante todo este tiempo la hiciera pasar por vistosa a los ojos, agradable al paladar y apetecible a la voluntad desinformada, ni me creo que esta Compañía haya permanecido como la Bella Durmiente ajena a cuanto a su alrededor estaba sucediendo despertada súbitamente a la realidad, algo me dice que los asesores de imagen, el gabinete de abogados y cuantos integran los órganos de dirección de Disney & Cia con el Tío Gilito a la cabeza, con esta decisión preventiva se están anticipando a la lluvia de demandas que se les avecina en la próxima generación a causa de su comportamiento cómplice criminal por haber distribuido y promocionado a sabiendas, sustancias nocivas para los organismos frágiles de las personitas que ven diariamente sus programas y asisten a sus lugares de esparcimiento, valiéndose del envoltorio emocional de sus personajes de ficción que primero les abren el corazón para luego, a traición, pincharles la inyección letal que supone toda esta subcultura de la Comida rápida a base de grasas saturadas, colesterol, azúcar refinado, conservantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes y un sin fin de aditivos incluidos los cancerígenos, como bien dejara demostrado hace ya más de una década Eric Schlosser en su celebrado “Fast Food Nation”.
Por todo lo dicho, el anuncio de Disney, además de hacer de la necesidad virtud y de pasar su confesión pasiva de culpabilidad por una buena acción a favor de la salud de los más pequeños de la casa, es ante todo una estrategia jurídico-publicitaria para defenderse en los tribunales de futuras actuaciones de los consumidores y no como desean hacernos creer una decisión a favor de la salud de la infancia. Un poco más y dejan sin coartada a la UNICEF.
This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish.AcceptRead More
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.