El sexo de las palabras

Tal vez sea sólo casualidad, pero tiene su aquel que en vísperas del 8 de marzo, cuando se sacan del ropero las mejores intenciones para volver a guardarlas mañana, la Real Academia Española se haya descolgado con un denso informe sobre las guías que recomiendan un uso no sexista de la lengua. Precisamente porque estamos hablando de una materia —el lenguaje— que no es nada inocente, la preposición “sobre” bien podría cambiarse por “contra”. Leída dos veces la tremenda chapa, no me queda la menor duda de que toda su verborrea, ora paternalista, ora erudita, no tenía otra finalidad que dejar clarito que es la tal Academia la que posee el monopolio sobre el modo de expresarse. Y si desde tiempo inmemorial se habla con bigotes y un par de cojones, se hace y punto.

No negaré que algunas de esas guías son, además de contradictorias entre sí, pelín confusas y que en ocasiones pasan por alto que las palabras deben servir, en primer lugar, para comunicarse. Los principios de sencillez y eficacia hacen que no siempre sea posible cumplir al pie de la letra las recomendaciones, por cargadas de razón que estén. Pero si quien escribe o habla se plantea, por lo menos, si existe un término que no dé por hecho que todo el monte es abrótano macho, algo habremos avanzado.

El valor de estos manuales despreciados y/o descalificados por la RAE, aun de los más equivocados, es que nos recuerdan que todavía al diccionario y a los usos sintácticos y gramaticales les sobra testosterona. No me tengo por un talibán del género y lo políticamente correcto me provoca erisipela, pero creo que en el siglo XXI no es de recibo seguir utilizando el sintagma “El Hombre” cuando queremos referirnos a toda la humanidad o, simplemente, a las personas que la componemos. Qué decir de expresiones odiosas como “la mujer del César no sólo debe ser honesta sino parecerlo”. Por esas cuestiones, qué raro, no se preocupa la Academia.

9 comentarios sobre “El sexo de las palabras”

  1. Así que «El Hombre» no es de recibo en pleno siglo XXI, jeje. Malo estar enfermo, pero todavía peor no ser consciente de ello.

  2. Pero Javier,pretender qué digamos «mí padre y mí madre»,»mis hijos e hijas» o «los perros y las perras» es,sencillamente,ridículo.

  3. Arana, admitido lo del ridículo por» inflacción» de sufijos.
    Ahora explicame si no te importa cómo justificar todavía que, cuando una cosa es muy buena es «cojonuda» y si es un latazo, un «coñazo», y entono el mea culpa por la parte que me toca, ya que soy de esas personas que buscan cualquier excusa con tal de soltar algún taco,efectos retardados del adiestramiento en colegios de monjas supongo, donde a las chicas nos alecccionaban muy bien sobre cómo ser «mas femenina».

  4. allá los y las erdeldunes sobre el tema de vuestros progenitores. Pero no vale hacerse el guay metiendo palabras en euskera y pervertir nuestra lengua, con eso de «mis aitas». Si os animáis, decid «mis gurasos», y como no lo vais a hacer, seguid hablando bien en castellano o en euskera, sin mezclar absurdamente.

  5. Lamentablemente yo tb hablo de coñazos, cuando me siento valiente le echo dos huevos etc pero es que esas palabras tienen una carga expresiva muy fuerte (aunque sexista también). Os habéis dado cuenta de que en inglés y en euskera no existe género en gran parte de las palabras y que el machismo existe igual igual??? No es mi lucha…la semántica me refiero.

  6. Beste bat! el euskara tiene un articulo neutro como el ingles! En euskara bizkaino incluso diferenciamos hermanos ( anaia) cuando el hablante es varon y (neba) cuando el hablante es mujer! (neba-arrebak) , (anaiak) o ahizpak cuando la hablante femenina se refiere a su hermana!
    Para que luego digan que el euskera no es rico!
    Y esto tambien se esta perdiendo en nuestra lengua por imitacion del castellano!
    En cuanto al machismo te dire que los fueros vascos daban igualdad a la mujer juridicamente que ni el mismisimo generalisimo Franco se atrevio a derogar! Asi tenemos como ejemplo que la ultima alcaldesa franquista de Bilbao fue una mujer Pilar Kareaga de Lekerika! ingeniero industrial!
    Y sobre todo que las mujeres se paseaban por las noches sin que los machos cabrios tuvieran derecho a pernada como hoy!
    Eso tambien por copia con las costumbres de nuestros vecinos!
    Mis abuelas viajaban de noche y jamas he oido que las asaltaran a pesar de llevar dinero y demas encima! Yo he sido asaltada varias veces y una en pleno dia yendo de Mungia y de la antigua estacion de Zabalondo al caserio Basabitxis en Mungia!
    Mi abuela Juana salia con la mula a las 4 de la manana a comprar en Durango o Gernika y vender en Bilbo y jamas he oido que nadie le atacara!
    Asi que con todas las leyes, constitucion , la igualdad integral etc etc vamos para atras en lugar de hacia adelante!
    Y por cierto que ha pasado en Espana con el cambio que llevo dos meses sin leer ninguna muerte de ninguna mujer por violencia machista y eso que empezmos el ano con 2 o 3 a la semana!
    Menos mal que algo va bien despues de todo!

  7. Naturalmente que a tus abuelas no les pasaba nada, por una sencilla razón, con el franquismo, que tuvo muchísimo apoyo en el pais vasco y que después se metió en el PNV (ya sabemos la relación historica que ha habido siempre entre la burguésia y los nacionalismos sean cuales sean y por propio interés), al mas mínimo delito, los grises te metían en el cuartelillo y te pegaban tal paliza que te dejaban medio muerto, con lo que los delincuentes se andaban con muchísimo ojo. Tus abuelas podian pasearse muy tranquilas. Hoy en dia puedes acumular 50 detenciones y no pasa nada. En las comisarías hay puertas giratorias. Asi que hoy puedes insultar a una chica en una disco, tocarle el culo y manosearla, que no te va a pasar absolutamente nada. A tus abuelas, eso no se lo hacían.

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