Bertín pierde un millón de espectadores, por panameño

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Tuve ayer un extraño sueño. Soñé que los espectadores no acudían hoy a la cita con Bertín Osborne, presunto panameño, en el regreso de éste tras su espantada de TVE. Soñé que lejos de convocar a cuatro millones de seguidores, audiencia récord del cantante, apenas unos pocos despistados entraban en Mi casa es tuya, en Telecinco, y tenían tiempo y decencia para ver la entrevista a Agatha Ruiz de la Prada y Pedro J. Ramírez, pendiente de la etapa anterior. Soñé con un boicot tácito, de esos que no se convocan, porque no es necesario, del mismo modo que los electores, por coherencia, niegan su voto a los corruptos y liquidadores de derechos sin que medie una campaña. Soñé que la tele, plaza pública donde se han sustanciado nuevos liderazgos y canalizado la indignación social, se transformaba también en espacio de justicia donde los otros bandidos, los intocables del espectáculo y el fútbol, pagaban por sus raterías fiscales y recibían el escarnio merecido con un clamoroso desprecio. Ya digo, fue un sueño loco que, como toda quimera, se esfumará al despertar.

En realidad pudiera ser que esta vez Bertín no se salga con la suya y se hunda en el fango de los audímetros. Como también Imanol Arias, otro presunto panameño, pudiera quedarse sin bigote en su Cuéntame. Pudiera ser que el ciudadano espectador se decida a usar con demoledor criterio el mando a distancia y saque de las pantallas a los bandidos. Y que le piten a Messi en los estadios y a Almodóvar le abandone su Julieta. Y que Vargas Llosa se coma con la Preysler todos los ejemplares de sus Cinco esquinas. Todo pudiera ser.

Mientras tanto, la tele sigue con vida. Xabier Lapitz reinventó en ETB2 al mejor Antxon Urrusolo, con un maravilloso caos de debate, a medio camino entre una ingenua asamblea universitaria y una quedada de Podemos, empezando por la disposición en círculos de los participantes. Se dijeron cosas geniales en 200 en Jake. Ya tenemos, veinte años después, parlamento plural los viernes en la televisión pública. Por favor, hablen sin complejos.

 

 


 

AUDIENCIAS DEL25 ABRIL

 La embajada. Antena 3: 22,5% y 4.034.000 espectadores

 Mi casa es la tuya. Telecinco: 15,6% y 2.814.000 espectadores

 



 

 

 

 

 

Políticos, tortilleras y otras cosas de la tele

Hablamos de televisión

 21 abril 2016

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1.A debate

Mensajes preparados para el 26-J

Salvo que se produzca un milagro de toda la corte celestial, el Estado español tendrá nuevas elecciones el próximo 26 de junio. Con lo que el tiempo trascurrido del 20 de diciembre hasta entonces, seis meses, habrá sido una larga y significativa precampaña de estos comicios generales. No creo, como se dice, que haya sido tiempo perdido, ni mucho menos que sea un derroche. Es una buena inversión. Al contrario, estos seis meses van a decantar, y no para mal, la política española y madurarán la democracia española, pase lo que pase. Hará caer a unos y dará paso a otros políticos y políticas nuevas.

En lo que, creo yo, tenemos que fijarnos es en que estos meses van a servir a los diferentes partidos y líderes políticos para elaborar los mensajes de la próxima campaña electoral. Esta es, creo yo, una de las cosas más interesantes que se están produciendo: las negociaciones, fallidas o no, dan lugar a los mensajes de la campaña.

Aproximadamente van a ser estos:

Mensaje del PSOE y Pedro Sánchez: “Lo hemos intentado. Hemos querido un gobierno de cambio, pero esa otra izquierda, inmadura, ha conseguido, con su negativa y radicalidad, a que Rajoy siga todavía como presidente”. El eslogan de campaña será: “PSOE, la izquierda posible”.

Mensaje de Podemos y Pablo Iglesias: “No se han atrevido al cambio de verdad. El PSOE no ha querido, ni le han dejado los suyos, hacer un gobierno de izquierdas. Nosotros somos el cambio del sistema desde dentro del sistema. No nos hemos vendido por unos sillones”. El eslogan de campaña será: “Podemos, la izquierda sin miedo”.

Mensaje de Ciudadanos y Albert Rivera: “Hemos sido responsables en medio de las tensiones de la izquierda y su peleas. Hemos firmado un pacto. Y los demás lo único que han hecho es pelearse por los sillones. Somos los únicos responsables. Y una garantía contra la radicalidad y la regeneración de España. El eslogan de campaña será: “Ciudadanos, un gobierno nuevo y responsable”.

Mensaje del PP y Mariano Rajoy: “Ya lo habéis visto. Han sido incapaces de ponerse de acuerdo, mientras a nosotros nos dejaban al margen a pesar de haber sido el partido más votado. Somos la opción sin riesgos, y los casos de corrupción son del pasado. Gobernar es muy complicado y nosotros sabemos hacerlo. El eslogan de campaña será: “PP, España sigue adelante”.

Mensajes de las fuerzas nacionalistas: “España no es un país serio y su clase política es incapaz de acordar entre fuerzas distintas. Es ingobernable y muy irresponsable. Eso demuestra que solo podemos confiar en nosotros mismos y no en los partidos españoles. Las cosas solo mejorarán desde aquí y con nuestra capacidad de influencia allí. El eslogan de campaña será: “Euskadi sabe acordar, sabe gobernar”.

En fin, estos son los mensajes que se están elaborando y más o menos, serán los que escucharemos hasta el 26 de junio. Lo demás, es ruido.

 

  1. El impacto

Dos momentos únicos:

a) La vida en medio de la tragedia

Una de las cosas que más nos llaman la atención en la tele, como en la vida, son los contrastes: la alegría en medio de la tristeza, el amor en medio del odio, la vida en medio de la muerte, la risa en medio de las lágrimas. Estos días hemos vuelto a reconocer este contraste tras el gran terremoto que se ha producido en Ecuador y que se ha llevado por delante la vida de cientos de personas y hasta pueblos enteros. Una vez más, los equipos de rescate han protagonizado esas maravillosas escenas de encontrar entre los escombros a personas vivas tras horas de permanecer sepultadas entre los escombros, en las situaciones más extremas.

La vivencia del rescate de dos niños con vida en medio de la desolación y las ruinas es auténtica emoción televisiva, como así lo atestiguan estas imágenes. La gente rompe a aplaudir cuando los bomberos sacan con vida a dos niños. Es realmente emocionante:

http://youtu.be/6I0J7u5bRv0

 

pasapalabrab) Pasapalabra demuestra que somos lo que hablamos

El pasado lunes se dio una circunstancia realmente curiosa en Pasapalabra, en Telecinco, uno de los programas de entretenimiento de más calidad y más populares de la televisión. Situado ya en el momento del “rosco”, a un concursante joven le toca la siguiente pregunta. Con T, poéticamente lesbiana”. La respuesta del chico fue, sin vacilar, Tortillera. Respuesta fallida. Se produjeron algunas risas y los allí presentes, incluyendo el presentador, contuvieron la risa. Tortillera es una palabra vulgar, propia del acervo popular, básicamente despectiva, de las mujeres lesbianas.

No podía ser “poéticamente lesbiana”. Pero al concursante le salió esa palabra, lo que demuestra hasta qué punto somos lo que hablamos y tanto cada uno de nosotros como la sociedad en su conjunto refleja en su hablar lo que somos y cómo somos realmente.

También fue un instante de auténtica realidad televisiva, impagable.

 

3. Audiencias. Lo que nos gusta y lo que no

Otegi y Jordi Évole rompen los audímetros en Euskadi

La entrevista de Salvados, en la Sexta, al dirigente de la izquierda abertzale dio mucho juego en los informativos y las tertulias. Y al margen de las valoraciones que suscitó, proyectó, una vez más, la enorme diferencia que existe entre Euskadi y España y que se manifestó en los diferentes datos de audiencia. Y así como en el conjunto del Estado la entrevista obtuvo un 15,1% y 2.810.000 espectadores, que es una gran audiencia, en Euskadi el dato fue descomunal: 30% y más de 300.000 espectadores.

Por su parte, el programa de “primeras citas”, First Dates, se estrenó el pasado domingo en Cuatro, y que se emite a diario por la noche, en esta cadena, va asentando una audiencia fiel en torno del millón y medio de espectadores y un 8% de cuota de pantalla. Empezó flojo el domingo, quizás porque tuvo que lidiar con la final de Gran Hermano VIP y la entrevista con Otegi, y apenas llegó a 941.000 espectadores y un 5,2%. El lunes le fue mejor, con un 8,7% y 1.625.000 espectadores; el martes, alcanzó el 7,9% y 1.499.000 espectadores, y ayer 7,7% y 1.435.000 espectadores.

Es un reality ligero, de citas a ciegas, donde Carlos Sobera tiene como presentador un papel muy secundario, y que refleja la enorme diversidad de los comportamientos emocionales. Cada uno somos un mundo. Tenemos muy distintas prioridades en el amor, y nos aproximamos a los demás con nuestra mochila, cargada y condicionada. Es verdad que un reality no es la realidad, porque nadie se comporta como es cuando le están grabando, y se trata de instantes muy personales. Pero los encuentros en la cena de las parejas, que no se conocían previamente, nos muestran, con cierta aproximación, el modo en cada uno es y lo que quiere. Es un reality que engancha. Pero tiene su lado teatral. Y lo que es más importante: rara vez estas parejas, nacidas entre los focos, sobreviven a la realidad.

 

4. La buena publi

La dulce publicidad para las madres

Estamos en plena campaña del Día de la Madre, que se celebra, en apenas, diez días, el 1 de mayo. Los anuncios alrededor de esta celebración son, muchísimos, de perfumes. Hemos visto algunas novedades, como el protagonizado por Sofía Loren, para Dolce Gabanna. Pero hemos elegido uno de Tous como el mejor. Este anuncio es el cuarto de una serie que la marca de joyería viene realizando desde hace un par de años. Lo protagoniza la actriz británica Gwyneth Paltrow, una historia extraordinariamente producida, con calidad de auténtica película y un doblaje perfecto, con la voz de George Clooney.

Es la historia de un regalo sorpresa, hecha por el marido e hija, que estando lejos de ellos recibe una llamada para felicitarla y ofrecerle un regalo sorpresa. La narración engancha, enternece y produce una sonrisa en el corazón. ¿Un poco moñas? Tal vez, pero esto es publicidad en estado puro, oro molido, que eleva la categoría de la marca y la hace más deseable. De primera.

http://youtu.be/iNahdCnKoO0

 

5. Recomendaciones para el fin de semana

Vamos a dar tres opciones:

Estreno de la 6ª temporada de Juego de Tronos. Se emitirá simultáneamente con Estados Unidos en la madrugada de domingo al lunes, subtitulada, en la plataforma de Movistar TV. Se trata, como sabéis, de una serie de culto, con millones de seguidores en todo el mundo, que a su vez ha creado toda una cultura su alrededor.

– En ETB, estreno “De lo bueno lo mejor”. Será este sábado y domingo a partir de las 20:00 horas, con Reyes Prados como presentadora. Es un espacio que nos descubrirá los rincones y ofertas turísticas, paisajísticas y gastronómicas más encantadoras entre las muchas que ofrece Euskadi: un restaurante, un lugar, una bodega, etc. Creemos que lo conocemos todo y sin embargo hay muchos lugares que nos sorprenderán. Yo mismo estuve el miércoles en Aulesti, que no conocía. Una maravilla de lugar.

– Y una peli para celebrar el 400 aniversario de Cervantes y Shakespeare. Ya sabéis, es este sábado, 23 de abril. Mi recomendación es la película“Miguel y William”, el domingo,  a las 22 h. en La 2 de TVE.

¡Hasta el próximo jueves!

Merlí, el mago filosofador

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No sabría decir cuál es la tesis de Merlí, si la reivindicación de la filosofía como parte esencial del currículo escolar o el heroísmo de la pedagogía creativa frente a la rigidez infértil de la enseñanza tradicional que ya abordara en 1989, con impactante éxito, El club de los poetas muertos y antes la mítica Rebelión en las aulas. Podría ser las dos cosas o ninguna, porque la serie, producida por la televisión catalana y ahora espantosamente doblada al castellano y estrenada en laSexta, es una comedia algo pretenciosa y con altas dosis de cinismo intelectual. Me inclino por pensar que Merlí es una obra romántica y que como tal muestra una rebeldía cáustica contra el sistema, vuelve su mirada nostálgica al paraíso perdido del pensamiento frente a la ciencia, proyecta una desesperada búsqueda de respuestas a las viejas preguntas y antepone las emociones a la conducta racional. No está mal, pero se queda en noble tentativa por sus autorrenuncias.

Quizás solo es una preciosa exageración. Un profesor sustituto, que ha perdido familia, casa y casi todo, no puede cambiar el mundo, ni siquiera un instituto, a golpe de Platón y Nietzsche; pero está bien que imaginemos, tras haber olvidado sueños y utopías, cómo un cincuentón descreído trata de movilizar las almas ingenuas de los adolescentes hacia las ideas y la poesía. A este quijote de las aulas lo devoraría el sistema a la primera clase. O le sancionaría por sexista y políticamente incorrecto después de decir a chicos y chicas “quiero que os empalméis con la filosofía”.

A lo más que podríamos llegar hoy en nuestras fantasías es a querer ser Finlandia en educación y no España, hundida en el fracaso escolar y los estragos de la ley Wert; pero enternece la historia de este maestro subversivo que dejará un rastro de admiración y patetismo, lo único que sugerimos los románticos. Creatividad, autonomía de pensamiento, espíritu libre y amor al arte son cosas demasiado serias, razón cobarde por la que Merlí ha optado por la comedia. O lo que es lo mismo, reír por no llorar.

Los famosos tampoco dimiten

Hablamos de televisión

14 abril 2016

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1.A debate

¿Deben retirarse los programas de los implicados en delitos fiscales?

La televisión tiene mala fama, injusta creo yo, por ser a veces la ventana de lo peor de la sociedad, pudiendo mostrar otras realidades más interesantes y positivas de nuestro mundo cercano y lejano. Es el centro de nuestras contradicciones. En este sentido, ¿qué creemos que debería hacer la tele tras informar sobre los escándalos de evasión fiscal, entorno del caso del llamado Papeles de Panamá en el que están implicados personajes de la tele?

Sin prejuzgar las culpabilidades de unos y otros, cabría deducir que, así como pedimos la dimisión de los políticos que se hayan visto salpicados por este u otros casos de corrupción, deberíamos requerir que los personajes implicados en presuntos casos de evasión fiscal salgan de nuestras pantallas. Que dimitan de la tele. Esto sería lo coherente. De momento, están implicados Imanol Arias, protagonista principal de la serie “Cuéntame lo que pasó”, con muchos años en la tele pública; y Bertín Osborne, presentador de éxito del programa de entrevistas “En la tuya o en la mía”, que se traslada con sus trastos a Telecinco y que se estrena en esta cadena a partir del 27 de abril.

Ingenuamente, me pregunto si estos dos personajes de la tele, que niegan responsabilidades como en el caso de Osborne, aduciendo que sus cuentas en Panamá son legales, deberían desaparecer de la tele. Si fuésemos una sociedad honesta, debería ocurrir una de estas dos cosas:

  • Que Telecinco y TVE retirasen, o al menos aplazasen, de las pantallas los programas en los que están implicados Imanol Arias y Bertín Osborne. Es decir, que los canales de TV “los dimitieran” por deshonrosos y decencia pública.
  • Que la audiencia boicotease activamente estos dos programas, como respuesta directa de la ciudadanía a la conducta reprobable de estos dos personajes, con lo que ambas cadenas se verían obligadas a retirar los programas.

Sabemos que ninguna de estas dos cosas va a ocurrir, lamentablemente. Puede incluso que Bertín mejore en Telecinco sus registros de audiencias de TVE, con cuatro millones de espectadores por semana. Y puede también que Cuéntame obtenga aún más apoyos de los que ya tenía. Así como a Messi le vitorean en los estadios, perdonando su presunta estafa a la hacienda pública, y a Vargas Llosa le seguimos comprando sus novelas, entre ellas, su reciente Cinco esquinas, temo que los espectadores no responderán con el vacío a los programas de Osborne y Arias. Hemos sabido que Pedro Almodóvar, otro de los implicados en los Papeles de Panamá, ha tenido un pésimo estreno de su nueva película Julieta. ¿A causa del desprestigio social? No lo sabemos, pero lo coherente es que la tele fuese un espacio de respuesta social y diera a todos estos personajes una réplica contundente. ¿Un deseo romántico? Pues sí, y que no nos falte nunca este espíritu vital.

 

  1. El impacto

El tertuliano detenido

Era lo que le faltaba para que la semana de los escándalos tuviera su broche perfecto: Mario Conde, el símbolo del triunfo, el ideal del éxito, que ya quedara como juguete roto hace 20 años, vuelve a la cárcel, implicado en un caso de blanqueo de capitales. Su detención es el icono perfecto del derrumbamiento de un sistema que pide a gritos una regeneración total.

A Mario Conde siempre le interesó mucho la TV. Es la que convirtió en falso héroe y después la que le dejó caer y le destrozó. Por eso, se convirtió en un asiduo de las tertulias de Intereconomía TV, para tratar de rehabilitarse y configurarse en profeta de la economía cuando llegó la crisis. Se dice que invirtió dinero, no sé si parte del robado o no, en Intereconomía. Puede ser cierto. A través de esta cadena puso en marcha su proyecto político, Sociedad Civil y Democracia, que fracasó estrepitosamente en las elecciones gallegas de hace cuatro años. Mario Conde lucía en TV todo lo que pudo: en Telecinco hicieron una miniserie con su caso, que no tuvo demasiada trascendencia. Visitó todos los platós que le dejaron. Risto Mejide le sentó en su sofá… Pero nunca pudo rehabilitar su honor como quiso. Ahora, vuelvo al sitio que merece.

 

  1. Audiencias. Lo que nos gusta y lo que no

El casting de Dios, un mal comienzo

El reality de contenido religioso, Quiero ser monja, que se estrenó el pasado domingo en Cuatro ha tenido un comienzo más bien flojo, no malo, porque queda más o menos a la altura de la media de la audiencia general de la cadena, pero no lo suficiente como para ser una sorpresa como se las prometían o soñaban los dirigentes de este canal. Al final, obtuvo 7,4% de cuota de pantalla y 1.469.000 espectadores. Cabe la posibilidad de que pueda subir un poco, cuando lleguen los momentos más duros del reality y las cinco chicas tengan que decidir entre apartarse del mundanal ruido o seguir siendo chicas de su tiempo y vivir la vida. Puede que la audiencia mejore un poco, pero no creo que se mueva más allá del millón de espectadores.

Otro estreno, ayer, en La Sexta, la serie Merlí merece una atención especial. Se trata de una serie de ambiente de High School, tan visto en las películas y que ha dado títulos memorables, como el Club de los Poetas Muertos, la mítica Rebelión en las aulas y otros muchos. Ya sabemos: el profesor que se salta las normas pedagógicas imperantes y trata de que los estudiantes amen la filosofía y pensar por su cuenta. “Quiero que os empalméis con la filosofía”, dice a sus alumnos al principio. Un rompedor, pero en clave de comedia. La serie es una reposición, traducida al castellano, producida por TV3 y que tuvo en Cataluña un enorme éxito. En esta serie todo es bueno, excepto el doblaje, que es horroroso. Y si bien hay algunos personajes un poco forzados, como el adolescente agorafóbico, que raya en la caricatura, y alguna que otra situación artificial, la serie es magnífica. Romántica en su concepción de la vida, ensalzador de la decisiva labor del profesorado y de la educación, con un heroísmo contracorriente a favor del pensamiento y la belleza artística y literaria, así como personajes que honran su fracaso vital, Merlí es un regalo para la tele. Ayer, con dos capítulos, obtuvo un 7,6% y 1.432.000 espectadores, que no está mal teniendo en cuenta que se enfrentaba a El Príncipe, en Telecinco, con casi cuatro millones y medio de seguidores.

 

  1. La buena publi

Axe llama a las madres

AXE, la marca de desodorante masculino más rompedora del mundo, que ha promovido anuncios al borde de lo inaceptable, que durante años ha tenido un discurso bastante machista, ha dado un giro copernicano a su comunicación. Sigue posicionándose como el desodorante de los metrosexuales, pero ya no resulta hiriente ni estridente en lo varonil. En ese posicionamiento lleva ya un tiempo. Y es estimable su esfuerzo de mejora de su imagen de marca. Este anuncio es prueba de ello.

Es una historia de laboratorio sociológico, al que se convocó de forma muy abierta y natural a un conjunto de madres de chicos guapos, madres muy modernas. Y mediante la técnica del polígrafo, les preguntaron si se creían los piropos que ellas mismas decían a sus hijos siendo niños. El detector de mentiras rebeló la distancia que hay entre las palabras de una madre y la verdad sobre la belleza de los ojos, la mirada y el cuerpo de sus hijos. Es un gran anuncio, muy actual, concebido como un reality. Es publicidad de la buena, que demuestra las posibilidades de regeneración y liderazgo de una marca después de años de equivocarse.

http://youtu.be/jNguATJnmb4

 

  1. Recomendaciones para el fin de semana

Dos propuestas: una de cine y otra de interés informativo.

  • El domingo, en la Sexta, Jordi Évole vuelve a sorprender con una nueva entrevista a Arnaldo Otegi. Recordemos que hace unos años causó un enorme escándalo en España por su entrevista al dirigente de la izquierda abertzale, cuando entonces se llevaban a cabo negociaciones secretas con el gobierno de Zapatero. Ahora, vuelve a entrevistarle y volverá a causar escándalo en amplios sectores de la sociedad española, algo que para nosotros aquí, en Euskadi, es de lo más normal. Lo veremos el domingo, en La Sexta, a partir de las 21:45 horas.
  • Como película, la propuesta es para este sábado es una de Woody Allen, “Scoop”. Con un reparto de lujo, el propio Allen, junto con Scarlett Johansson y Hugh Jackman. Es una película romántica y de magia, fantasiosa, de fondo periodístico. Muy entretenida, para ver en pareja. Es el sábado, en la 2 de TVE, a partir de las 22:00.

¡Hasta el próximo jueves!

Chicas raras: el casting de Dios

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La condición inexcusable del reality es la desnudez, que puede ser física, como el despelote de Adán y Eva; o emocional, como en Gran Hermano, que también incluye la exposición morbosa de la intimidad sexual. Todo queda al servicio del espectáculo bajo la presión del encierro y la rudeza de unas pruebas teatralizadas. Para participar es necesaria la renuncia al sentido del ridículo y ser, con todas las consecuencias, un auténtico friki, categoría de bípedo que desciende un peldaño en la teoría de la evolución y que, bajo otras formas, ya existía antes de que la televisión colonizara los hogares.

No lo hemos visto todo en telerrealidad. Lo de ayer en Cuatro es un pequeño paso para la telebasura, pero un gran paso para la absoluta idiotización. La novedad de Quiero ser monja es que se adentra en la religiosidad, espacio hasta ahora inexplorado por las cámaras. ¿Será este el revolucionario estilo del Papa Francisco, llevar a las novicias a contar sus cuitas en la tele? Podíamos haber imaginado que el nuevo formato estaría cerca de los episodios pícaros del Decamerón, de tentación y sexo alegre en los conventos, pero no que se tomara en serio hacer un casting con cinco veinteañeras, resueltas a jurar sus votos de pobreza, obediencia ¡y castidad! y soportar varias semanas de convivencia mística en tres congregaciones de sores para acreditar ante nuestros ojos la llamada de Dios. No son tan creativos. Han encontrado unas chicas raras para un experimento que, por no inspirar el suficiente patetismo, mueve a la mofa. Los ateos, que son legión, se van a partir de la risa presenciando la degeneración de lo sagrado que, por lo menos, merecería cierta estética de respeto para la minoría de los aún creyentes.

El título del programa encierra su propia carcajada, pues el deseo de ser monja no es más que una querencia extravagante. Aun así el diablo no tendrá motivo de disgusto, pues ninguna de estas chicas, que les va la marcha, tomará los hábitos. Su pecado es haber jugado, entre cruces y rosarios, a torpes actrices con toca.