SERIES (¿en serie?)

Dice un amigo mío , condenado por cinefilia y cineasta de no mucho éxito que ,con carácter general, las series se pueden clasificar en malas y muy malas, aunque él prefiere calificarlas de 3-R ( mayores con reparos) y 4 ( gravemente peligrosa), siguiendo una antigua normativa moral.

Y aunque es cierto que yo no suelo eludir los márgenes clasificatorios cualitativos por mor de mi degenerada visión sociológica, poco sabría afirmar al respecto. Tan solo que he podido constatar la polución efervescente de las susodichas ,que se expande en plataformas varias mayormente de pago y que ,eso sí, no dan tregua de tramas multiplicadas desde sí mismas como si se les hubiera suministrado un a modo de pastillita azul para mantenerse en permanente excitación.

Seguramente este modo de proceder tiene mucho que ver con la vana pretensión de generar una adicción sin tiempo ni espacio, otra de las claves de esta nuestra inmediatez horizontal actual, pero aún así los niveles de saturación son objetivamente limitados y la prolijidad de crímenes abdominales ( ¡Perdón quería decir abominables !), tenebrosos misterios cada vez más misteriosos y tenebrosos, y sangre replicante a raudales junto con comentarios del más refinado sadismo familiar, toda esa pamema , vamos, que antes hacía las delicias de los lectores de «El Caso» y acaso de los videntes de las telenovelas venezolanas, terminará , es de suponer históricamente, en el hartazgo y con la quiebra drástica («Oh, my God!» )de las mentadas plataformas, una quiebra que quedará subsumida y numerada en el largo catálogo que ya acoge los fracasos audiovisuales, desde que el mundo es inmundo.

Se cumplirá así la ley más pura y cristalina del capitalismo más duro y oscuro, esa que obliga al personal a reinventarse y empoderarse para entrar con encono en la nueva burbuja que habrá que explotar hasta que explote y se reinicie el ciclo.

Agrupémonos todos, pues y consecuentemente, en torno a los terminales pantállicos , y gocemos mientras podamos porque no sabemos ni el día ni la hora en que desaparecerán las series y ya todo será llanto y crujir de dientes…

(c) IBILTARIA by V. Huici

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