
Con ocasión de algunas necrológicas, como las de Ramón Zallo o Paco Letamendía, ha salido en estas líneas una mención común a Joaquín Estefanía Moreira.
Como ya he comentado en alguna otra columna, conocí a Joaquín en 1976 como director – periodista de la Revista de Ciencias Sociales EL CÁRABO , en la que se agrupaban los teóricos de la izquierda comunista en sus diversas variantes, maoísta, trotskista o consejista, en contraposición a otra revista similar, ZONA ABIERTA, en la que bajo la impronta de Ludolfo Paramio se reconstituía la socialdemocracia.
En muy breve tiempo, gentes muy diversas participantes de aquella iniciativa como las mencionadas al principio o como Jon Juaristi, Pep Subirós o Gabriel Albiac, fueron recolocándose ideológica y políticamente, y también profesionalmente.
Estefanía Moreira , tras su experiencia en otra revista decisiva como fue Cuadernos para el Diálogo, se sumó pronto al proyecto de nueva prensa que representaba el diario EL PAÍS, asumiendo la dirección entre 1988 y 1993 y vinculándose estrechamente al Grupo PRISA. Asimismo fue especializándose en temas económicos, publicando varias interesantes obras, y manteniendo posteriormente y hasta hoy una columna semanal.
El fin de semana pasado, en los actos de celebración del 50 aniversario de aquel periódico inaugural, Joaquín participó junto con Sergio del Molino y Lidia Jorge en un debate sobre la Transición.
En ese debate comenzó su intervencion señalando que en 1978 la democracia tenía para mucha gente un adjetivo como , por ejemplo, popular, siendo que para una gran parte de la izquierda política la democracia que se atisbaba era bastante convencional o burguesa. Y que quizás en estos tiempos hay ya que reivindicarla como democracia a secas ante el avance del iliberalismo anti-constitucional que proviniendo del Imperio Américano ,representado y encabezado por Donald Trump,se está extendiendo por Europa.
Un mensaje, sintético, sencillo y sin duda relevante que retoma curiosamente aquellos debates preconstitucionales…¿Democracia a secas ?
(c) by Vicente Huici Urmeneta