
Bajo los auspicios de Teresa Querejazu, di ayer un buen paseo con Enrique Barón. En realidad, fue un paseo interior, y en dos sentidos.
En primer lugar, porque de la mano de Miriam Alzuri y en compañía de Luis Miguel Pariza ,pudimos disfrutar de una excelente visita guiada a la exposición Paraleloak eta Meridianoak- Paralelos y Meridianos del fondo Iberdrola en el Museo de Bellas Artes de Bilbao
Y en segundo lugar porque en la comida que tuvimos a continuación pude constatar la vitalidad de este octogenario que ha combinado una larga carrera política con una atención particular al arte y la cultura, probablemente siempre parapetado por su fallecida mujer, la pintora guerniquesa Sofía Gandarias.
En este segundo paseo interior, en una animada tertulia salieron a modo de salpicaduras paisajes y paisanajes de la Transición, destacando entre ellos la figura fulgurante de Carmen Díez de Rivera, puente indudable y en carne viva entre el tardo-franquismo y la democracia constitucional.
Por supuesto quedaron muchas preguntas sobre el pasado y para el futuro. Y , ya en la despedida, pude llevarme dedicado su último libro,Paz y Guerra (De la URSS a la magna Rusia. Notas de viajes), que leeré con mucho gusto y más atención, y del cual espero dar cuenta próximamente en estas tímidas líneas.
Vale!
(c) by Vicente Huici Urmeneta