LA TRISTE RUTINA DE LA MUERTE (por Valen Riaño)

Son estos días tristes, de guerras y muertes. Valen Riaño, un médico que acompañó a muchos pacientes en sus últimas horas, y miembro del Taller de Escritura que coordino ha escrito estas líneas…

«Llevo días sin coger el bolígrafo, sin juntar dos letras, hastiado de la realidad. Un día y otro en lo mismo. Muertes y horrores, con la indiferencia de la lejanía.Los poseídos arios como defensores, imposible de denunciar la barbarie de un pasado reciente, propio, similar. Ahora, niegan cualquier insulto para los que fueron sus víctimas. ¡Tan implicados estuvieron en aquel genocidio!Y en el resto de Europa, cuchicheando, sin alzar la voz, con el miedo de los abusones. Y la justicia universal llorando su menosprecio.¿Hasta dónde debemos callar toda la crueldad desparramada? ¿Hasta cuándo negar la brutalidad derramada?

Niños abiertos en sus heridas, gimiendo sin fuerzas en el llanto. Madres gritando el horror, sabedoras del presente desde hace mucho. Niños en la guerra corriendo, en la huida continua. De aquí para allá, de allá para más allá, echados a la muerte en vida.¿Hasta dónde? Desterrados, sin tierra que volver a pisar.Y las madres sembrando de lágrimas los espacios abandonados.Y, ¿hasta cuándo? Los años se apilan en lo mismo, en la sangre escupida. Guerra tras guerra, en la desigualdad del artesano contra la tecnología. Cohetes frente a misiles. Navajas frente a ametralladoras.Así, siguen muriendo amontonados.

Y desde lejos unos alientan, empujan con el dinero de los dólares manchados. Niegan la condición de humanos a los contrarios. Los ven como invasores de sus tierras. Son las bacterias que deben ser aniquiladas, de la manera más efectiva. De esta forma, podrán arrasar cualquier atisbo de resistencia. Todo, muerte. Paisajes recuperados para el disfrute renacido.Israel busca el desierto humano en el bando contrario, el espacio de seguridad en su proclama. De nuevo la colonización para el avance y la repetición de lo ocurrido.

Los demás contemplamos desde el sillón, la muerte difundida por la rutina más intencionada…«

(c) Valen Riaño

Publicado por

Vicente Huici Urmeneta

Sociólogo, neuropsicólogo y escritor.

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