
¿Conseguirá este giro económico global norteño hacia el Tercer Sector con el nutriente general básico del turismo ser una alternativa verdaderamente viable al desmantelamiento industrial , toda vez que nos convertirá en algo cada vez más subsidiario, a fuer de fomentar el populismo reaccionario?
Como sigo teniendo pinta de guiri – aunque ya encanecido- hoy, día 5 de julio, víspera del chupinazo pamplonica, el frutero de guardia me ha explicado qué son los sanfermines.
A pesar de que entre los quince y los treinta y cinco años viví anualmente con rigor y casi disciplina militar los ocho días correspondientes – sin mayor entusiasmo, es cierto – le he dejado hablar porque lo que contaba en casi nada se parecía a mis recuerdos y más bien sonaba a crónica de un fantasioso josemiel.
Lo más curioso al respecto era la enunciación apologética del desmadre colectivo, consustancial a todas las fiestas que en el mundo son y han sido , pero con la cobertura en este caso del uniforme blanquirrojo, que no deja de ser reciente – mi padre, excelente corredor del encierro en los sesenta no lo usaba.
No ha hecho ni una sola mención a los toros probablemente porque no quería incurrir en la incorrección política actual que sanciona el animalismo polimorfo.
Pero en fin, supongo que no son concebibles unos sanfermines sin encierros y corridas , ni sin plaza de toros, ni tendido de sol, ni sin peñas, ahora que todo está limpio de polvo y paja tras el escarmiento a tiros de 1978.
Y es que el asunto de los toros da para mucho hablar y más que dará: sin ir más lejos en las calles de la equidistante Bilbao, en otros tiempos aclamada como «Atenas del Norte», la cartelada de salutación al Tour ( Ongi eTOURri / Euskadi: The bike Country ) ,está siendo rápidamente sustituida por otra que anuncia las Corridas Generales de Toros de la Semana Grande, con grandes retratos de ,por ejemplo, El Juli. Algo hasta cierto punto incomprensible ya que tales Corridas Generales ( de toros ¡de que van a ser!) de la edición anterior se saldaron con una entrada de menos de la mitad de la plaza.
Hau ekonomia da, tontue!
Lo cual que lleva a plantearse si este giro económico global norteño hacia el Tercer Sector con el nutriente general básico del turismo – que pronto se encaminará hacia el Guggenheim-2 de la ría de Gernika y que no resulta nada original teniendo en cuenta que ya se colonizó de esta suerte el suroeste peninsular durante el franquismo- será verdaderamente viable como alternativa al desmantelamiento industrial , toda vez que nos convertirá en algo cada vez más subsidiario, a fuer de fomentar el populismo reaccionario…Tal es la ( terrible) tesis del historiador de la economía, ex -director de EL PAÍS, y viejo colega de EL CÁRABO, Joaquín Estefanía Moreira.
En fin, dear reader, ya ve usted que comienza uno hablando de cualquier cosa, como los sanfermines, y acaba en “¡Es la economía, estúpido!» , la célebre frase de James Carville, el asesor que permitió a Bill Clinton acceder a la Casa Blanca en aquel lejano 1992…
(c) by Vicente Huici Urmeneta








