Valenciano, oh, oh

Tiembla, Europa de los mercaderes y los recortadores: allá por mayo florido y hermoso, las urnas subpirenaicas se llenarán de votos cual pétalos de alhelí conteniendo el nombre de quien te ha de doblegar de una vez por todas. ¡Loor y gloria a María Elena Valenciano y Martínez-Orozco, Bolívar de los Madriles, Cheguevara de Ferraz, Pasionaria de Cibeles, que en un gesto de abnegación sin precedentes abandona su condición de musgo que dormita en el árbol moribundo —léase Pérez Rubalnada— para liderar la rebelión contra los fenicios desde lo más alto de la lista del PSOE! Tremendos lagrimones nos brotaron al oír de sus heroicos labios el anuncio de su partida a la lid: “Esta vez va en serio. Esta vez se trata de cambiar la mayoría en la Unión Europea. Y por eso el Partido Socialista ha decidido poner a su cabeza a su segunda en la dirección a nivel nacional. Es un gesto que quiere mostrar la importancia que le damos a estas elecciones”.

Aquí es donde se me acaba el sarcasmo. O sea, que esos comicios son tan transcendentales, que se afrontan empaquetando a Bruselas, Estrasburgo y Luxemburgo a una de las mayores nulidades políticas que han conocido los tiempos, y miren que es difícil establecer ese ranking. ¿Alguien es capaz de citar tan solo medio logro, que no sea puertas adentro, de esta escaladora de organigramas de oceánica incultura general? ¿Con quién ha empatado en casi treinta años de zascandileo por el aparato y colocaciones cojonudamente remuneradas, incluyendo casi un decenio pasando desapercibida en el mismo europarlamento que ahora dice que va a revolucionar? Un respeto a los votantes.

4 comentarios sobre “Valenciano, oh, oh”

  1. «Esta vez va en serio»…esa frase lo resume todo.
    O sea, que hasta el momento (¿seguimos en 2014?) ¿estábamos probando el micro, haciendo balance de blancos, conociendo al adversario, aprendiendo idiomas, estudiando el crecimiento del placton?.
    Ay, Señor, qué oposición tiene Don Mariano!

  2. Pues sí, es como hoy en el chino de mi calle, que voy a comprar jabón y había uno que ponía: «Cuida tus manos:Jabón para lavavajillas»
    Y me presgunto, ¿habrá gente que mete la amno dentro con la máquina en marcha? Y me pregunto¿Habrá gente que pone la papeleta dentro con el puño y la rosa dentro y todo?
    Pues lo mismo

  3. Hace poco un euro parlamentario alemán me dijo que en ciertos países, en ciertos partidos, el destino Bruselas (vida parlamentaria diaria) / Estrasburgo (cuatro días al mes) / Luxemburgo (ni un eurodiputado lo pisa, es solo sede administrativa de parte del personal) es concebido como una especie de «stage» para perfeccionar políticos y darles experiencia, bagaje y contactos internacionales. De hecho, no son raros -sobre todo en los países nórdicos- los casos de diputados europeos que van a Bruselas como mindundis y vuelven como Ministros, o van como ex-Ministros y vuelven para ganar elecciones presidenciales. Y su «performance» una vez de vuelta a casa es extraordinaria.

    Esto es para decir que el termino «empaquetar» es despectivo hacia el Parlamento. Si hay alguien que lo percibe como cementerio de elefantes/as, es para su descrédito. Esperemos que cunda el ejemplo nórdico y que cada vez suceda menos. Así están casos como Iturgaiz y Mayor Oreja, que no se han comido un colín tampoco en Europa y que han hecho un flaco favor a los intereses -ejem- «nacionales» con unas prestaciones casi ridículas.

    En cuento a lo de «esta vez va en serio», creo que mas que a un periodo de pruebas, el SOE quiere hacer eco (un poco cutre y mal traído, vale, pero bueno) al eslogan central para pedir participación en las elecciones europeas, que es «esta vez es diferente», en claro llamamiento a la participación y a evitar el euroespecticismo (que hoy por hoy, junto a la enorme tristeza del elefantismo arriba indicado, es uno de los mayores peligros). Gabon!

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