El daño causado

Reconocer el daño injustamente causado es, miren ustedes qué perogrullada, reconocer el daño injustamente causado. Y hacerlo a pelo, porque sí, porque siendo imposible esa reparación de la que tanto se habla en vano, es lo menos que se le debe a quien se le provocó el sufrimiento, una disculpa. Pero no una de trámite en media línea perdida por ahí, como si todo el mal hubiera consistido en un pisotón al subir al autobús o fuera producto de un malentendido tonto. Algo de más fuste, pensado, elaborado, que se note que ha llevado su tiempo y que parte de la absoluta sinceridad. Tampoco vale apostillarlo con que si yo no empecé, a otros que han hecho cosas peores no se les pide lo mismo, es que había un conflicto… ni demás prosa justificatoria. Aunque las acciones se hayan dado en un contexto muy determinado, cada una es personal e intransferible.

¿Es que acaso hay que humillarse? No va por ahí. Un exceso de flagelo sonaría demasiado artificioso y habría motivos para desconfiar. Basta con unas gotas de naturalidad y otras de empatía, sin perder nunca de vista que incluso las palabras mejor escogidas y dichas no serán capaces de restaurar los estragos cometidos.

Se nos suele olvidar —o directamente no queremos contemplarlo así— que estamos hablando de una cuestión puramente moral. Es fatal mezclarla con las estrategias políticas coyunturales o vincularla, como se está haciendo, con la obtención de hipotéticos beneficios penitenciarios. Si queremos que el reconocimiento del daño causado tenga algún sentido o algún valor, no podemos ni exigirlo ni ofrecerlo a cambio de contrapartida alguna.

6 comentarios sobre “El daño causado”

  1. Ah! Pero ¿hay daño justamente causado? Sí ¿no?. El daño que comete la Justicia contra el ciudadano desprotegido, el daño que producen las Fuerzas del Estado, el daño de los políticos con su mierda de leyes, el daño que producen los gobiernos cuando indultan a terroristas y golpistas ( terroristas de Estado, claro está). Pues ya veo, creo que va a pedir perdón su padre…ahora que los asesinatos de ETA pasan a segundo plano porque no hay nuevos , se ve cómo es la violencia de Estado, no mata el cuerpo (a veces, sí) pero mata el alma. Por mí que les metan a todos estos ministros en un helicóptero o en un Yakolev y que Dios reparta suerte.

  2. Desde que comenzó esto que algunos llaman Nuevos Tiempos me acuerdo bastante mas de los presos de la Via Nanclares y el olvido injustificado del que están siendo objeto.
    Ellos dieron un paso al frente antes sus propios compañeros -y fueron acusados de traidores, vendidos y otras lindezas mas-y no están viendo recompensado su gesto, no ya con ningún beneficio penitenciario que no se aplique tb a otro tipo de reclusos, sino olvidados precisamente por todos esos agentes politicos a los que a veces se les llena la boca de conceptos como generosidad, altura de miras, empatía y otras palabras bien sonantes para salir del paso.

  3. ¿NO se hizo ya?
    De un recorte de prensa…
    29/12/13
    La entidad que reúne a unos 700 presos de la banda terrorista ETA (EPPK) anunció que los condenados ratifican su renuncia a la lucha armada, lamentan el sufrimiento y el daño causado por sus atentados y aceptan el marco de la ley para lograr su …
    ¿NO será, que por mucho que lo hagan, siempre se les pide como en CasaBlanca: «Tócala otra vez ,Sam»

  4. Quecaro: Pulpo no es animal de compañía. En el texto digo por algo lo de que no vale «una línea perdida por ahí». No, hay que abrir capítulo aparte y hacerlo específicamente. Si se quiere. Si no se quiere, que no se haga. Allá cada cual. Y allá cómo actuemos los demás después.

  5. Has hecho un perfecto discurso moral. Lamentablemente -desde la relativización de la moral- hacer discursos morales te convierte en sospechoso. Que lo hagan otros, yo te aplaudo, te felicito y me adhiero a todo lo que dices. Como alguien con mucho ángel dijo «completamente del todo».
    Un fuerte abrazo.

  6. No, no creo que sea una frase o «Una linea perdida por ahí», para esa linea han pasado muchos años, desde Elkarri hasta la presencia de los mediadores ,las mesas y mesas por la paz, los encuentros, los posicionamientos, las declaraciones..No, esa frase que he puesto, es el fruto de todo un proceso emprendido. Yo no sé ver la metacomunicación, que algunos veís, porque siempre habrá gente que no escuche la frase que quiere escuchar, o con la entonación o los adjetivos…o que no sea el momento, o demasiado poco o demasiado mucho..
    Yo escucho: «lamentamos el sufrimiento y el daño causado y va y yo me lo creo..»
    Pero es que debo ser bastante crédula, porque espero también un día que los guardias civiles que han torturado hagan lo mismo.

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