Hostias

Escandalizadores y escandalizables, qué gran pareja hacen. Cómo se dan vidilla los unos a los otros y viceversa, mientras el resto atendemos al espectáculo, con media mueca de risa y otra media, quizá, de cansancio.

Les hablo del episodio cien por ciento provinciano de la exposición del artista (especialmente del márketing, según se ha visto) Abel Azcona en unas dependencias municipales de Iruña. Ya saben, la que popularmente se conoce como “de las hostias”, incluso ahora que ya tales elementos han desaparecido, no está muy claro si por intercesión del espíritu santo, del alcalde Asiron, que se está demostrando un primer edil milagrero, o simplemente porque el autor ha considerado que había conseguido lo que pretendía, que ustedes y yo sabemos lo que era. Otra cosa es que no nos atrevamos a decirlo para no tener que aguantar a la panda de irreductibles que, con la boina calada hasta más abajo del entrecejo, vendrán a babearte encima que eres un cuñao —cómo no—, aparte de un monaguillo de Rouco y Cañizares.

Provocación, transgresión, cuántas membrilladas en vuestro nombre. En mi innegable condición de zote, y me da que no voy a ser el único, me declaro incapaz de comprender que componer la palabra pederastia con 262 obleas de comulgar pueda considerarse una expresión artística de la releche. De hecho, si tengo que elegir una performance literalmente del copón y digna de las salas más chic, me quedo sin dudarlo con la misa, casi exorcismo, que ofició en el lugar de autos un cura preconciliar para una feligresía que parecía sacada de un casting de Alex de la Iglesia. Eso sí que fue la hostia.

9 comentarios sobre “Hostias”

  1. Repito básicamente lo que ya he dicho en otro blog.
    Lo que no termino de ver es dónde está el «arte» en todo esto.

    Veo provocación y la polémica y denuncia y parece ser (admito que no estoy muy puesto) es habitual en performances anteriores del artista; que si fotos de encuentros sexuales con actores porno (eso ya estaba inventado; se llama revista picantona o porno,etc.

    Ya sé que es algo subjetivo y que la denuncia y provocación pueden e incluso deben formar parte del arte pero NO son arte en sí mismas. Y me da que hay demasiados casos de «artistas» que suplen su falta de talento con la provocación y si es a la religión mejor que mejor. Claro, que cuentan con la inestimable ayuda de quienes sobreactuan y se rasgan las vestiduras con estas cosas.
    Yo no tengo talento artístico pero estoy seguro de que si esta navidad soy capaz de recrear una escena porno en el portal de Belén con participación activa de la mula y el buey…me forro.
    Y es algo a lo que recurre demasiado supuesto «artista».

  2. Señalar la distancia infinita que nos separa de los hechos es, cómo negarlo, una forma posible de periodismo, aunque puede volverse repetitiva si uno ya la ha ensayado una y otra vez con Podemos y Syriza. Provocadores y provocados en la ciudad aldeana (te ha faltado hablar de capital de tercer orden, para redondear el tópico con bonitos ecos literarios). Además de eso, en la ciudad aldeana se está produciendo una lucha de poder, en la que los provocados -que, casualmente, coinciden en buena medida con las fuerzas expulsadas del gobierno municipal- están jugando a imponar las normas de juego en la ciudad en torno a lo que es permisible y lo que no. Y sorprende la timorata respuesta del Ayuntamiento. En mi opinión, los provocados pueden rezar todo lo que quieran, pero si estorban a los visitantes de una exposición o si roban piezas de la misma -¿me puedo llevar una boina del Museo del Carlismo?-, hay un problema de impunidad al que no se está respondiendo. En fin, yo creo que, si se quiere, hay materia para un análisis periodístico, pero, claro, para eso hay que bajar del Olimpo. Obviamente, es más cómodo expresar el hastio que nos produce el mundo.

  3. Pero es que creo que la minitrifulca «mística» de estos dias no tenia que ver con la calidad artística del autor del tinglado, sino con la intolerancia de los sectores mas integristas del catolicismo patrio en su versión mas navarra.
    Y mientras montan el chow de la hostia nadie parece acordarse de las inmatriculaciones (no se si se dice asi) que esta haciendo la Iglesia de buena parte del patrimonio inmobiliario de la Comunidad Foral.

  4. hablando de arte religioso,fue la buena de Cecilia Giménez y su eccehomo de Borja, la que me encantó.No he visto la obra de Abel Azcona, pero para parecerse a la de Cecilia, tendría que ser la hostia.

  5. Hombre Santi; mezclas muchas cosas.
    ¿Que hay una lucha por el poder? Menuda novedad. Lo mismito que ocurría antes. Los que no están quieren echar a los que están y unos y otros, bien desde el poder bien desde la oposición al poder, cada vez donde toque, quieren «imponer» su forma de ver las cosas en el mayor número de ámbitos de la sociedad.

    Ahora bien; si mi deducción sobre donde te posicionas tú no me falla, he de decir que me encanta este párrafo:

    «Y sorprende la timorata respuesta del Ayuntamiento. En mi opinión, los provocados pueden rezar todo lo que quieran, pero si estorban a los visitantes de una exposición o si roban piezas de la misma -¿me puedo llevar una boina del Museo del Carlismo?-, hay un problema de impunidad al que no se está respondiendo»

    Me encanta que después de tantos años algunos vayan admitiendo que no se puede atacar, sabotear…ni siquiera estorbar algo por el hecho de que a uno no le guste. Y me encanta ver que en tal caso exijas reacciones más contundentes contra los estorbadores, entiendo que mediante algún tipo de represión, sanción o similar. De acuerdo, no deben quedar impunes quienes porque algo no les gusta se dedican a irrumpir, molestar….a quienes lo practican; no digo yo agredir.

    Me vienen al recuerdo tantas y tantas imágenes que henos visto durante años en todo tipo de actividades y eventos…como riau-riaus…y demás….

  6. Hombre, no creo que al autor se le pueda achacar que «solo» buscaba notoriedad, que seguro que tambien (como todos mas o menos), parece que la perfomance ya se habia colocado en otros lugares sin que ocurriese nada memorable. Pero es que aqui, lo que llama la atencion no es el nivel artistico de la obra (dentro de otras piezas esta esta dedicada a la provocacion) sino la respuesta de los que no desean ver (ni que los demas vean) una propuesta para reflexionar sobre algo que ellos mismos han intentado justificar por todos los medios. Ese es, creo, el verdadero escandalo, la hipocresia de esta peña que da mas importancia a los simbolos de su religion (lease hostias) que al daño que han causado por accion u omision.

  7. Transgredir es relativamente sencillo, crear es mas dificil. Arte por ninguna parte.
    A mi lo del Rosario en plan desagravio, me parece peculiar.
    Desde el Je Suis Charli cualquier descerebrado le pinta unas barbas al profeta en nombre de la libertad de expresion, pero eso no te convierte en artista.
    Malisimos tiempos para el arte si uno alcanza fama por juntar unas obleas. Salvo que sea la familia de Ptinto.

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