Del miedo a la pena

De lo sublime a lo patético hay un cuarto de paso. Lo tremendo es tener que explicarlo, especialmente cuando han pasado más de 24 horas del estrambote de la CUP en Sabadell y ha habido tiempo para bajarse del cerrilismo inicial. Que está muy bien la simpatía y el corazoncito de cada cual (o querer resarcirse vicariamente de la leche de hace una semana), pero basta echar una ojeada enfrente para caerse del guindo. ¿A nadie le resultan indicativas las caras de relax y choteo estratosférico de los representantes más caspurientos del llamado unionismo español? Tanto amagar con el 155 de la Constitución, los tanques y la excomunión, para que ahora les arregle el desaguisado una asamblea convocada para poder desdecirse de una promesa electoral.

Uy, sí, ya sé, la democracia funcionando a pleno pulmón, un ejemplo de transparencia del recopón, y a ti te encontré en la calle. Allá quien se lo trague. En el mejor de los casos, el infierno empedrado de las mejores intenciones, la buena acción que no se salva del castigo o, sin más, un recital de bisoñez de aquí a Lima. Pero como resumen y corolario, una estocada mortal al tan mentado procés.

Y lo peor, cambiando lo épico por lo grotesco, la herida en noble y brava lid por el tiro froilanero en el pie. Ese inmenso cínico que fue Josep Tarradellas decía que en política se puede hacer todo menos el ridículo. Mala cosa, en efecto, pasar de dar miedo a dar pena. Aunque también cabe —nos conocemos a los clásicos— enfadarse, no respirar y empuñar la garrota contra quien blande el espejo. A 600 kilómetros, qué ganas de embarcarse en una aventura igual, ¿a que sí?

3 comentarios en «Del miedo a la pena»

  1. Demasiado genérico se me antoja, Javier. Puedo coincidir en lo esencial, en que el espectáculo es lamentable, vale.
    Pero…¿nada más?
    ¿De quién es la responsabilidad o quién debería hace qué? A veces señalar a a todos es no señalar a nadie. Que no tienes por qué hacerlo, evidentemente, pero si le dedicas al tema el comentario, pues estaría bien, creo, algo más de concreción en el reproche. Ojo; salvo que sea una cuestión de limitación de mis entendederas, que tampoco es descartable.

    ¿Debe en tu opinión la CUP aceptar la investidura de Mas para desbloquear el proceso? ¿Debe Mas dar un paso atrás?
    Personalmente sigo creyendo que sí va a haber fumata blanca y que tras mucho paripé de autojustificación y de querer dejar ver que lo ponen difícil porque son muy de izquierdas, nos venderán un sacrificio en pos de la patria catalana y Mas será investido y el proceso seguirá adelante aprovechando la situación política del Estado.

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