Una huelga justa

El primer efecto de la convocatoria de huelga de las futbolistas profesionales ha sido poner en evidencia el gigantesco machismo que anida en las sentinas del llamado deporte rey. Bastó el anuncio para que saltaran como resortes los cromañones rezumantes de testosterona rancia a farfullar sus cagüentales resumibles en una idea, por nombrarla de alguna manera: encima de que las dejamos jugar, se quejan. Es verdad que, por desgracia, no es nada que no hubiéramos escuchado antes. El matiz diferenciador es que esos comentarios caspurientos han saltado de corrillos y barras de bar a los discursos públicos.

Yo diría que solo eso es un triunfo de la movilización porque implica delimitar el tortuoso terreno en que se va a disputar este pulso que, me temo, va a ser duro. Vamos, que este partido se va a jugar en campo contrario. Para ganarlo —o siquiera, para aspirar a empatarlo— intuyo que serán necesarias grandes dosis de realismo. Espero no pinchar el globo, o sea, el balón, si anoto que tampoco van a servir de mucho los discursos del ejército bienqueda habitual. Si de verdad se toma en serio la reivindicación, de poco servirán el voluntarismo o las parraplas demagógicas que también han hecho su aparición en el debate. Puede que miremos a las directivas de los equipos en primer lugar, porque a ellas corresponde satisfacer las demandas, pero quien de verdad está concernida es la afición. Tras los pasos muy positivos que se han dado en poco tiempo, habrá que conquistar la siguiente playa. Eso empieza por la disposición a seguir la liga femenina por interés en el fútbol en sí mismo y no porque es moda o porque mola.

5 comentarios sobre “Una huelga justa”

  1. Buenas.
    Planteo unas preguntas: Cuál es el criterio que rige para definir las retribuciones económicas que se dan en cada deporte, modalidad y en cada categoría, sea está determinada por la edad o el sexo?
    Horas de dedicación? Repercusión mediática? Posibilidades publicitarias?
    Cuando tengamos esto claro podremos debatir qué es justo, lógico, asumible o exigible.
    Saludos.

  2. Hay que decir alto y claro que el convenio colectivo estatal de fútbol profesional (BOE 8/12/2015), el cual solo ampara a «los futbolistas», excluyendo por tanto a «las futbolistas» de los Clubs y Sociedades Anónimas Deportivas afectadas por su ámbito funcional, supone una clara discriminación directa por razón de sexo, totalmente contraria al artículo 14 de la Constitución Española, y que nadie se atreve a denunciar. Ni siquiera los sindicatos. Vergüenza total. Y hablo de un convenio colectivo que, no se cómo, ha pasado el control de legalidad y ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado.

  3. Ahora resulta que cuestionar la huelga es de machirulos rancios con aroma a Barón Dandy, Farias en boca y brandy Soberano. Nada de eso. Le comento que el nivel del fútbol femenino actual es el de un infantil o cadete masculino que oscila entre los 13-15 años. En el caso concreto del Athletic, el equipo femenino perdió por un contundente 6-0 frente a los cadetes y un 2-1 frente a los juveniles de 13-14 años. Si juegan contra un equipo de tercera en el que los jugadores tienen otros trabajos, les meten 25-0.

    La asistencia a los partidos es como mucho de unas 500 personas, siendo generoso, y la Federación suelta trecientos mil lereilos ,y a pesar de eso el gasto anual, sin ser profesionales y a día de hoy, supera los dos millones de euros. La huelga es legítima pero no justa. Dígame usted cómo se paga esto y quién está dispuesto ha hacerlo, porque a los que se les llena la boca con la corrección política y moral en la que vivimos no les veo pagando una entrada por ver fútbol femenino, empezando por las mujeres (en Lezama ni aparecen), o aceptando una subida de cien euros en la cuota de carnét de socio. Es legítimo que haya una Liga de fútbol femenino, pero cuando su labor no da ni para cubrir los gastos mínimos no creo dicha huelga sea justa. La cuestión es si dicha liga debe ser profesional o amateur.

  4. totalmente justo el comentario de josu, lo que iba a escribir no puede mejorarlo, con lo cual lo suscribo letra a letra

  5. Exacto Josu.
    Y sobre el decreto que cita Arista, hay que aclarar que la Ley del Deporte solo cataloga, si no me falla las memoria, como profesionales dos deportes colectivos (fútbol y baloncesto) y dos individuales (golf y tenis). Esa catalogación se hizo para que cualquier club que participe en competiciones oficiales y de ámbito estatal deba convertirse obligatoriamente en una Sociedad Anónima Deportiva (SAD). La ley en este aspecto explicita claramente que dicha catalogación no incluye per sé a ambos géneros y actualmente el fútbol femenino no está definido como deporte profesional.
    En otras palabras el decreto no es el problema, sino la Ley 10/90 en donde se definen todos estos términos.
    Saludos.

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