SALFUMÁN (o ¿Qué fue de tanta invención de contenedor que truxieron?)

Vaciando la casa de los suegros, de la cocina en el ángulo oscuro veíase una vieja botella de Salfumán.

Testigo de tiempos remotos y drásticamente higiénicos, la botella capitaneaba un pequeño ejército compuesto por dos torres de botes descoloridos de pintura y un picudo alfil de amarilla agua oxigenada.

Solidario con mis convicciones ecológicas lo he puesto todo en una caja de cartón y he ido a informarme al Centro de Distrito para su conveniente deposición. En el mencionado Centro me han pasado amablemente un número de teléfono que nadie descolgaba, ansí que , de vuelta a casa , caja en ristre, he buceado en el océano digital de mi ayuntamiento capital.

Y he encontrado tres vertederos, allende los mares capitalinos, sin mayores especificaciones de que todos estaban abiertos , disponibles y tal. Retomada que he la caja con ánimo de deporte rural, la he llevado hasta el coche y he comenzado mi ruta ideal.

El primer vertedero estaba cerrado a canto y cal , aunque un sujeto amabilisimo de origen rumano me ha indicado que hacía guardia por lo que pudiera llegar. El segundo celebraba una reinauguracion (¿?) con banda ,pompa y circunstancia, pero no estaba operativo según las palabras de un operario de mono azul que han sonado como aquellas de «je suis désolé» de convicción tan profunda y formal.

En el tercero han dado cuenta por fin de mis torres de esmaltes varios, me han recomendado depositar con prontitud el agua oxigenada vintage en alguna farmacia del barrio, pero, O my God!, se han negado en redondo a asumir el Salfumán debido a su carácter de «extrema peligrosidad «.

Así que he vuelto a casa con el dichoso Salfumán y aquí delante lo tengo sin saber qué hacer con él, aunque ganas me dan de dejar abandonada este «agua fuerte» en cualquier esquina, pero claro para hacerlo hay que poner tanta voluntad como desidia…Y , of course, apostatar por insaturación institucional del cuidado del medio ambiente.

No sé, supongo que lo mejor será reutilizar alguna de las mascarillas FFP2 pandémicas que todavía me quedan, unos guantes ad hoc y unas viejas gafas de bucear , abrir con cuidadín la plasticosa botella de marras y verter su contenido en el inodoro que era para lo que estaba destinado in illo tempore este liquidillo tan proactivo. Y aquí paz y después gloria.

Pero aun así…¿Qué fue de tanto Galán ecológico y sincero?¿Qué de tanta invención de contenedor que truxieron?

CAVE (¿dominum?)

Cuando me desperté el perro seguía ahí abajo ladrando. Sus ladridos se habían atemperado y aunque continuaban siendo rítmicos denotaban cierto cansancio angustioso: no era para menos porque llevaba seis horas aullando sin parar.

De pronto, cesaron los ladridos y deduje que los dueños ya habían vuelto , así que corto y perezoso, me enfundé la bata y las zapatillas y bajé las escaleras.

Aunque era la una de la madrugada llamé al timbre y , al cabo de unos minutos, se abrió la puerta. Él era alto y un tanto desdeñoso y llevaba al perrillo en los brazos , ella se parapetaba tras él con los ojos en la nuca.

«Esto no puede seguir así» – les dije- «no hay derecho a que ustedes dejen al animal solo durante tanto tiempo en casa porque además de estar en el límite del maltrato, no cesa de ladrar y resulta muy desagradable :no podemos dormir de ninguna manera».

«Ya, y si por ejemplo tenemos un hijo y llora por la noche, ¿ también vendrá usted a protestar?»

«Pero, bueno, ¿ es que van a dejar ustedes a un hijo llorando en casa durante tantas horas?»

Se miraron entre ellos: no sabían qué responder. Y luego cerraron la puerta sin mayores explicaciones.

Subí de nuevo hasta mi casa, me quité la bata y las zapatillas y me tumbé sobre la cama. Como no podía dormir abrí un periódico que andaba por allí.

Según un reportaje que estuve leyendo,por estos lares la población canina ha aumentado entre el año 2013 y 2020 un 33%, presentando un sonoro repunte durante la pandemia, mientras que la población humana de niños menores de doce años, ha disminuido un 18% en el último quinquenio, siendo muy acusada la tendencia a la baja entre 2020 y 2022.

Entre las razones que se apuntaban para este incremento canino se destacaba la función de mitigar la soledad de una manera en principio no muy problemática -«Con los hijos y con la pareja hay conflictos, pero con un animal no, tú mandas y él obedece», dec´ía un entrevistado -.

Luego el reportaje abundaba en anécdotas mayores, como la reciente costumbre de ponerles a los canes nombres de pila de personas, hacerles participar de la dieta de los dueños– ¡ya hay casos de perros veganos!- e incluso eso que cada vez se ve más a menudo de llevarlos en carricoches de bebés.

Y, por fin, poco a poco fui cayendo en brazos de Morfeo mientras aquella célebre expresión latina que decía «CAVE CANEM» se iba transformando en «CAVE DOMINUM»

(c) by Vicente Huici Urmeneta

TIEMPO (el lenguaje del)

Los cambios atmosféricos nos han sorprendido a lo largo de los últimos meses con calores saharianos y, más recientemente, con lluvias torrenciales.

Curiosamente- o no – las informaciones acerca de «el tiempo» han ido adquiriendo, sobre todo en los medios audiovisuales, un carácter cada vez más científico-técnico , probablemente para intentar conjurar los errores de pronóstico que, en algunos casos, han sido garrafales.

Y, como suele ocurrir casi siempre en estos lares, la información se ha ido parapetando entre términos y expresiones antes nunca verbalizados para rodear lo inexacto con pretensiones de la mayor exactitud.

El término Rey – o Reina- ha sido modelo, casi siempre en plural- «según los modelos», pero se ha podido asistir a un sugerente catálogo en el que han ido apareciendo- por ejemplo- río atmosférico, ex-huracán, ciclón propiamente dicho,super-tifón y el insuperable evento de lluvia predecesora.

Y más allá de la precisión que, sin duda, aportarán estas expresiones al desmenuzamiento conceptual del tiempo ( atmosférico), lo cierto es que pueden enriquecer y mucho nuestra habla cotidiana y, de paso, romper moderadamente con las catacresis, esas metáforas inconscientes y habituales, que suelen charlar por nosotros espontáneamente (Lakoff y Johnson).

Por todo lo cual desde estas líneas invito a sus lectores ( y lectoras, of course) a incorporarlos en sus conversaciones sobre lo divino y lo humano ( verbi gratia: «¡Entraste en mi vida como un super-tifón!» o «Su presencia era como evento de lluvia predecesora…») y a remitirme una muestra de su aplicada aplicación…O tempora (non-atmosphaerica) ,o mores!

ZOO (¿filias?)

CANICHE ( Bigas Luna, 1979)

Según informan los medios de comunicación, a un ciudadano guipuzcoano le han requisado las mascotas debido a que mantenía relaciones sexuales con algunas de ellas.

Nada quiero decir sobre este asunto desde ningún punto de vista y quien quiera profundizar en los aspectos descriptivos de la cuestión no tiene más que leer la noticia. Pero sí se me ocurren algunas reflexiones al respecto.

La primera, que toma una referencia filosófica, viene desde muy atrás, desde La Política de Aristóteles, y se actualiza señalando que los derechos de los animales van ocupando un marco legal toda vez que en el disco duro en el que se depositaban todos los derechos atribuidos tan solo al varón adulto ( y griego) ya parecen haberse incluido de alguna manera los de las mujeres , los de los niños – ahí está la denuncia de la pedofilia-y, quién sabe, acaso también , en el futuro, los de los extranjeros (antes bárbari).

Por otro lado, es evidente que en este juego de contrapesos que suelen ser las democracias tanto desde el punto de vista político como psicológico, algunas de las conductas antes señaladas como patológicas están entrando poco a poco en los ámbitos de una normalidad ahora tan horizontalizada por el mundo electrónico- no hay más que detenerse en la revolución no sólo teórica sino práctica de la pornografía.

Y otro sí, que en esta progresiva delimitación de lo normal y de lo patológico se va esbozando también la tolerancia hacia algunas manifestaciones y la intolerancia frente a otras en un proceso algorítmico en ocasiones de difícil explicación :por ejemplo, sería interesante conocer las reacciones que hoy suscitaría el estreno de una película como Caniche ( 1979) de Bigas Luna.

Y finalmente y sin mayores pretensiones etnográficas ,convendría revisar algunas referencias sexo-sociológicas, como por ejemplo – y viene bien al caso- la constatación del ayuntamiento con yeguas y mulas entre los vascones que se hizo en el Codex Calixtinus, un manuscrito de mediados del siglo XII, y que ha sido remedado después por un largo anecdotario de ovejas y pastores.

De manera que, en teniendo en cuenta las anteriores reflexiones ,se pueda llegar a tener más elementos de juicio a la hora de aceptar o condenar precipitadamente lo que algún ciudadano ( o ciudadana, of course) hace en su privada vida sexual.Zoofilias…¿Zoo-filias?

TIK (tok)

«Bueno, yo si me quiero enterar de algo leo un periódico, la tele solo la pongo para pasar el rato» , oí que le decía ayer por la tarde una señora entrada en años a otra que le acompañaba bastón en ristre.

Luego, algo cansado del paseo, me senté en una terraza normal – no de esas que a partir de las seis y media ya tienen montadas las mesas para las guiricenas– y abrí un periódico que alguien había dejado por allí.

Guiado , sin duda, por mi intuición sociológica – ahora en atención flotante hacia el mundo electrónico– di enseguida con un artículo sobre esa app ahora tan utilizada que se acoge al simpático nombrecillo de TIK-TOK.

Y lo que más me sorprendió fue enterarme de que la mencionada app – ¡china , o my God! -es la vía de información general y generalizada entre adolescentes y jóvenes, una vez abandonados Google y YouTube.

La razón de este cambio, argumentaba el artículo de marras entre citas catedráticas, era que este «sector de la población» , denominado generación Z ( nacida desde principios del año 2000), prefiere para informarse unos vídeos cortos, sintéticos y muy prácticos a una información densa y en ocasiones muy pesada, que les llevaría a «tener que pensar» ( sic), lo cual que resulta inaccesible a un personal compuesto de individuos «vaguísimos»(sic too).

Además, añadía un experto ,supongo que frunciendo el ceño, esta generación Z carece de «conciencia histórica» y «no piensan en el futuro sino en el ahora , y para vivirlo se han acostumbrado a que todo sea muy rápido», tal cual es TIK-TOK.

Y como uno no deja de ser un sesentón avanzado y padre, a fuer de haber sido profe, tras apurar mi cerveza tostada (sin alcohol, of course),volví a casa dándole vueltas a si lo habíamos hecho tan mal…¿O no?, como decía aquel líder de antaño que precedió al Fakejóo ( gracias, Juanra) de hogaño…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

GODARD (Jean-Luc)

Jean-Luc Godard ( 1930-2022)

En un último acto de libertad, aquel que ya Montaigne calificó de supremo en comparación con su duración y trascendencia, el cineasta Jean-Luc Godard ha puesto fin a su vida otorgándose la eutanasia.

Ha sido un último acto coherente con su vida artística , una vida en la que siempre optó por traspasar con dedicación y hasta con humildad los límites convencionales en lo que acaso pueda ser una de las mejores definiciones de la libertad.

Pues Godard recogió el testigo de las normas históricas vigentes en el campo cinematográfico (Bourdieu),articuladas en torno a la por otro lado excelente hornada de cinematografía norteamericana ,y las desbordó introduciendo lo que se echaba más en falta, es decir, la vida grácil y rutinaria de los paisajes y los paisanajes, aspectos todos que conformaron el estilo de lo que después se denominó la  nouvelle vague y que se había ido teorizando en Cahiers du Cinéma.

La larga lista de films, desde À bout de souffle (1959) hasta Le Livre d’image, (2018), incluye una gran variedad de registros,siempre en una continua ampliación de su propia obra ,utilizando nuevos recursos como el rodaje cámara en mano , los saltos de plano, y sobre todo, un ambicioso montaje.

Como pequeño homenaje, ayer por la tarde estuve viendo Banda aparte – ¡ah maravillosa Anna Karina! -y pude disfrutar de nuevo de esa fresca mezcla de thriller, documental y cotidianidad que quizás haya sido y sea la mayor aportación de Godard a la Historia del Cine y que sin duda es y seguirá siendo una deriva de la cinematografía europea que todavía permanece abierta…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

MARÍAS ( un tal)

( Javier Marías- EL CULTURAL)

Ha muerto Javier Marías y con él se ha ido uno de los iconos de la narrativa contemporánea española. A partir de ahora, y a su pesar, se hablará y escribirá mucho sobre su obra, hasta que, como también él pronosticó, su figura se irá difuminando poco a poco entre las bambalinas de este siglo XXI.

Voces más autorizadas y otras más oportunas ( ¿oportunistas?) están glosando fundamentalmente sus novelas, en realidad esos ciclos novelísticos tan perfectamente planificados y desarrollados que recuerdan a las sagas anglosajonas en las que todo es y era repetición y diferencia.

Pero yo, que carezco de imaginación pues en el reparto cósmico no se me otorgó ni un ápice, y que me he visto abocado a practicar un a modo de alegre realismo inspirado en Josep Pla o Joan Fuster, he leído siempre con mucho más interés sus columnas periodísticas y sus recopilaciones de artículos.

Y lo he hecho no porque estuviera de acuerdo con el fondo de sus breves ensayos, es más, mayormente me he sentido lejano de sus filias y de sus fobias – por otro lado y en ocasiones de lo más rancias y carpetovetónicas fueran acerca del fútbol o de la política – sino por su estilo desenfadado y directo.

Pues acaso, una vez más , resulta el estilo la esencia de la escritura y en la forma pergeñada manifiesta toda su potencia quien escribe, a fuer de sus previos ideológicos o de sus pretensiones trascendentales.

En fin, si yo tuviera que quedarme con alguna obra de Javier Marías, sería Vidas escritas (Siruela, 1992), una divertidísima recopilación de retratos de sus escritores favoritos, como William Faulkner, Joseph Conrad, Arthur Conan Doyle, Vladimir Nabokov, Henry James o Laurence Sterne- de quien, por cierto, trasladó al castellano magníficamente su célebre Tristram Shandy.

Y , any way, y como soberano del Reino de Redonda, no queda ya sino vocear enérgicamente aquello de God save the King!…God save un tal Marías !

(c) by Vicente Huici Urmeneta

HIJOS ( y perrijos)

Los vecinos de abajo tienen un perrillo al que dejan solo durante varias horas al día y que se desgañita ladrando, en algunos casos, creo , amargamente, esperando la vuelta de sus dueños…

Y hoy, en un periódico local, se menciona que por estos lares la población canina ha aumentado entre el año 2013 y 2020 un 33%, presentando un sonoro repunte durante la pandemia. Y otro sí, que ,mientras tanto, la población humana de niños menores de doce años, ha disminuido un 18% en el último quinquenio, siendo muy acusada la tendencia a la baja entre 2020 y 2022.

Y como sociólogo- en -excedencia, recuerdo un apunte reciente, tomado en la Versilia italiana, que me lleva a reflexionar, brevemente ( la calorina no da para más) sobre el significado de estos «eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa» que diría Juan de Mairena

Lo más fácil de deducir es la transferencia emocional entre humanos y perros que a veces llega hasta el extremo mimético de humanizarlos, dándoles nombres de pila de personas, haciéndoles participar de la dieta de los dueñas y dueñas – ¡ya hay casos de perros veganos!- e incluso transportándolos en carricoches de bebés.

Y puede ser cierto, como afirman ciertes psicóloges, que en algunas ocasiones estas conductas ayuden a mitigar la soledad, pero más allá de la ridiculez palmaria de algunas de las expresiones antes mentadas, quizá se pueda percibir una transformación más profunda, aquella que, tirando del hilo del narcisismo rampante que nos informa, acentúa una satisfacción retroalimentada que impide cualquier feed-back problemático: «Con los hijos y con la pareja hay conflictos, pero con un animal no, tú mandas y él obedece».

Sin duda este esquema de autosatisfacción no problemática tiene que ver y mucho con el panel estructurante del mundo electrónico que con sus redes sociales tiende a evitar los conflictos cara a cara, disolviéndolos muchas veces en un circo de anónimos artistas del alambre, donde, como decía Umberto Eco, hasta el más tonto ( y tonta, of course), tiene su tribunilla.

Y, por fin , todo quedaría en casa, en casa de cada uno y de cada una y con su respectiva mascota, si no fuera porque la sustitución de los hijos por los perrijos puede implicar en el futuro algunos problemas- graves- en el recambio generacional, sobre todo cuando va prosperando una xenofobia palpitante entre las bambalinas de la derecha recalcitrante…

(c) by Vicente Huici Urmeneta

JLRG (o ¿Cómo hemos podido perder tanta potencia intelectual?)

José Luis Rodríguez García (1949- 2022)

«¡ Qué revistas había entonces! ¿Cómo hemos podido perder tanta potencia intelectual?» me decía ayer mi viejo amigo , el filósofo y catedrático de la UNED Paco Martínez.

Y me lo decía a raíz de un comentario que le había hecho sobre mi vínculo con el recientemente fallecido José Luis Rodríguez García, también filósofo y catedrático, en este caso de la Universidad de Zaragoza, a quien había conocido siendo yo secretario de la Revista de Ciencias Sociales EL CÁRABO, y sobre el que Paco había hecho una preciosa necrológica.

Así que no he podido evitar volver la vista hacia aquellos años setenta en los que todo parecía posible y que, por lo tanto, fue una ocasión histórica inigualable para grandes debates ideológicos y políticos y que poco a poco fueron desapareciendo entre el cansancio y , a veces , como consecuencia de un pragmatismo simplista.

Pues se nos venía encima una democracia homologada a una Europa entonces mascarón de proa del Estado de Bienestar – y ahora aleta de estribor del Neocapitalismo – y una postmodernidad impensable, toda vez que la modernidad no había arribado a nuestras costas y la revolución pendiente todavía era …¡La revolución burguesa!

Eramos, fuimos, una generación sin maestros , como bien dice Martínez, pues salvo casos extraordinarios, la mayoría estaban muertos o en el exilio, pero algunos y algunas destacaron inter pares proporcionando claves y pistas sin eludir el compromiso político que exigía el tardo-franquismo. Y tal fue el caso de José Luis Rodríguez García que militó en  el Movimiento Comunista (MC).

Y frente al reducionismo tacticista de los debates hoy habituales en los medios de comunicación y frente a la incultura general básica manifiesta , no es de extrañar que, a pesar de todo, algunos y algunas sigamos reivindicando aquel nutrido ambiente de intercambio de ideas y proyectos…»¿Cómo hemos podido perder tanta potencia intelectual?»

(c) by Vicente Huici Urmeneta

EL NUEVO CURSO POLÍTICO ( y Aldo Moro)

ALDO MORO SECUESTRADO (1978)

Prietas las filas, tirios y troyanos se aprestan para dar comienzo al «curso político». Desde cada trinchera se disparan las primeras andanadas que suenan un tanto a diana floreada. Otro sí nadie quiere hablar con nadie, aunque se reconocen contactos discretos.

El otoño se presenta más caliente que el verano, que ya es decir: una inflación del 10% que , salvo los sindicatos, los mandamases no quieren reflejar en los salarios, y que va a ir in crescendo ante la perspectiva de una crisis ( ¿energética? ¿ de valores?) de la que las empresas ad hoc y la Federación Rusa no hacen sino pingües beneficios con la ayuda del Amigo Americano y su gas licuado.

Pero, mientras se evidencia el nuevo Rapto de una Europa que no es capaz de actuar como tal – ¿ qué fue de tanto galán?- a pesar de haber declarado verde la energía nuclear, China reconstruye su Imperio aplicando rigurosamente los principios del wéiqí y colocando fichas blancas allá y acullá. Al peligro amarillo – ¡Cuando China despierte el mundo se echará a temblar! – responde el Amigo Americano reclamando el mandarín clásico y colocando sus fichas negras, en preparación de un Ordago a la Grande.

Entre tanto , cuando todo es llanto y crujir de dientes , por estos lares se preparan municipios y provincias – en sus diversas acepciones- para el Ordago a Pequeña de unas nuevas elecciones locales que – dicunt– marcarán el devenir de las Corridas Generales.

Todo parece estar claro, salvo lo que más adelante diga el ex-comisario Villarejo o haya pronosticado Iván Redondo, pero «something is rotten in the state of Denmark». Y el que suscribe va ya un poco con el culo pelao porque , sin ir más lejos, en un libro recién leído – 4 inchieste di Leonardo Sciascia – se deja caer entre líneas que el zulo donde estaba secuestrado Aldo Moro por las Brigate Rosse – por haberse atrevido, O my God!, a conciliar un pacto entre el PCI y la DC- …¡estaba en el Vaticano!

(c) by Vicente Huici Urmeneta