Bildu, y tanto que papelón

Otra vez el Estado de Derecho funcionando a pleno pulmón, lo que adaptado a la realidad del Reino de España en 2011 se traduce en la enésima repetición del juego de Juan Palomo. Juntos y revueltos, los poderes -¿a quién le suena un tal Montesquieu?- se guisan y se comen la ficha que sigue sobrando en su parchís. Bildu es, en esta ocasión, el nombre de la liebre señalada para el sacrificio ritual bajo la archiconocida acusación: forma parte de la estrategia de ETA. Palabra de Pérez Rubalcaba. Te alabamos, Señor de las tinieblas democráticas. Hágase tu voluntad, por supuesto, con el concurso de las fuerzas vivas, que aquí hay labor para todas y cada una de ellas. Policias de uniforme diverso, políticos del banco azul y la leal (en esto sí) oposición, boletines oficiales y oficiosos y, como rematadores de la faena y revestidores de legalidad parduzca, jueces de probada eficacia, tienen un pito que tocar en la charanga de las libertades pret-a-porter. Nada que no nos resulte familiar. Listas o siglas que cuelan por despiste o interés arriba o abajo, van ya como catorce ejecuciones calcadas de la misma jugada.

Bendita ingenuidad, la de quienes pensábamos que en estas elecciones se iba a romper por fin el maleficio y volveríamos a tener completa la baraja de papeletas para echar en la urna. En nuestro voluntarismo a prueba de fiascos reiterados, creímos ver signos que apuntaban hacia ese final medio feliz. Dábamos por hecho, eso sí, que Sortu, aun con los estatutos más inmaculados de todo el espectro político, no pasaría el tramposo corte. Sin embargo, ni en la peor de las previsiones entraba que hubiera bemoles para tratar de cerrar el paso a una propuesta como Bildu, avalada por trayectorias fuera del menor asomo de duda.

El caso es que los ha habido. Y aquí estamos, a la espera del próximo capítulo. Deciden los de la toga. Menudo papelón, dice el tibio López. ¡Pues anda que el suyo!

4 comentarios en «Bildu, y tanto que papelón»

  1. Acertado Javier, como siempre en la diana, pero lo terrible de todo que la deformación del presunto Estado de derecho no hace saltar las alarmas de casi nadie al sur de Pancorbo, es más en casa tenemos individuos (no sólo el Sr. Lopez) que, como en el título, ve «papelón» en lo que tendría que ser una justa y legal actuación judicial. Justicia, por cierto, que basa sus actuaciones en un conglomerado de leyes «ad hoc», no ordinarias que serían el hazmerreir de Europa si esta fuera de verdad democrática. Para acabar creo que el PNV y Aralar debieran remojar sus barbas, porque como en las palabras de Martin Niemoeller (no Beltrolt Brech): «Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y sindicalistas, y yo no hablé porque no era ni lo uno ni lo otro… (al final) Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí». Que cada cual saque sus conclusiones.

  2. Completamente de acuerdo, JaviVí. No soy nacionalista, de ninguna Nación, claro, carezco del gen ‘Patria’ y no me gustan los colores de las banderas. Tampoco me gusta el modelo de ‘Estado’ que tenemos, con monarquía recibida y votada durante el franquismo, y naciones sin estado y estado de naciones con lenguas reconocidas pero no recomendadas, etc… Pero es lo que tenemos, de momento…

    Ahora bien, tú das en el clavo, si estas son las reglas del juego, de momento, en este juego hay trampa, mucha trampa, porque yo también tenía la estúpida esperanza de que «en estas elecciones se iba a romper por fin el maleficio y volveríamos a tener completa la baraja de papeletas para echar en la urna».

    Yo no votaría Bildu, pero me gustaría poder decidir libremente no votarles.

  3. Y la de puestos de trabajo, directos e indirectos, que crea esto de ilegalizar partidos? Ya verás los datos del paro de abril…

  4. Queda claro que la ley de partidos ha cumplido su cometido. Poltronas aparte, hemos pasado del acuerdo de Lizarra a la división más encarnizada de los sectores abertzales. El «divide y vencerás» llevado al extremo, eso sí con la colaboración inestimable de los partidos de aquí.
    Resulta que tras la impugnación de Bildu los puñales vuelan en diferentes direcciones entre los abertzales.
    Por otro lado no sé porqué les causa tanto asombro a Urizar, Matute y demás lo ocurrido teniendo en cuenta todas las aberraciones que llevamos a cuestas (cierre de periódicos, torturas, espionajes, ilegalizaciones al por mayor…) y no acabo de entender porqué exigen a los demás una respuesta que ellos no han dado en otras ocasiones, pero lo dicho mientras siga la división los que ganan son los de la indivisible y sacrosanta.

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