La ‘traición’ de Imanol

Diez años de la muerte de Imanol. Qué gran momento podría haber sido para que tantos y tantos de los que van todo el rato con la memoria en astillero demostraran que lo suyo no es de boquilla. Pero ni modo, claro. A ver quién es el guapo que sale a cantar la gallina sobre la otra noche de piedra que sobrevino a la que sí se puede recordar sin riesgo de ser excomulgado. Ahí sí se aplica, ¿verdad?, lo que en la contraparte nos resulta inaceptable: que si no hay que reabrir viejas heridas, que si hay que mirar al futuro, que si no hay que olvidar el contexto… Y esos son los enunciados medianamente presentables. En el fuero interno de muchos de estos conmemoradores selectivos anida la conciencia culpable de su vergonzante cobardía, cuando no de su miserable participación activa en el linchamiento. A ver si esos que andan inventariando las castas llegan algún día a nuestro parnasillo local, atestado de canallas con apariencia entrañable y docenas de armarios repletos de cadávares.

Aún hoy habrá, apuéstense algo, quien me espete que le estoy bailando el agua a un traidor. Las fatwas, ya se sabe, sobreviven al que ha sido objeto de ellas a modo de aviso a futuros desviados de la ortodoxia y autojusticación de los malnacidos que las emiten. Lo gracioso, o sea, lo siniestro de este caso es que la traición fundacional de Imanol consistió en denunciar el asesinato de Yoyes por haber dado el paso que al correr de los años —mucho años— daría, bajo el palio de los héroes esta vez, uno de los que la apiolaron.

Dedico estas líneas al puñado de valientes que no lo abandonaron aquí en Donostia ni allá en Tombuctú.

15 comentarios sobre “La ‘traición’ de Imanol”

  1. Cuando uno se pone a correr en la niebla,te puedes encontrar con un precipicio.
    Ver a Imanol, fue ver uno de mis primeros conciertos con guardia civil alrededor, era simpatizante de los troskistas, como unos otros pocos.
    Torturas, atentados,cárcel, guerra sucia, muertos , más atentados y más detenidos, y más bombas, y más muertos, y más torturas, hicieron de esos años una profunda niebla.
    No juzgo,no puedo decir este era bueno y aquel malo.No puedo .
    Siento el dolor de la soledad de aquel y aquella que estuvieran como estuvieran vieron que no eran comprendidos: Yoye, Imanol y tantos y tantos Yoyes e Imanoles.
    Las heridas, no se cierran pero ya no sangran.
    Y el cielo, parece que ya se está despejando.

  2. Traiciones hay en todas las guerras, y tendemos a recordar las del enemigo solamente. En este País por desgracia se sigue censurando por su filiación política o su adscripción a Oinaz o Ganboa, lo que ocurre es que a «los otros» no se les llama traidores sino conversos o terroristas directamente . En todas las contiendas hay víctimas directas y colaterales, y algunos se preocupan bien de recordar de donde vienen los demás nunca el mismo.

  3. Imanol y Yoyes son dos ejemplos valiosos para reflexionar sobre muchas de las cosas ocurridas y que siguen ocurriendo. Ellos como pocos son buenos ejemplos del constante cambio al que nos somete la vivencia cruel de la realidad. Son dos personajes malogrados que encajan perfectamente como estereotipos de lo que se ha denominado “el entorno” (él) y “el meollo” (ella). Dos estereotipos de villanos de los que antes les llamaban “héroes” hasta el día que lo cambio todo y dos estereotipos de héroes de los que antes les llamaban “villanos” tras el día que lo cambio todo. Y si bien yo también creo que hace falta mucho valor para decir en voz alta que lo que hasta ahora era asumido ya no podía serlo por más tiempo, tampoco se nos puede escapar que, precisamente, por venir y estar donde estaban, la inquietud y la constante búsqueda de la justicia social de la que estaba sedienta la ciudadanía vasca (no toda, por supuesto, pues una parte social vivió y quería seguir viviendo en la misma “placidez del franquismo” de siempre) convirtiéndose en víctimas de si mismos, de sus incongruencias, de sus dudas, de sus acciones y decisiones…… No encontraremos ejemplos como estos entre los verdugos y el “entorno” del terrorismo gubernamental en su más amplia expresión. Cuántos ciudadanos vascos que hemos vivido los últimos 40 años de nuestra reciente historia políticoviolenta clamamos por conocer a una “yoyes” y a un “imanol”, alguien del “meollo” y alguien del “entorno”, levantando la voz de mea culpa sobre los cadáveres de Rosa Zarra, Kontzi Santxis, Gurutze Yanzi, el joven Barandiaran, German Rodríguez, iñigo Cabacas… 236 personas (dato pendiente de incrementar) de a pie, civiles, asesinadas de ese largo número de víctimas mortales según el estudio más exhaustivo al respecto, «No les bastó Gernika-Gernikako seme-alabak», publicado hace ahora unos años y que cifró el volumen del terror gubernamental en sus diversas manifestaciones en 475 víctimas mortales con la última actualización. Todas ellas victimas pendientes de reconocer por sus propios verdugos, unos verdugos que, en la gran mayoría de los casos, no han pasado un solo día de prisión, no han perdido su trabajo y viven felices y libres en la más inmisericorde impunidad que les brinda el “Estado de Derecho “español. Si Yoyes e Imanol no hubieran dado su paso poco habría cambiado, sin embargo de haber dado el paso esa “yoyes o Imanol” gubernamental para denunciar y depurar tanta impunidad terroristas de Estado hace 20 o 30 años las cosas serían muy diferentes ahora. Un ahora en el que tímidamente se está empezando a reconocer a las víctimas del terrorismo de Estado. Un reconocimiento que reconoce, valga la redundancia, ciertamente la crueldad y la complicidad por “no haberlo hecho antes”, pero que sigue pecando al no dar explicaciones públicas de los porqués de la inacción y algo mucho peor, la insoportable impunidad en la que todavía viven los verdugos. Es extremadamente lacerante reconocer victimas sin señalar verdugos, verdugos que deben ser castigados y pagar por lo hecho. A esto todavía no han llegado los que ya van tarde, se ve que las “enseñanzas” de Yoyes e Imanol no las aprenden.

  4. Ni tanto ni tan poco. Imanol libó en todas las flores que pudo, empezando en ETA ( parece ser que en aquella época eso no era violencia) más tarde coqueteando con Euzkadiko Ezkerra y terminando en los brazos del PSOE , los cuales se olvidaron muy pronto de él cuando ya no era rentable políticamente hablando. No dudaré que a Imanol le boicotearon la izquierda abertzale ( probablemente mayoría de sus seguidores ) . A Imanol se le empezó a conocer de Pancorbo para abajo cuando en un concierto en un colegio aparecieron unas pintadas de ETA, ni siquiera escribieron su nombre pero ya se encargaron algunos de relacionarlo con la falta de libertad en Euskadi (la de algunos, claro ) y de la noche a la mañana a Imanol le vimos en todas las televisiones y , como no, le surgieron conciertos hasta de debajo de las piedras sobre todo en la capital del reino. Luego, años más tarde, Imanol publicó discos en castellano pero como suele ocurrir entre los interesados ya no le hicieron caso sus nuevos «amigos». Al final , Imanol murió con más pena que gloria y olvidado por unos y otros. Por último respecto a las «fatwas» también se puede incluir a cierto alcalde ya difunto y denominado como «el mejor del mundo » que prohibió en primera persona que unos payasos (Pirritz eta Porrotz ) pudiesen actuar en Bilbo por el mero hecho de que uno de ellos era concejal de la izquierda abertzale. Una cosa queda clara, que mirando desde el prisma que lo mires algunos tienen más en común de lo que creen.

  5. Estuve en el hospital de Orihuela, todavía vivía, estaba una de sus hermanas y su amigo vizcaíno que le había brindado su casa en un pueblo, lejos de la costa, un amigo común Eskubi, me había llamado por encontrarme de vacaciones en Alicante, para ver que ocurría, no pude escuchar su voz, esa fuerte voz que tantas conciencias había despertado y que un día alguien decide que hay que callar, nadie va a pedir perdón, habría que reconocer demasiadas cosas para eso y no hay valor, quienes apuntaban las dianas y pintaban «damutua» los que lanzaban la consigna de «arrepentido» aunque nunca se atrevieran a decírtelo, no se habían jodido la vida en la cárcel ni en el exilio, porque nunca se atrevieron a entrar en un comando, Imanol sí, y volvió con la amnistía desde entonces hasta ayer se ha mentido mucho, algún día habrá que decir quienes eran los que impedían que nadie volviera del exilio, ni saliera de la cárcel, los que hacían que quien hubiera soñado con txistularis, se encontrara con el desprecio general y el vacío planificado y cuidado que para eso mataron a Yoyes, estuve en su homenaje con Imanol, sabía lo que hacia era valiente, le boicotearon su música en los herrikos además de amenazas, se fue a ese pueblo de Alicante, donde tenía que pedir prestado para ir a su médico a Donosti, no merecía nada de eso…hasta siempre amigo mío.

  6. Es muy diferente ser chaquetero-traidor que ser desobediente, para mí estas dos personas Yoyes e Imanol fueron desobedientes. Lo digo sin conocer personalmente todo lo ocurrido, tengo recuerdos pero tampoco muy concretos. Si eres chaquetero te acogen de mil amores en «el otro lado», si eres desobediente te pasa por encima una apisonadora, o te vapulea la tormenta pero estás más solo que la una, en circunstancias de violencia política y en circunstancias normales de vida cotidiana. Merecen un recuerdo cariñoso los dos, por lo menos por ser honrados y no venderse a la mayoría, cualquiera que ésta sea.

  7. Queriendo hacer las cosas bien también se pueden hacer muchas cosas mal. Las auto-críticas en la Izquierda Abertzale han sido abundantes pero no suficientes. Parece lógico que la lucha revolucionaria incluya en su ADN la crítica y la revisión… Se hará revisión y se intentará reparar lo irreparable, al menos para la historia y para la memoria. Hay mucho trabajo pendiente… sí…
    Al mismo tiempo, pienso en el papel del resto de agentes que han sido tan activos en la conculcación de derechos y libertades en EH… PNV, PSOEE, PP, agentes (para)policiales,… esos que intentando no hacer las cosas bien, sino en busca de sus propios intereses, han hecho tanto daño… tanto o más daño, y que nunca-nunca se prestan a la auto-crítica…

  8. Seria muy interesante, husmear un poco en la hemeroteca y comprobar que cantautores vascos dijeron ¡¡hasta aquí hemos llegado!! y apoyaron a Imanol en aquel memorable festival en Donostia «Todos contra el miedo». Vereis que sorpresa. Y no vengáis con paños calientes de que si era o no era. Imanol era persona que pensaba y opinaba. El algún otro cantante muy amigo suyo lo pasaron francamente mal por ejercer su derecho a opinar con libertad. Ahora hay mucho valiente suelto.

  9. Me imagino, que habrá el mismo número de valientes, de cobardes, de chaqueteros y desobedientes (como dice BesteB), que ha habido siempre; contra franco parece que estaban todos, pero en la cárcel y detenidos, siempre estaban ese 12% que se repite en todo momento y situación.
    LO que empieza a desaparecer, es el victivismo, y la intolerancia.
    Por ejemplo: el que la izquierda abertzale esté de nuevo en el parlamento, y que Savater o Juaristi, esten sin ofrecernos sus argumentos intelectualoides, es estupendo y hasta curativo.
    La pena es que Yoyes o Imanol, no lo puedan disfrutar.

  10. Me temo que me voy a meter en un jardín y me van a caer las del pulpo…pero…voy a romper una lanza en favor de Savater (aun a riesgo de desviar el tema). De Juaristi…no tanto, porque el personaje me gusta mucho menos.
    Pero yo a Savater sí le concedo un valor en forma de honestidad y de cierta aportación a lo que hemos vivido aquí.
    Ya sé que para muchos es la gran bestia negra. Un maldito. Pero muchas cosas que dijo Savater era necesario que se dijeran en el momento en el que las dijo. Otras me gustaron bastante menos y tampoco me gusta su para mi excesiva beligerancia hacia el nacionalismo vasco.

    Pero, como dices, quecaro, no dejan de ser personas que lo que hicieron es dar sus argumentos. Intelectualoides o no. Eso es tan subjetivo y además la percepción depende mucho de nuestras filias y fobias; a mi me parece que Savater construye bastante bien su discurso desde el punto de vista intelectual y argumenta bastante bien. Pero es opinión.
    Pero son eso, argumentos. Los suyos. Desde su punto de vista. Desde sus vivencias. Argumentos como los de tantos otros de distinto signo, que a unos parecerán maravillosos y a otros perversos.
    Y por esos argumentos, por opinar, por escribir, le cayó encima una sentencia de muerte que no dudo que se podía haber cumplido tranquilamente. A veces se ha restado importancia a eso; que si eran unos cuentistas, que si unos victimistas…y yo eso no lo entiendo por parte de quien puede salir a la calle sin miedo.
    Tb se le acusa de haber adoptado esa postura para medrar en la caverna.
    Savater ya era alguien antes de todo esto. No creo que tuviera esa necesidad. Y, seguramente, siendo ya alguien de prestigio, quizás le hubiera sido más interesante acercarse a la otra trinchera, donde tb se mima y exalta y se beneficia a quienes les bailan el agua y se hubiera ahorrado las angustias y las escoltas.
    Hacer esa acusación a Savater me parece tan injusta como hacérsela, por ejemplo, a Alvarez Solis.
    ¿No puede la gente tener unas posturas porque las sienten así, porque es su opinión y defenderla?
    Tb me gustaría resaltar que Savater apoyó en su momento la intentona de ZP de negociar con eta, desmarcándose de las manifas en contra de la caverna, lo que le valió ataques de todo tipo (Losantos decía entonces; «Fernandito, Fernandito». ¿TB era eso por interés?
    En todo caso, coincido en que es bueno que ya proliferen o tengan que proliferar mucho menos artículos o escritos de Savater sobre el tema. Muy buena señal y noticia que seguro que él también agradece.

  11. mi vida, como las de miles mas, también ha estado en peligro de muerte cada vez que acudía a una manifestación, protesta, huelga, acto político, etc etc etc De hecho mas de 270 civiles asesinados dan fe de ello, y nadie jamás previo ponernos guardaespaldas para que nos defendieran de esos verdugos armados por el PP y el PSOE que no suelen ir a prisión ni perder sus trabajos; de esos fiscales y jueces armados con leyes que hacen de los inocentes seguros culpables; de esos periodistas y teleacusadores que ponían a cualquier civil en la diana del terror del Estado; de esas cárceles que tantos muertos, heridos, torturados y apaleados ha cosechado….. en fin, que nadie hemos vivido sin riesgo, lo que pasa es que algunos……(huelga comentario)

  12. Lo que está mal está mal lo haga quien lo haga. Una injusticia no justifica otra. Lo que hay que hacer es denunciar ambas.

  13. Bueno, decir que Savater, abanderado de la ilustración y la defensa de la razón, posteriormente apoyó manifestaciones en Donosti de la mano de Falange.
    Ese episodio , me hizo , dudar de su calidad filosófica en el campo dialéctico, fui a la librería buscando en las baldas, si había , si tenía, algún libro de él, pero! qué grato momento al no encontrar ninguno!.
    Pues eso.
    Un saludo, Larry.

  14. Sinceramente, no creo que a Savater se le pueda acusar de falangista ni de haber apoyado nunca ni remotamente al falangismo. No sé exactamente quiénes son esos falangistas con quienes ha compartido pancarta (sinceramente, no caigo ahora, no sé a quien te refieres) pero sí sé que ese argumento de «contaminar» a todo el mundo por según con quién se comparte manifa o reivindicación, ha sido muy utilizado a menudo, seguramente por esos acompañantes de Savater a quienes aludes.
    Por ejemplo, ¿compartir las calles en reivindicación por el acercamiento de los presos con quienes jalearon a eta o quienes consideran a los miembros de eta héroes, le convierte a uno en defensor de eta? no lo creo.
    Sobre lo de las baldas en los libros, pues, sobre gustos no hay nada escrito. Savater tiene bastantes libros, de todo tipo, y sin ser seguramente obras cumbre de la literatura o filosofía universal, pues creo que no están de más en una librería.
    La verdad, quecaro, no creo que quieras encontrar en las librerías sólo autores con los que comulgues. ¿No crees que es preferible que no haya criterios ideológicos para cribar quién figura o no en una librería?
    Yo, que tampoco soy un intelecto y mentiría si echo loas de «políticas y éticas para amador», me atreveré a recomendar una obrita menor de Savater que es un sencillo repaso a San Sebastián. «San Sebastián de la A a la Z». Como ñoñostiarra lo disfruté mucho, entrañable y delicioso. Ya ves, creo que no te pasaría nada porque ese librito encontrara un huequito en una librería.
    Otro saludo.

  15. http://www.falange-autentica.es/categorias/actividades/293-en-san-sebastian-por-las-libertades-y-contra-el-chantaje-de-ibarretxe

    Año 2003, manifestación contra el Plan Ibarretxe.

    La página, donde dan cumplida información de tal manifestación, es de la propia falange, recuerdo hasta entrevistas hechas posteriormente a Savater y su justificación.
    No utilizo, criterios ideológicos para elegir a este o aquel autor, pero si veo un libro de Spinoza, que no creo que fuera jaleando a nadie, y otro de Savater que jalea a los caballos, es que no dudo.
    Un saludo
    Ps:
    Por cierto, en toda mi vida, nunca he visto una manifestación que fuera favor de ETA, abriéndola con una gran pancarta que pusiera eso, de la mano de miembros de ETA.
    Yo aveces dudo,, de si hasta que vivido o vivo en Euskadi.

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