Lo que no es noticia

La noticia de un perro maltratado por su dueño se convierte en un dos por tres en la más leída de las ediciones digitales de los periódicos. Nada que oponer. Hace falta ser de piedra para no sentir una mezcla de ternura hacia el indefenso animalito y rabia hacia el hijoputa con pintas que lo ha torturado. Imposible no acabar la lectura con el estómago encogido y lágrimas en los ojos. La pena es que toda esa humana emotividad se nos quede en el congelador a la vista del enésimo coche bomba que ha despanzurrado a cincuenta o sesenta personas en un lejano conflicto del que tenemos una noción voluntariamente difusa porque hay cosas que es mejor no saber.

No señalo, no acuso, no quiero provocar más incomodidades añadidas a las que ya arrastramos. Simplemente constato y, de hecho, si tratara de buscar responsables de esta sensibilidad brutalmente asimétrica, debería mirarme primero el ombligo. Aunque sea en una parte infinitesimal, yo, que trabajo haciendo centros de mesa con la actualidad, también tengo algo que ver. Cuando decides qué cuentas en el informativo o de qué hablas en la tertulia, también estás determinando lo que dejas fuera. La omisión es otra forma de elección, nada inocente, por cierto.

A fuerza de excluir de la alineación inicial de lo contable o comentable ciertas cuestiones, que tienden a ser las mismas, acabas siendo cómplice de una especie de división en castas de la realidad. La clasificación es tan caprichosa que el perro maltratado, la bocachanclada de tal o cual político o hasta el último video chorra que triunfa en Youtube merecen honores de portada y, sin embargo, sólo rastreando entre la escarabilla informativa se entera uno de que [Enlace roto.]. Media docena de párrafos en una fría nota de agencias casi invisible es todo lo que mereció la noticia. Lo normal, ¿no?

11 comentarios en «Lo que no es noticia»

  1. No es insensibilidad cicatrizada de una manera rotunda. Es que la información monstruosa que atraviesa conflictos para llegar a nuestras cabeceras desde el lejano oriente supone también un ejercicio de fe y creencia del lector, que desconoce la fuente y las intenciones de ciertas noticias. Más ahora, cuando estos titulares horrendos se cruzan con la intención gala de salir del expolio agano. A lo mejor es tremebunda casualidad, a lo mejor estrategia de la guerra con letras.

    http://casaquerida.com/2012/05/24/al-capital-se-le-enreda-la-lengua/

  2. Hola Javier:

    Efectivamente, la noticia merece más espacio e investigación, gracias por resaltarla. Me gustaría aclarar que parece que no hubo muertos (con esto no quiero minusvalorar la gravedad de los hechos, ojo).

    No es la primera vez: http://www.nytimes.com/2010/09/01/world/asia/01gasattack.html
    Sin embargo, los portavoces de los talibanes -las fuerzas organizadas que se consideran como tales- suelen desvincularse de estos ataques http://www.michaelyon-online.com/taliban-denounce-poisoning-of-girls.htm (algo que falta en la referencia de Deia) lo que no quiere decir que miembros de sus fuerzas, o de tribus insurgentes, no sean responsables.

    Saludos.

    Samuel

  3. Salud, Samuel! Cierto lo que dices. Aunque no murieran las alumnas, sigue siendo noticia de portada. De hecho, como escribí en FB, esta es sólo la punta del iceberg de algo invisible para los occidentales. La inmensa mayoría de las niñas ni siquiera llegan a la escuela. Y las que lo intentan reciben tremendos castigos en sus entornos próximos.
    Respecto a que los portavoces talibán se desmarquen… Uff, mucho cuidado. Me niego a considerarlos como «fuerzas insurgentes». Son la peor especie de reacción. A su lado, Rouco es socialdemócrata. Es la desgracia de Afganistán y tantos otros lugares: no hay «buenos» y «malos».

  4. Llevo varias semanas rumiando sobre este tema. La crisis y la cotidianeidad de la caída en picado de nuestras vidas nos ha hecho dejar de lado otros asuntos y, es verdad, Afganistán y su guerra, Haití –pero no te olvides de Haití pregonaba Forges cada día- y África con sus hambrunas, la catástrofe genocida que la humanidad jamás podrá perdonarse: decía mi querido y admirado Pepe Rubianes –él que viajaba mucho a África- que los grandes problemas nuestros eran memeces, insignificancias en comparación con los pequeños problemas de subsistencia diaria de aquella gente. Pero ahora toca nuestro ombligo porque estamos en guerra, una guerra que de momento estamos perdiendo y, si la perdemos definitivamente, se perderá el último reducto del planeta donde era posible la vida con cierta dignidad.

  5. Estoy muy en desacuerdo con el artículo. El ser humano no tiene capacidad para sobrellevar tanto dolor. No podemos hacernos cargo de todas las miserias, del hambre en el planeta, de cómo se viola cada día a mujeres en todo el mundo (lo del Congo es como para coger una metralleta y matarlos a todos), cómo se muere como un pajarito o c omo se muere después de que te torturen.

    No podemos sustraernos, sin embargo, a l dolor personalizado (o perrosonalizado) al dolor individual. Yo creo que las personas que amamos a los bichos, sobre todo a los que hemos hecho domésticos, amamos la inocencia y el afecto de estos seres irracionales que tanto nos dan. Todos los psicópatas torturan primero a bichos antes de empezar con personas. No es baladí el dolor de los animales y estoy bastante harta de que se nos considere personas flojas y superficiales a los que queremos a los animales, porque al fin y al cabo es querernos a nosotros mismos.

    Los budistas creen que todos pasamos por cientos y miles de existencias y que hemos sido antes plantas o animales. La vida tiene sentido en su totalidad. He dicho.

  6. Estoy de acuerdo con que no podemos soportar toda la cantidad de sufrimiento que se genera a nuestro alrededor. Los medios los dan a conocer, y también nos ayudan a desconectar de vez en cuando de todo eso para poder realimentarnos. Para mí, el porblema está en el abuso tanto de los medios como de cada uno de nosotros de esos puntos de inflexión, tanto que algunos viven en ellos y no ven más, o no quieren ver más. Vivir en el dolor puede ser masoquismo, pero vivir en la inopia, es estupidez. Si atendemos a los índices de audiencia de TV, o al seguimiento de información escrita o digital, es preocupante la deriva. El que no ve no sufre, luego no viendo no sufrimos. Pero esto no es nuevo, y además, llega a todos los ámbitos. ¿Es proporcinado el seguimiento informativo al partido de la final? Ya sé que muchos no estarán de acuerdo, pero así opino yo. Eskerrik asko.

  7. Sobre los temas de los cuales los medios prefieren «evitar». Aquí van unos cuantos ejemplos -de otro estilo al del ejemplo del artículo- que recopila el anuario del proyecto catalán media.cat. Muy interesante e ilustrativo:

    http://www.media.cat/anuari/

  8. Salud, Javi!
    «Fuerza insurgente» no tiene ninguna connotación positiva, ni negativa. Insurgente es el que se levanta o subleva, ya sea contra un gobierno o un ejército de ocupación. Los talibanes pueden ser «la peor especie de reacción» e insurgentes. Y talibanes los hay que formaron parte del gobierno anterior a la invasión de 2001 y otros. A veces también se denomina talibán a rebeldes pashtunes -e incluso de otras etnias- simplemente por tomar las armas contra el gobierno afgano o las tropas de la OTAN, a menudo desde una óptica puramente local.
    Todas estas fuerzas suelen tener una concepción fuertemente patriarcal y machista, en parte por ciertas concepciones tradicionales pero también por algo más moderno: el militarismo que aporta una economía de guerra que perdura desde hace ya más de tres décadas.
    En fin, su carácter reaccionario tampoco nos debería hacer avalar cosas como ésta: http://blog.amnestyusa.org/wp-content/uploads/2012/05/afghan-bus-shelter-ad.jpg
    Como dices, no hay «buenos» y «malos».
    Saludos.

  9. Tienes razon; a veces me parece que este empeño en «informar» es tambien para «despistar» sobre otras cuestiones…. eso si que es un recorte….. y todos tan panchos…. Clama el cielo….
    Que no se deje de escribir. Agur

  10. De acuerdo con Beste Bat…en lo de las limitaciones humanas para asimilar todo el dolor que se produce en el mundo.
    De acuerdo con Tinejo de que tal vez desconfiemos un poco de la honorabilidad de las fuentes de la información y sus intenciones.
    De acuerdo con Vizcaino por señalar una matanza abominable en medio de la abducción general por el Athletic (me encuentro felizmente abducida, a pesar de los pronósticos) que me hubiera pasado desapercibida porque algunas ya no vemos los informativos y preferimos enterarnos de las noticias que otros periodistas con los que sintonizamos prefieran destacar por nosotras…
    Los feminicidios sistemáticos en ese rincón perdido del mundo que tiene la desgracia de ser estratégicamente importante para alguien son tan habituales que hace unos años decidí no ver ni saber absolutamente nada de ello si no me dejaban comportarme con ellos como Jack Bauer con los malos.
    Ni siquiera sabía qué demonios era eso de los talibán hasta que un tipo del PNV habló de ello en la sección «cartas al director· de este mismo periódico en el año 94 o 95 y denunciaba la extraordinaria crueldad de aquellos con todas las mujeres en general, y tb de los chechenos (y ¿quién se acuerda ahora de los chechenos, ¿verdad?), musulmanes retrógrados y «atrógrados», si se me permite este invento que son capaceds de manejar tecnología punta para comunicarse y hacer daño, y son totalmente incapaces de comprender lo más básico de la dignidad humana.
    Perdón por la extensión, pero decía antes que decidí hace años dejar de enterarme de estas barbaridades después de ver un reportaje que EITB compró a una productora catalana que envió a tres periodistas tb catalanas a Afganistán para grabar disimuladamente la situación de las mujeres en las zonas más alejadas de la capital, aunque tuvieron que elegirlas entre las que tuvieran fenotipo «mediterraneo» para hacerlas pasar por originarias de la zona.
    Bien, uno de los entrevistados me puso los pelos de punta: contaba el criaturo de unos veintimuchos que su madre había cometido la osadía de hablar en público con un hombre casado de su aldea y de llevar adornos (se referia a horquillas y ganchos en el pelo), y eso lo sabían porque, atención, ¡¡¡llevaba la cabeza despejada!!!.
    Y claro «tuvimos que matarla». Atención a la expresión adversativa, como nos enseñaban en el colegio.
    La lapidaron.
    Sin mas.

  11. Si tenemos una sociedad que acosa y mata a vecinos que incluso les salvaron la vida cuando eran pequenos, o a una persona que les dio casa gratis por meses, tenemos a pseudo profesionales que no tienen ningun pudor en falsificar documentos oficiales o secuestrar a gente siempre que tengan impunidad!
    Pero salen como mihuras en defensa de los derechos de los animales!
    Y algun@s como los de Peta encima hacen el ridiculo manifestandose enfrente de restaurantes de pollo frito!
    Ya lo he comentado antes y como viene al cuento lo comentare!
    La manifa contra El KFC en NY era porque segun esta organizacion los de esta compania americana torturan a los pollos antes de matarlos! Y como toda persona que ha vivido en un caserio sabe todo animal debe sar sangrado en segundos porque sino la carne se endurece y no hay quien la coma!
    Asi que…tenemos un monton de falsos llorones que parece que comen demasiada cebolla en el asunto de los pollos y los perros pero no tienen ningun pudor en acosar y echar sangre de animales a las mujeres que usan pieles!
    Ultimamente se han dado cuenta de su contradiccion y lo hacen con tinta o pintura roja!
    Pero tenemos que tortura o ayuda a torturar o mira para el otro, a victimas HUMANAS e incluso hace fotos y comentarios soeces para atrapar a algun gandul para echarle la culpa de todo…..y luego lloran por la patada al perro…….
    El circo sigue!
    Y hay victimas mas cercanas que las ninas de Afganistan!
    Alli pasan muchas cosas….pero como tambien sabemos que hay mucha noticia falsa….mejor tratar de enmendar lo que tenemos cerca y encima tenemos la obligacion y capacidad de hacerlo!

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