Muertos en vida

Me imagino a los forajidos vestidos de Armani celebrando con Dom Pérignon y beluga que han vuelto a quedar exentos por excedente de cupo del enésimo endurecimiento del código penal español. Los reformadores acelerados, que para algo son amiguetes o directamente subordinados, solo han tenido ojos para los sacamantecas que matan a granel y lo ponen todo perdido de sangre. Todavía quedan clases, también en el crimen. A ver si ahora vamos a querer comparar el primitivo y tosco vaciado de entrañas a hierro con los sofisticados, casi sublimes, métodos que utilizan los que tiran de ingeniería financiera para cometer sus despiadadas fechorías.

¿Despiadadas? Oiga, señor columnista, pero si los del cuello blanco y la manicura impoluta se limitan a llevarse la pasta cruda y no suelen dejar cadáveres a su paso. Cierto, cadáveres no dejan, pero sí algo mucho peor: muertos en vida. Me ha tocado la desgracia de conocer personalmente unos cuantos casos y de otros muchos he sabido por los papeles, aunque la inmensa mayoría son zombis anónimos que se arrastran por el asfalto, ocultándose de sus amigos y su vecinos porque no quieren que nadie los vea reducidos a un espectro. Algunos, cada vez más, no lo resisten y abrevian la agonía desde lo alto de un puente o un barranco. Estas cosas se publican con sordina, pero quien busque el dato descubrirá que en España la primera causa de muerte externa es ya el suicidio. Por delante de los accidentes de tráfico, que como se empieza a documentar, en no pocas ocasiones camuflan también suicidios.

Ya, siguen sin ver la relación con los desfalcos y las trapisondas que engordan cuentas en Suiza o las Caimán. Pues piensen un poco. Lo que ha provocado la angustia infinita que les he descrito no es un fenómeno meteorológico ni un imponderable del destino. Han sido los que van armados con una Mont Blanc de oro, mucho más letal que una motosierra o una 9 mm Parabellum.

4 comentarios sobre “Muertos en vida”

  1. La idea que trasluce el artículo es incontestable.Más difícil sería vincular objetivamente el latrocinio de cuello blanco con las muertes que produce para que esto tendría consecuencias judiciales proporcionadas al daño que causan.En principio,yo me conformaría con conseguir la devolución de lo trincado,con intereses,y la correcta utilización de lo recuperado.Casi nada….
    Por cierto Vizcaíno,»la radio que viene» no es lo mismo que «la radio que vendrá».Desconozco si en Onda Vasca pretendéis dar diferente sentido en euskera o en Castellano al nuevo eslogan,a lo mejor es el anuncio encriptado de una supuesta nueva programación en euskera que algún día «vendrá»…..Si no es así y el traductor ha pretendido,eso,traducir lo más fielmente posible de un idioma a otro,evidentemente,no lo ha conseguido,y mira que lo tenía facil:
    «La radio que viene»-«datorren irratia»
    Me ha parecido curioso,sin más.

  2. En españa el medicamento má srecetado son los antidepresivos, este dato ya ha aparecido en el último congreso de la SEMFYC que se celebró en Bilbao este años.
    En la revista BMJ(British Medical Journa, aparece un estudio que finalizo en 2008, donde se veía la influencia de la crisis económica en hombres y mujeres con aumento claro de suicidios entre hombres a causa de la crisis y el paro.
    Hay una plataforma que se llama :En defensa de la Salud pública, que tiene muchos trabajos en relación a la clase social y las diferencias en salud.
    Son muertes silenciosas, que no entran en la prevención, !lástima! porque quizás no tienen nada que ver con el colesterol , ni con esa sociedad de bienestar y si con el verdadero socialismo.
    Sí, las plumas MontBlanc matan y los bolsos de Hermes y Carolina Herrera.

  3. Por fin he salido de mi bucle….. yo estoy tb en plena metamorfosis y en lo material quizá sea ya medio-espectro. No pienso dar a nadie el gusto de quitarme la vida por razones meramente pecuniarias….ya no compro libros (pero voy a las bibliotecas), voy poco a conciertos y espectáculos varios de pago( pero en internet y en las radios sortean entradas a veces), comer hay días que no( pero puedo sobrellevarlo y bajo barriga). Igual suena frívolo pero no hay que dar gusto a los HPs, hay que resistir, si ahora toca vivir de recuerdos, estos tb alimentan.

    Estoy de acuerdo con Xabier y lo más importante a la hora de juzgar los delitos económicos es que se consiga el dinero defraudado más multa. El problema es que hasta algunos jueces roban dinero público como aquel pavo , Dívar, por no hablar de los dineros de Botín en Suiza o del cuñaaaaaaaaaaaao. Creo que está cambiando algo puesto que aunque no se vean los cadáveres empiezan a oler. De todas formas, el hombre es egoísta por naturaleza, los que hoy dicen que viva la honestidad, cuando llegan a un lugar de poder….la ocasión hace al ladrón (ya lo dice el refrán). Sólo cuando la mala conciencia no deja dormir a las personas, cambia algo por un tiempo. Saldremos de ésta…pero para volver a caer en otra. No sé si Dharma o Karma pero la vida es cíclica, eso seguro.

  4. Últimamente estoy leyendo mucho y ha caído en mis manos este libro «la mirada del suicida» de Juan Carlos Pérez Jiménez. Apenas llevo 40 páginas pero voy a dejar un par de perlitas para reflexionar.

    «La investigación histórica evidencia que el ser humano siente mayor desapego a la vida cuando se experimentan grandes transformaciones sociales». ¿Ahora, por ejemplo?.

    «El número de suicidas es solo la parte visible del iceberg de las afecciones emocionales colectivas, un problema de salud pública de primera magnitud que nuestra sociedad no parece saber abordar».

    Y sobre todo: «Los ojos del suicida captan la imagen de un mundo despiadado, que le ha arrollado sin inmutarse. El suicida denuncia con su gesto todas las soledades, los abusos, la incomprensión,las injusticias y la violencia que quedarán sin resolver para siempre. En ellos se confunde la desesperación terminal con el reproche a un mundo que los ha vencido y, como único recurso devuelven la agresión extendiéndola a los demás, a través de su cuerpo».

    Demoledor. Ánimo a todo el mundo y que Dios o quien sea se apiede de nosotros. Parece un libro lleno de verdades, muy recomendable.

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