Mi perplejidad griega

Además de un tanto imbécil, me siento un defraudador cada vez que en Gabon de Onda Vasca me toca informar sobre Grecia, lo que como imaginarán, ocurre prácticamente todos los días. Sin rubor les reconozco que en no pocas de las ocasiones pío de oído a partir, en primer lugar, de lo que nos transmite nuestra corresponsal comunitaria —¡Tres hurras por Silvia Martínez!— y de las noticias u opiniones que he ido recopilando aquí y allá. Lo terrible es que no coinciden. No digo ya entre fuentes o medios diferentes, algo que sería medianamente comprensible, dado que cada cual cuenta las cosas —no les revelo ningún secreto, ¿verdad?— en función de sus propios intereses. O de los del patrón, vamos. Lo verdaderamente despistante en este caso es que la divergencia se da en la misma cabecera y apenas con una distancia de minutos.

Así, este lunes, lo que a las siete de la tarde era un nuevo fracaso negociador, a las siete y media cambió por una luz de esperanza que antes de las nueve estábamos vendiendo ya como un más que probable acuerdo. Sin querer ser prolijo, en las horas que han transcurrido desde entonces hasta el momento de redactar estas líneas, el posible entendimiento entre los supercatacañones y el gobierno griego ha pasado otra docena de veces por la fase Barrio Sésamo: ahora cerca, ahora lejos, y vuelta a empezar.

Es inútil que escriba cómo está ahora el asunto porque para cuando se publique la columna puede haber cambiado otras veinte veces. Sí comparto con ustedes mi sensación de estar siendo perplejo espectador de una realidad que no es posible contar. Imaginen lo que tiene que ser vivirla.

2 comentarios sobre “Mi perplejidad griega”

  1. Estando de acuerdo en la neblina que difumina no sólo la salida del supuesto túnel, sino la entrada, es decir, porqué se ha llegado a esta situación, y con lo poco que he podido aclararme de lo que he leído y oido, creo que se puede afirmar, como datos objetivos lo siguiente: 1. La situación griega tiene su origen en el excesivo endeudamiento del estado por causa de unos gastos militares estúpidos por excesivos, más un saqueo de los fondos públicos vía ineficacia política y administración de servicios en muchos casos inexistentes.
    2. En ningún caso ha sido la gestión del gobierno actual la que lo ha causado. (Parece mentira que haya que aclararlo, pero oyendo a algunos, si que es necesario)
    3. El engaño de anteriores gobiernos griegos para acceder a Europa en el 81 y al euro en el 02 ha sido ampliamente respaldado por los acreedores de la deuda, lógicamente porque siempre es más preferible que le deban a uno euros que no le deban dracmas.
    3. La actual deuda estaba en un principio en manos de las empresas y consorcios privados, fabricantes de armamento sobre todo Franceses y alemanes, (más tarde bancos y fondos de inversión de toda Europa), cuyos gobiernos han acudido al rescate de los anteriores con el fin de proteger los dividendos y también la viabilidad y puestos de trabajo de dichas empresas (problemas privados – de unos pocos -, convertidos en públicos – de todos).
    4. Los actuales acreedores -institucionales- pretender forzar al actual Gobierno griego a que les pague la deuda el pueblo, fundamentalmente los pobres, por ejemplo con el 23 % de IVA sobre el pan, además de otras maldades.
    Y hasta aquí creo que son los datos objetivos. La calificación de los mismos es lo opinable, y, por mi parte, creo que lo tengo claro. O Europa cambia a sus dirigentes buscando una via más ética, o esto acaba muy mal. En el XVIII rodaron cabezas por el pan, y cambió la concepción del mundo, de la política y de la economía. Que no sea necesario llegar a eso, pido yo.

  2. Mi humilde opinión sobre el tema es la siguiente:

    Si echan a Grecia ¿quienes salen perdiendo?

    Los griegos, los bancos alemanes y los bancos franceses (Los griegos les dirían en forma algo más educada algo así como que «os pague vuestra tía») A mucha mayor distancia España.

    ¿Lo sabe la Merkel?

    Por supuestillo, de hecho, ha creado un fondo megachachi de dotación periódica hasta alcanzar una cifra de 55.000 millones de € para que si en un futuro (hipotético)… un banco europeo «cualquiera» tuviese problemillas -como Bankia- no lo tengan que pagar los ciudadanos sino que se acudiese a ese fondo a por la pasta. Se llama algo así como mecanismo único de liquidación bancaria. No es lista ni ná … les chantajea con el medio / largo plazo.

    ¿Tiene suficiente dinero ese fondo a día de hoy?

    No, de hecho el año que viene «se suponía» iba a alcanzar el 70% de los 55.000 millones €.

    ¿Cree usted que echarán a Grecia este año o todavía esperarán un poquito más, al menos, hasta completar el fondo?

    En mi opinión, al menos este año, los Griegos se libran. No hay más misterio que la emoción que quiera dársele de cara a que los electores griegos sientan que se está luchando por su causa e intentar evitar mayores revueltas. Sin más!

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