Que las convoquen ya

Aquí les vengo, al borde de la extenuación prevacacional, malsujetando la bandera blanca con una mano y mis tripas con la otra. Les anuncio mi rendición total sin condiciones. Me uno al enemigo con el que no puedo, y desde este instante me declaro partidario de la repetición electoral. De hecho, si por mi fuera, y en evitación de sufrimientos mayores, hasta prescindiría de la milonga de la investidura. Que pongan fecha y se dejen de sobetearnos la entrepierna con sus sobreactuados lanzamientos mutuos de trastos de porexpan a la cabeza. Como decía mi abuela, el que más pueda, capador.

Total, ¿qué puede pasar aparte de seguir otros tres meses y pico con todo manga por hombro? Personalmente, lo que más me despiporraría sería que quedasen las cosas tal cual están ahora. Sabrá Iván Redondo las cuentas que se ha hecho, pero no es descabellado pensar que, escaño arriba o abajo, resultara que los dos que no son capaces de consumar ahora la coyunda se siguieran necesitando para conseguir algo parecido a la mayoría que tampoco sería absoluta..

Y esa es la mejor alternativa. A partir de ahí, cabe temer que tras un nuevo paso por las urnas, a Ciudadanos se le curen los remilgos y, como quiere el Señor (o sea, el Ibex 35), los naranjas saquen del cajón el pacto con Sánchez de febrero de 2016. Claro que tampoco es descartable —¡al contrario!— la opción España Suma, haciendo realidad su nombre porque los votantes de izquierdas tienden a enfadarse y no respirar a la mínima contrariedad, mientras que los de derechas prefieren mostrar su cabreo a golpe de papeleta. Conste que todo esto lo escribo solo para que no ocurra. Ojalá.

Un comentario sobre “Que las convoquen ya”

  1. Así es como vemos la mayoría de los ciudadanos la cosa después de 3 meses largos tomándonos el pelo.

    Si por estos lares hubiese un partido con posibilidad de llegar a la Moncloa no sería nada descabellado una gran abstención que cambiase el resultado del mes de abril.

    La lucha descarada por el ansia de sentar culos en confortables y prósperos sillones hace que en Moncloa y 6 autonomías los «desvelados» por la patria no hayan formado gobierno o desgobierno, simplemente porque la parte del pastel les parece pequeña para su desmesurado y ávido estomago.
    ¡Hartitos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *