Sánchez gusta… al PP

Como el training para liderés de Pedro Sánchez ha sido a uña de caballo, se ve que ninguno de sus adiestradores ha tenido tiempo de explicarle una de las reglas básicas de la política, que lo es también de la vida en general: si en lugar de acordarse de toda tu parentela, tu oponente se pone tierno contigo, la has jodido. Y que él, que al fin al cabo es un neófito con un ego de aquí a Lima, no se de cuenta, pase, pero que tampoco se percaten sus muñidores, con la escuela parda que se les supone, es de récord Guiness de la panfilez. O eso, o es que lo del oro venezolano es verdad y los tipos son submarinos a sueldo de Podemos, formación que debe de estar improvisando a todo trapo refugios de mecanotubo para acoger a los penúltimos votantes —todavía unos centenares de miles— del partido que fundó el Pablo Iglesias original.

¿Es que a alguien con dos guardias hechas en el aparato le parece medio normal la cálida, por no decir tórrida, acogida en la acera de enfrente? Ya hubiera querido Mariano, cuando fue investido capitán de las huestes gaviotiles, haber recibido de los suyos la mitad de los parabienes natillosos que se le están dispensando al heredero de Pérez Rubalcaba. Sin el menor disimulo, lo elogian por ser garantía de estabilidad, freno del aventurerismo y la radicalidad, y, entre otras muchas cualidades de orden, aliado de confianza para las grandes cuestiones de estado, o sea, de Estado, con la mayúscula inicial bien marcada. Ante tanto y tan prieto abrazo de oso de los que deberían estar soltando espumarajos, cabría deducir que el proceso interno del PSOE lo ha ganado de calle el PP.

8 comentarios sobre “Sánchez gusta… al PP”

  1. Estando plenamente de acuerdo contigo, Javier, se me ocurre una razón más para tal algarabía de gallos ante el advenimiento de uno nuevo al corral politiquero: Que todos son sirvientes del mismo señor, al que no hay que disgustar. El nuevo lacayo además de guapo, educado y mediático, está elegido por los mismos de la puerta giratoria, y no me extrañaría que su afloramiento hubiera sido pactado en algún consejo, reunión de eléctricas, de entidades financieras, COES, …en un orden del día en que figuren también tarifas, reformas, normas reguladoras y demás artilugios para apretar más las tuercas ya apretadas de la vergonzosa distribución de la renta. Y se habrá pactado por los González, Felipe y Francisco, por los Acebes… y los etcéteras que toquen. Por eso no hay que soliviantar al señorito y alabar convenientemente la elección. Cómo va a haber descontento si con ello se está tratando de machihembrar el chiringuito del 78.

  2. Entonces, se se cumplen las previsiones y la ley electoral española no falla, se prevé una próximo gobierno de gran coalición «social-conservadora» (es un decir), quizás con el apoyo externo y puntual de fuerzas de las naciones periféricas…

    La cosa podría justificarse, por ejemplo, de un modo similar a la justificación ofrecida por Izaskun Bilbao sobre el apoyo de su grupo al señor Juncker en Bruselas. Que ya no será lo mismo, que la cosa ha cambiado, que han aceptado algunas de nuestras propuestas, etc.

    A no ser, que el campanazo de los pérfidos bolivarianos comeperiodistas vaya más allá de lo imaginable.

  3. El plural de «líder» es «líderes», no «liderés». Si estás hablando de otra cosa, pues bueno. Y no tengo ni idea de lo que pueda ser el mecanotubo, por cierto.

  4. Veamos, M. No hay plural que valga, lo que pone es «liderés», con acento en la e, un palabro inventado, pero fácilmente comprensible. Puro recurso estilístico.
    Me alegro mucho que no sepa lo que es el mecanotubo, señal de que no ha tenido que trabajar mucho con las manos. Yo sí lo hice en mi mocedad, y me tocó lidiar con este material que se emplea, por ejemplo, para andamios o instalaciones portátiles como escenarios de músicos. No tengo claro si es una marca registrada, como lo era, por ejemplo, Uralita.

  5. Primero, entiendo que con «liderés» se refiere al modo de comunicarse, no muy bien aprendido, del hasta ayer mismo ignoto Pedro Sánchez.
    Liquidado el primer tema, paso al del mecanotubo: me avergüenzo del tono pretencioso de la frase. No era intencionado.

  6. No iba por ahí lo de «liderés». Era una ingeniería inversa a partir de otro palabro inexistente, «lideresa». Al masculinizarlo, queda lo que he puesto. Un juego (probablemente fallido) con los significantes que contienen los sufijos…

  7. Lo que da de sí un sufijo… Bueno, para terminar: «lideresa» está en el DRAE.

    lideresa.
    1. f. Directora, jefa o conductora de un partido político, de un grupo social o de otra colectividad. U. m. en América.

    De ahí mi lío, supongo.

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