No ser como ‘ellos’

Empiezo exactamente donde lo dejé ayer. Si has fundamentado el famoso asalto a los cielos en marcar las diferencias con quienes encarnan y sostienen el sistema decrépito, en cuanto te pintan los primeros bastos, no puedes utilizar su comportamiento como término para la comparación, y menos, la justificación. Unilateralidad es una palabra no solo jodida de escribir o pronunciar, sino de llevar a cabo. ¿Que es que ellos son muy malos y una y otra vez hacen cosas peores que las tuyas y, aun así, se van de rositas? Pues claro, por eso hay que derribar los andamiajes que aguantan y alimentan tales actitudes, pero sin perder la coherencia en el mensaje.

Para mi desazón, aunque no para mi sorpresa, el asunto este de la arqueología de los tuits de los electos del nuevo gobierno capitalino madrileño está sirviendo para retratar a muchos espolvoreadores de verdad, dignidad y justicia a granel. En lo humano, se entiende que se trate de defender al compañero ante un ataque feroz y, desde luego, no basado en principios sino en hacer sangre. Pero esa defensa se convierte en ofensa a la inteligencia, amén de autorretrato, si su argumento es que los otros han acreditado mayores niveles de vileza. Se diría que más que a erradicar las canalladas, se aspira a repartirlas equitativamente.

Eso, en el mejor de los casos. No pocos de los que han entrado a esta gresca están reivindicando, supongo que en función de su probada supremacía moral, la patente de corso para hacer gracietas brutalmente machistas o xenófobas. Y si alguien se molesta, es un puñetero plasta de lo políticamente correcto. Y un fascista, claro.

10 comentarios en «No ser como ‘ellos’»

  1. De lo de ayer, me quedo con el calificativo de «ingénuos» sobre los que recuperan el poder para los ciudadanos… Claro, es cierto que el sistema en el que sobrevivimos ni es democrático, ni justo, ni equitativo,.. y que los poderes fácticos no son hermanas de la caridad.. son más como buitres (así, como los fondos).
    Sobre el ecosistema de medios de propaganda, usted trabaja en uno, seguro que nos puede hablar de los argumentarios, de las lineas rojas, pero también de lo más sutil: el perfil de la plantilla y la autocensura.
    Sobre la oración que contiene esto: «plasta de lo políticamente correcto, fascista»… me faltan las fuentes, ¿Han espetado esto las dianas humanas, concejales, por Ahora Madrid?

  2. Tal vez te equivoques (y puede que también alguno de los voluntariosos defensores de Zapata) al hablar de niveles de vileza. Los tuits en cuestión fueron escritos en un contexto bien determinado y quien ha querido ya lo conoce. No voy a darle más vueltas a esa cuestión, quien conoce un poco a Zapata sabe que ni es antijudío (semitas son tanto los árabes como los judíos) ni ha apoyado a grupos armados.
    La cuestión de fondo es otra: ¿es posible gestionar desde la democracia cuando tienes enfrente a un adversario que desde el minuto uno (no fue casual que el tema saltara el mismo sábado empañando así el comienzo del mandato del equipo de Carmena) va a utilizar todos los medios a su alcance para erosionar el poder conseguido hasta derribarte? Y no hablo de simple oposición política, no. Lo que se van a encontrar los gobiernos municipales en manos de las candidaturas populares va a ser una guerra sucia que nos va a mostrar la cara más fea de las élites españolas. Al tiempo. Para acabar, os recomiendo la lectura de Santiago Alba, en mi opinión una de las plumas más lúcidas de Europa:
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=200115&titular=la-verdad-sobre-el-caso-zapata:-lo-pol%EDticamente-correcto-lo-pol%EDticamente-justo-

  3. Pedro: Yo no conozco personalmente a Zapata, pero me queda claro que no es nada de lo que se le ha pretendido «colgar». Sí creo, como él mismo ha dicho, que estuvo desafortunado al no calibrar la posibilidad de esta interpretación cuando utilizaba un medio público. (Público no el sentido de propiedad, sino de difusión). El caso de Soto es muy diferente, como vengo insistiendo, pues el estilo matonesco es su seña de identidad.
    Muy de acuerdo en lo del adversario utilizando «todos los medios a su alcance», sin olvidar que es exactamente lo que se ha hecho respecto a ese adversario. Quiero decir que no podemos sorprendernos, como el gendarme de Casablanca de que «aquí se juega»…
    Muchas gracias por tu aportación.

  4. Lo de sorprenderse o no es intrascendente. Lo que no me suena muy ecuánime es que parezcas poner en un mismo plano a quien pretende abrir las instituciones a la participación y al interés general y a quien las ha estado utilizando como herramienta para lucrarse y mantener posiciones ventajosas.
    Ni unos ni otros tienen los mismos medios (la élite cuenta con todo el aparato de estado, medios de comunicación y demás piezas del entramado construido, desde una cómoda posición de fuerza, durante la Transición) ni, no lo olvidemos, los mismos objetivos.
    La élite es brutal y actuará sin ningún escrúpulo. Nos van a despistar con muchos fuegos de artificio, conviene que no lo olvidemos.

  5. El viejo chiste del cenicero, los judíos y el 600, encasquetado al señor Zapata via charleta en Twitter, se queda en una anécdota de parvulitos comparada por ejemplo, con el delirante Otto el primer “líder de escuadrón nazi-judío o sionista”, en la escena censurada de «La Vida de Brian» (1978) y cuyos seguidores llevaban en su casco la estrella de David mezclada con la esvástica nazi, al grito de «Hail Leader»

    https://www.youtube.com/watch?v=5gvwmhx1vRo

    “…Judios-nazis, gesticulaciones de brazo en alto, casco con puncha, bigote de cepillo calcado de Hitler más la perilla de chivo, etc.,…” todo muy expresivo en clara denuncia contra el sionismo por parte de los Monty Python y con la objetividad de mostrar la realidad oculta por medio del humor negro.».

    En fin, los Monty Python probablemente habrían barrido de calle si se hubiesen presentado a Comcejales de Cultura de Podemos en esa década, pero como estamos en un pais bananero sin pizca de sentido de la democracia y menos del humor, metidos en el siglo XXI hay lo que hay.: enésimas discusiones surrealistas como ésta, su Señoría, con ridículos campeonatos entre periodistas, tertulianos y políticos compitiendo entre ellos por su «pureza moral y ética», eso sí, previa coletilla encubridora de su rectitud moral intachable, con un cobarde «valga por delante que el chiste del 600 es absolutamente inaceptable y bla, bla, bla». Ya,, bien, ¿me lo narras o me lo cuentas? porque sé de buena tinta que una mayoría importante bien que os descojonabais o desovariabais cuando lo escuchastes por primera vez. ¿y?

    Bueno, antes de que me lapiden, señor Juez, mirer usted, hago mías otras palabras de un tal Stephen Rosenfield, fundador y director del Instituto Americano de la Comedia de Nueva York:

    «Cuando la verdad hiere, cuenta un chiste» , y añade que a sus alumnos se les enseña a transgredir, a no ponerse límites. «Sois los bufones de la Corte, si un chiste no ofende, no es un chiste».

  6. Bueno, Papus, eso suele ser hasta que hacen el chiste sobre tu desgracia. Entonces, es diferente. «Transgresión» es una de las palabras más tramposas que conozco. Suele significar que yo te puedo tocar las bolas pero tú a mi no.

  7. Papus, ¿no te das cuenta de que el contenido de los tuits les importa una mierda? Entrar en ese debate es caer en su trampa… Es cierto que la discusión sobre los límites del humor y la conveniencia de practicar la transgresión puede ser apasionante (horretan bat nator zurekin, Javier) pero diría que en este caso nos impide ver la causa real del ataque y el objetivo que busca.

  8. Pues yo me acuerdo mucho en estos casos de la archidefendida libertad de expresión en el caso «Charlie Hebdo». En ese caso no tenía límites y provoca hasta viajes de estado. Y en este otro casoi más cercano, no creo que haya ahora camisetas por Madrid que digan «Je sui Zapata» defendiendo la libertad de hacer un chiste. ¿Será que el destinatario del chiste era distinto?.

  9. Opps, .. si estoy con vosotros que los chistes les importan un carajo. Por eso apostillo en mi tonterúa escrita que la «discusión» en sí misma es surrealista. Van a lo que van y si no es un chiste estúpido, será una foto en bolas en la playa, una suscripción juvenil a una antigua revista porno, un puño en una manifestación, o un silbido en un partido de Copa de 1943. Porque buscan, aparte de no desatornillarse de su poltrona, es provocar miedo a a través de su aparato propagandístico-policial, terror ¿ay que la he cagado!, y finalmente, la autoncensura, y por ahí, sí que no. A las duras y a las maduras. Una propuesta sería ignorarles. Silencio administrativo. Ni dimisiones ni gaitas.

    Saludos.

  10. Papus, suscribo tu útimo post.
    Pero igonorarles como dices tu, pasa por no ver sus programas (incluida esa poza séptica llamada Jugones que pasa por ser un espacio deportivo), ni comprar sus libros, ni comprar o leer la prensa rosa, que prácticamente ocupa casi todo el escaparate incluso camuflado de revista de interés general, ni ver esos chachiprogramas de debate amañado -y bien pagao- en el que un@ va a cobrar, armar una escandalina y ser visto para nota, osea para curriculum a presentar como tertulisto.
    En fin, hay todo un sistema montado pieza a pieza desde la Transición en el que voluntaria o involuntariamente participamos muchos de los que nos creemos al margen de esos lodazales.
    Por mi parte se que hay vida interesante mas allá de twitter (aunque sigo a vari@s con mucho interés y no poco humor) y tb se que es posible ser responsable en esto del consumo cultural sin caer en el aislamiento social y mucho menos en la autocensura.
    Aún asi, aprovechad a insultar a algún preboste del Puto Fascio antes del 1 de julio, Santa Mordaza Del Buen Fernández.
    Y a continuación limpieza, mucha limpieza.

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