Otegi y la normalidad

“¡La que se nos viene encima!”, se hacía el preocupado Pedrojota para vender en Twitter la consabida pieza de aluvión de su nuevo periódico digital sobre la puesta en libertad de Arnaldo Otegi. Abundan estos días esas novelitas de a duro que pintan al personaje como una mezcla del Sacamantecas, el Arropiero y Jarabo, solo que en mucho peor. Y me temo que, andando los días, el género truculento seguirá proliferando, bien es cierto que en proporción similar a los cantares de gesta que nos llegan desde la acera de enfrente. La batalla por el relato, le dicen, sin pararse en disimulos al toma y daca. Será muy interesante comprobar hasta qué punto triunfan y dónde esas literaturas exaltadas de lo pésimo o lo superior.

Apoyándome en que nosotros, los de entonces, ya no somos exactamente los mismos, apostaría que, pasada una cierta novedad, y pese al derroche de bombo y platillo de las respectivas claques, la mayoría del personal perderá el interés. No creo pronosticar nada que no haya ocurrido ya. La capacidad digestiva del cuerpo social tiende a infinito. Le bastan tres eructos para despachar lo que le echen y pasar al siguiente bocado.

Así funciona la normalidad, el lugar al que vuelve Otegi después de una tremebunda anormalidad que ha consistido en robarle seis años y medio de su vida —a él y a otras cuatro personas que siempre quedan en penumbra— en un acto de palmaria injusticia, de venganza pura y dura, o de lo uno entreverado de lo otro. Si algo de ese brutal calado no provocó más allá de un puñado protestas y la vida siguió más o menos igual, no parece que ahora vaya a ceder ningún cimiento.

16 comentarios sobre “Otegi y la normalidad”

  1. Cuidado con los discursos políticamente correctos. Otegi cumplió durante años órdenes de una banda asesina. Es es un hecho. Ponderemos todo lo que queremos y pongamos en la balanza la labor que «después» (subrayo, «después») de la derrota de ETA ha hecho a favor de la paz… Pero, demonios, pasar de puntillas sobre quién es y quién ha sido no ayuda a nada más que a que las heridas de este pueblo (no las de hace 40 o 200 años, LAS DE AHORA, las de jóvenes que podrían haber tenido una vida si Otegi y cía hubieran mostrado un poco, UN POCO, de valentía) sigan sin cerrar.

  2. Me gustaría saber ,que quiere decir AJ, cuando escribe la palabra hecho,es un hecho dice usted. Si eso fuera , como usted dice, no hubiera estado 6 años, sino 30. Es un hecho , que fue una venganza política, una sentencia de jueces no independientes de un momento de poder , un preso político. ¿Cuántas cámaras estaban esperándole hoy? .Eso es un hecho.

  3. Cierto es que el mundo actual rueda en torno a una feria de baratijas a mogollón para encandilar a la sociedad y distraerla de buscar maneras de erradicar o paliar los graves problemas que padece individual y colectivamente.
    Cierto es que la política, en especial dentro de este Estado Español en que aún tenemos que permanecer, se mueve de plató en plató al más puro belenestebanismo.
    Y por eso precisamente es importante que Arnal Otegi ocupe el lugar señero que, como todas las grandes personas de la Humanidad, por su gran empeño en lograr que la resolución de los conflictos dentro de una sociedad, vasca o sudafricana, debe venir de la mutua convivencia y reflexión y no, como es habitual en los Estados Neo Liberales, de la imposición de los intereses de un estrato social sobre los del resto.
    No puedo sino asombrarme de algunas opiniones acerca del pasado militante de Otegi. Al parecer pronto veremos desacreditar los levantamientos populares llamados carlistadas, las guerrillas contra la tiranía y al propio Nelson Mandela que jamás denostó su etapa en la lucha armada.
    Un abrazo y adelante que lo único claro es que el futuro está por escribir y cada cual tiene su línea o letra que anotar.

  4. Las heridas de este pueblo son muchas y variadas.
    ETA ha sido un actor principal de la barbarie, pero ni mucho menos el único.
    Si tenemos sin cerrar fosas y heridas de hace 80 años (1936), fusilamientos de hace 40 años, atentados sin pistas de hace 30, 20, 10 años y miles de denuncias de torturas sin investigar, no entiendo por qué hay que suponer que estamos en la «normalidad».

  5. Creo que hay razones para argumentar que la entrada de Otegi en la cárcel respondió a un impulso y estrategia política; desde luego, justo en ese momento no estaba desarrollando ni contribuyendo a una estrategia armada o terrorista, más bien tratando de desactivarla, así que se fue a por él por su actividad política; así como estuvo en la calle y ejerciendo la política durante años en los que eta mataba y en esos momentos él sí apoyaba esa estrategia asesina yno pasaba nada, luego, justo cuando él empieza a ir en otra dirección, es cuando se decide ir a por él.

    O sea; que sí cabe hablar de preso político o algo parecido. Claro, que si de ahí se le quiere comparar con Mandela y cosas parecidas creo que ya caemos en el ridículo.

    Pero es que luego está el argumento de las cámaras; es que ya se lo he oído a varios. Creo que lo dijo el propio Otegi y, claro, la tropa a repetir la ocurrencia.
    «La prueba de que soy un preso político es la presencia de tanta cámara de TV»

    Enhorabuena; acaban de convertir ustedes a la Pantoja en presa política.
    O a Barrionuevo, Bácernas, etc.

    No confundamos preso político con político preso.

    El argumento es muy pobre.

    Dicho lo cual: es una buena noticia; esperemos que se apara bien y aporte en positivo. A ver si es verdad que le ha imbuido el espíritu de Mandela.

  6. Os presento las palabras de un testigo de excepción respecto al asunto. Unas frases clave.

    La Izquierda Abertzale iba al precipicio con la apuesta por la lucha armada, lo sabíamos ya en el proceso de Lizarra… Pero no estábamos preparados[…] La sentencia de Estrasburgo fue un desastre pero permitió[…]»

    Esbozado en «Bihar Euskal Herria», clarificado en «El tiempo de las luces», y machacado en «El tiempo de la paz». ¿Escritos sobre algún traidor a la causa? Oh, espera. Que son entrevistas, pensamiento político y demás de Arnaldo Otegi.

    En otras palabras, sabía de sobra que estaba siguiendo una estrategia demencial ya a finales de los 90 pero en lugar de dar un golpe sobre la mesa, se encogió. Tuvo miedo. Es humano, por favor, quién no tiene miedo. Pero por miedo cumplió con las directrices de la cúpula armada (en Loiola, mismamente, cambiando diametralmente de apuesta, ver «El tríangulo de Loiola»), por miedo hizo un… discurso muy determinado sobre los derechos humanos y por miedo retrasó un montón de años la paz. ¿Es esto delito como para encarcelarlo 6 años justo cuando, tanteado definitivamente el terreno y comprobado que la fiera está muerta, por fin se decide a decir que matar es algo inadmisible? Pues, vaya, como que no.

    Pero tampoco es ninguna heroicidad ni digno de Mandela ni ninguna chorrada hagiográfica semejante. Se trata de un hombre, ya mayor (con 58 años se presentará a lehendakari, ahí es nada) que en general se ha pasado la vida justificando una apuesta por la violencia que no ha traído más que sufrimiento. Una persona débil, en definitiva, con ínfulas de liderazgo y a la que Bildu se aferra porque no queda otra opción ante el ascenso de otra izquierda «guay». Normalidad, al fin y al cabo.

  7. Larry, está bien como humorada, pero ……I.Pantoja ha vendido su vida a los medios de comunicación y estos van a recuperar y seguir dando carnaza, en sus salidas ,entradas y demás; y una cosa es preso por sus ideas políticas contra el poder, y otra que el preso sea un político que roba el dinero público, prevarica etc….que no, no es lo mismo.
    Saludos.

    Vaya, ahora se cambia de argumento , y AJ aclara ,ya no es que A.Otegi, estuviese en prisión por seguir las órdenes de ETA, (era un hecho, según usted , un hecho…hecho que pusieron en duda dos magistrados, magistrados que no eran del entorno del entorno ni mucho menos..),vamos que no, que no se lo merecía porque todo ha sido por miedo, es un hombre pusilánime, y además es un hombre débil, con ínfulas, y mayor……en fin sin comentarios.

  8. Lo que quiero decir es que lo de las cámaras no implica
    nada.
    Hay cámaras porque es noticia; pero es noticia igualmente cuando se trata de cualquier figura pública que entra o sale de la cárcel por cualquier causa.
    De la misma forma se amotonaron las cámaras a la salida de la cárcel del violador del ensanche, y no era un preso político.

    Los propios medios que cubren la noticia tienen diversas perspectivas.
    Gara estará cubriendo la salida de un preso político y sus lectores así lo ven y ABC estará cubriendo la noticia de la salida de un terrorista y sus lectores así lo ven; y para ambos medios…es noticia.

    Por lo tanto, que sea noticia o que tenga cobertura de los medios…ni implica que se trate de un preso político.
    Habrá otros argumentos, pero ese no.

  9. Es tu blog, Javi. Así que entenderé que lo censures pero… Menuda chorrada, quecaro. Cutrez de argumento. En lugar de hacer frente a los argumentos te inventas algo que no he dicho, que sea de justicia lo que le ha ocurrido para estar en la cárcel. Pero más grande es el salto mortal que haces, que de eso se deduzca que lo que hizo ANTES de que le ocurriera la injusticia tiene un pase o merezca ninguna loa en absoluto.

    El hecho, puesto otra vez, es constatable porque Otegi nos lo dice: cumplió las órdenes de unos tíos con pipa. ¿Que había que justificar la ruptura de la tregua? Ahí estaba la IA con Otegi a la cabeza. ¿Que había que tirar por la ventana todo lo acordado en Loiola? Ídem. ¿Que había que mirar para otro lado mientras se machacaba y se amenazaba de muerte a quien no pensara como ETA? Adivinadlo.

    Constatable, machaquémoslo. Por ejemplo, en la hemeroteca de Gara. La única especulación, y que entra dentro de la decencia humana, es pensar que lo hicieron por miedo. La alternativa es demasiado descarnada incluso para considerarla.

    Una vez más, nos lo dice Arnaldo, no la bruja Lola ni adivinos externos, nos lo dice O-t-e-g-i, que no creía en esa estrategia ya desde Lizarra. Pero ahí están las genuflexiones, los balidos frente a la cúpula y la falta total de respuesta… Hasta que la fiera estuvo muerta y no podía hacerle daño. Es constatable. Claro está que enturbian esa imagen de hombre de paz al que se ha hecho una injusticia. La segunda parte se puede sostener, la primera es de un sarcasmo infinito frente a, repito, los hechos. Claro, casan mal con las autoafirmaciones.

  10. Aj, ya te han contestado apropiadamente otros así que no me voy a repetir en los argumentos más que objetivos que te han presentado. Con eso debería valerte para comprender la gravedad que supone meter a alguien como Otegi seis años y medio en la cárcel, y Rafa Díez y demás, quienes tal vez también pienses que en alguna ocasión siguieron órdenes de ETA y así se merezcan estar donde están y como están.
    Pero, ¿qué hacemos con Jon Juaristi y otros muchos que hasta llegado un momento también siguieron órdenes de «la Banda» pero que luego se lo pensaron o se lo hicieron pensar y ahora ostentan cargos públicos dependientes del Gobierno español muy bien remunerados? Qué agravio comparativo más gordo con estos y con todos los implicados en el GAL, con gente que hace abiertamente apología del franquismo, con aquellos que fueron cómplices de la dictadura y todo el mal que ocasionó y que se salieron de rositas con delitos (muchísimo) más graves que los que se le imputaban a Otegi. Si éste fue cambiando y modulando su discurso a la par que las ideas debería ser considerada buena señal para los que abogaban por el final de la lucha armada y no lo contrario. Es lo que no se puede comprender, porque gracias a ello muchos vascos se replantearon entonces todo su ideario con base en el uso de la fuerza. No sé qué más quieres, qué coño buscas, qué pretendes que haga Otegi, porque podría haber decidido estar calladito y no participar en política y no meterse en ningún berenjenal, pero nadie puede asegurar que hubiera alguien que le sustituyese en su labor y esto se hubiese alargado sin fecha tope.
    Para acabar, dices que de dónde saca Quecaro la idea de que te parezca de justicia el tiempo pasado en la cárcel por Otegi y, la verdad, literalmente no lo veo pero que no puedo sacar otra conclusión diferente a la de Quecaro ya te lo digo.

  11. Dos magistrados, Alberto Jorge Barreiro y Migual Colmenero.
    El Tribunal Constitucional, ya había anulado la resolución de la sala 6 para ilegalizar a Bildu, argumentando que : estrategia no es instrumentalización, se lo voy a repetir para que el ácido clorhídrico de su estómago no le juegue una mala pasada, otra vez: estrategia no es instrumentalización ( también le recomiendo para tal el Diccionario de María Moliner o el permanganato ) y concluía Barreiro: » la sentencia no excluye otras hipótesis fácticas alternativas que favorezcan a los acusados….etc,etc…está en la red, no tiene más que buscar, eso si en El Mundo, La Razón, Pío Moa, Vidal Cuadras y demás..no encontrará nada, pero usted tiene tiempo, no?, pues ale, a buscar.

  12. «Estrategia no es instrumentación.», «No es justificable que los metieran en la cárcel.» ¿En serio? ¿Ese es el nivel? Primero, Estrasburgo, tribunal garantista donde los haya, y al que no se tiene empacho en apelar cuando pone coto a desmanes varios, ¿Qué dijo? Ah,sí. Que había necesidad social de ilegalización de una opción parte de la estrategia de un grupo terrorista. De todas formas, el discurso de que iban de cabeza al precipicio y que había que corregir aquello, ¿No da la casualidad de que es exactamente eso? Eso sí, ese bofetón, vino acompañado por la derrota definitiva, por vías de palo y tentetiesl. Por miedo, la IA se plegó a una estrategia suicida. La coerción no es justificación de instrumentación.

    Ahora, lo segundo. Simplemente, es algo que no he dicho. ¿Se cometió una injusticia? Probablemente. ¿Hace esto a Otegi santo? Como que no. Ni hace olvidar que se dejó supeditar e instrumentalizar. Durante un montón de años.

    Y a ninguna de estas cuestiones habéis resondido.

  13. Está todo requeterespondido. Le podrás dar las vueltas que quieras hasta marearte y al final caer de bruces pero es tan evidente que hasta se ha visto esta semana (pero no antes, qué gracioso) a unos cuantos tertulianos de la dimensión hispana y también a algún político del PSOE, no citaré a los de Podemos o IU, defendiendo la idea de injusticia por el encarcelamiento de Otegi. La prueba del algodón, vamos. Eres víctima, como una gran parte de la ciudadanía española, de la inoculación de ideas por parte de la mayoría de los medios de comunicación y sus patrocinadores políticos; pensar que cualquier acto relacionado con el independentismo vasco se merece triple ración de hostias e infinito desprecio respecto a otros movimientos, incluso premio si el movimiento está relacionado con la lucha por la unidad de España sean lo ilegales y viles que sean esos actos.
    Sigue dándole vueltas que al final ya verás cómo caes.

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