Denunciar no es calumniar

Pues otra vez los golpes en la puerta no eran del lechero, salvo que lo tomen por el lado metafórico. Gajes de la democracia a la española y de sus presuntos guardianes de uniforme, con gran frecuencia dispuestos a demostrar quién manda aquí. Y, como ha sido el caso de las últimas horas en Navarra, a regalar ocho excursiones de ida y vuelta al cuartelillo por un quítame allá esa pintada. En concreto, una ubicada en Burlada en la que se ven unas manos encadenadas, la palabra Tortura atravesada por un trazo rojo y el anagrama #Aztnungal, es decir, Laguntza, escrito de derecha a izquierda.

¿Qué tiene todo eso de delictivo? Quienes no estén al corriente del asunto podrán pensar en un exceso de celo ante el incumplimiento de algún reglamento en materia de limpieza urbana. Pero no. Se supone que todos los elementos referidos constituyen, al parecer de la luminaria que ha ordenado el operativo, un delito de injurias y calumnias a las Fuerzas de Seguridad del Estado. Si no estuviéramos ante una martingala tan grave, la primera sonrisa sería al pensar en lo fácilmente que se dan por aludidas las tales fuerzas y lo mal que les sientan ciertas verdades.

Quizá haber escrito lo anterior me haga merecedor del mismo trato que han recibido los detenidos. Si eso toca, sea, pero ni ellos, ni servidor ni miles de personas o entidades respetables —empezando por Amnistía Internacional— decimos nada que no se haya constatado en numerosas ocasiones: por estos lares se ha torturado y se sigue torturando. Y las denuncias ni siquiera se investigan, como prueban las multas a España del Tribunal europeo de Derechos Humanos.

3 comentarios en «Denunciar no es calumniar»

  1. No te canses,Vizcaíno.Aquí ni se tortura ni se ha torturado,aunque algunos nos lo merezcamos por malvados joputas aldeano- nacionalistas y excluyentes……..mira que parecernos normal que para ser profesor en Euskadi se exija un nivel «B2» en una de las dos lenguas O-F-I-C-I-A-L-E-S de la comunidad…….
    Esto con Franco no pasaba,ni lo de las torturas tampoco.

  2. Cada dia nos bombardean con una polemica distinta en una estrategia perfectamente calculada, ya que el exceso de informacion produce atapia y desmovilizacion

    Un dia son detenciones arbitrarias, otro dias encarcelamientos injustos, otros declaraciones insultantes de algun facha.

    Al final es un procedimiento de manual solo que la mayoria de nosotros no somos conscientes.

    Como advierte Mercer Schuchardt demasiada informacion dexcontextualziada nos hace mas indiferentes a todo, ya que es imposible permanecer cuerdo y ala vez que nos importen tantas cosas simultaneas y esto nos lleva a no poner energia real en ninguna de ellas.
    Hay que hacer como los abuelicos, coger un tema y seguirlo hasta el final y su solucion y no dejar k nos distraigan del camino con otros y no nos hagan salatar de uno a otro como saltamontes

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