Votar con rabia

Hoy habrá quienes depositen la papeleta en la urna y quienes la evacuen. Más nos vale que los primeros sean infinitamente más que los segundos. Es verdad, en todo caso, que lo que ocurra al final del recuento será el resultado de la voluntad de las personas que hayan votado. Lo anoto para que no cedamos a la tentación de calificar como ignorante al mismo pueblo que trataríamos como sabio si el reparto de escaños saliera a nuestro gusto. Como dicen esos guasaps que han circulado estos días, la manifestación contra el fascismo es entre las 9 y las 20 horas del domingo en los colegios electorales y no el lunes por la tarde frente a los ayuntamientos.

A partir de ahí, también creo que antes de ejercer el derecho a voto, merece la pena no perder de vista cómo hemos llegado a esta jornada. De entrada, ustedes y yo sabemos que esta enésima fiesta de la democracia desvaída no ha sido en absoluto necesaria. Fue aritmética y políticamente posible haber evitado la repetición. Su convocatoria obedeció a un grosero cálculo sumado a algo en lo que casi no hemos reparado: la prolongación de las noches dormidas en el famoso colchón de La Moncloa.

Manda muchos bemoles que, llegado el momento de hacer el bis electoral, casi lo mejor a lo que podemos aspirar sea a que el escrutinio depare lo mismo que el 28 de abril. Ese sería el mal menor frente a la otra suma que nos hace temblar las rodillas. Ojalá lo único que tengamos que lamentar sea la certificación de que para este viaje no hacían falta semejantes alforjas. Pero solo pensar que existe el riesgo de revolcón azul verdoso o verde azulado a mi me hará votar con mucha rabia.

Un comentario sobre “Votar con rabia”

  1. Muchas paradojas hoy. La fundamental es la que apuntas en tu último párrafo, que lleva a uno a desear una cosa y la contraria.

    Deseo con toda mi alma ver a Sánchez morder el polvo, darse un hostión épico que acabe con su carrera poļítica. Creo que es lo peor que hay en la poļítica española y sé que es mucho decir pero lo creo. No se merecen otra cosa el figurín y el chulo del Abalos…que no sé a quién se cree que ha empatado para ir perdonando vidas.

    Pero…claro, por otra parte, la consecuencia de ese batacazo….

    Así que…aunque tampoco es para mí plato de mucho gusto…creo que me voy a decantar por Iglesias. Que sumen pero por la subida de Podemos y pedrito tenga que sufrir la cura de humildad de no tener más huevos de pasar por el aro morado.

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