Diario del covid-19 (11)

Sigue imparable la carrera vertical de la curva. Cada rueda de prensa de las autoridades nos llena de zozobra y de congoja. Y no porque se estén inventando nada o pretendan dar más miedo del que ya nos recorre el cuerpo. Simplemente, porque la realidad no se puede edulcorar. Queda muchísimo hasta que intuyamos que escampa. E incluso cuando eso ocurra, quedará lo otro, el páramo social y económico que deberemos hacer frente durante años.

Son y serán tiempos de sacrificio. Estoy convencido de que la inmensa mayoría alberga esa terrible certidumbre y que, en la medida de lo posible, está dispuesta a arrimar el hombro desde donde les toque, que en general es desde su casa, acatando la obligación de no salir. Si hace apenas unos meses nos hubieran dicho que el confinamiento domiciliario iba a ser respetado con tanta diligencia y hasta entusiasmo, no hubiéramos dado crédito.

Pensaba que esa disciplina era digna de aplauso general, pero empiezo a ver desmarques clamorosos. La penúltima moda entre la vanguardia moral de Occidente es tachar de fascistas de ventana o balcón a quienes tienen el atrevimiento de afear la conducta de los individuos que se pasan el encierro entre las ingles. No negaré alguna extralimitación o error de juicio, pero me aterra que en una situación como esta se defienda a los jetas.

9 comentarios sobre “Diario del covid-19 (11)”

  1. Según leo por ahí, los resultados de Alemania en la defensa contra el virus son mucho más positivos que en el resto de los países democráticos por diferentes razones como han sido la previsión con el aprovisionamiento de reactivos, mascarillas, etc..en cuanto se supo lo de China; la realización masiva de tests de detección; la gran disponibilidad de UCIS cuyo número es radicalmente superior a las de Italia, España o Francia.
    Pero sobre todo es el enorme presupuesto que el país dedica a la sanidad pública disponiendo de los mejores medios y pagando por su valía a los profesionales sanitarios.
    Mientras tanto, el estado español estaba totalmente ocupado en su eterna campaña electoral , en sus confrontaciones fratricidas.
    Los recortes hechos en el gasto público por el PP con la ayuda del resto de partidos ultras para beneficio de la iniciativa privada y el abotargamiento del PSOE en su defensa del interés público han provocado que el número de contagiados y fallecidos sea lamentablemente desproporcionado.
    En España se va a priorizar en salvar las vidas de los más jóvenes en detrimento de los más débiles.
    En Alemania no es necesario de momento.

  2. Hay cosas que son pasarse… Por ejemplo, se me ocurren madres solas con niños pequeños que no tengan más remedio que hacer la compra llevándoselo a la misma, no tienen por qué sufrir improperios.

    Pero también hay jetas que están jugando a la ruleta rusa con la salud y la vida de mucha gente.

    ¿Recordamos la carne mechada de Magrudis? Pues cada uno que sale a la calle tan campante está sirviendo u a ración enorme a la población.

  3. Yo estoy hasta el arpa de «los listos».
    Que para colmo, en «la intimidad», te tratan de tonto y de sumiso.
    Kaña al Kara

  4. Lo que yo no entiendo es la PRIORIDAD TOTAL que se otorga a uno de los colectivos en general más insolidarios de la población. Obviamente me refiero a los dueños de perros, que tienen «bula pontificia» para pasear y, de paso, dejar sus habituales «regalos» en nuestras calles.

  5. No generalizaría en absoluto. De hecho no son un colectivo. Yo abogo por juzgar comportamientos individuales. En mi vecindario hay varios dueños y de dueñas de perros. Pocos motivos de queja me dan. Al contrario, muy buena gente.

  6. Se puede tener perro y ser mejor ciudadano que muchos bocachanclas.
    A algunos ya les empieza a afectar la reclusión.

  7. CAUSTICO:
    He leído que en Alemania las estadísticas de fallecidos son un poco tramposas porque están contabilizando fallecidos por Coronavirus a las patologías previas de cada paciente.
    Quizá todo el campo no es orégano.
    También te digo que evidentemente hay mucho de donde aprender de los alemanes.
    Saludos.

  8. Pues CAUSTICO, después oí que lo de Alemania no era así; son tiempo para desconfiar porque las informaciones son poco fiables porque no son contrastadas.
    Quería aprovechar para hacer un copia y pega de algo que he escrito en facebook acerca de que los afectados por Trastornos del Espectro Autista tengan que llevar un distintivo azul para no ser abucheados. Contesto a alguien que habla de estigmatización de las personas por portar un pañuelo:
    «Pero tampoco es tan extraño; estamos llenos de personas que se tienen que identificar para su trabajo, para demostrar quiénes son a cada paso que damos.
    Esa solución para los que tienen que salir y no quieren que les abucheen, etc, es una manera muy institucionalizada, admitida y es más, asumida en nuestras sociedades.
    Que la gente muestre su descontento con los insolidarios no es malo y desde luego, si por el hecho de no llevar un distintivo, hacemos que la gente deje de implicarse en este reto común, terminaremos todos en la calle, porque el señalamiento del grupo también nos lleva a pensar en lo que hacemos.
    Pondré un ejemplo; aquí casi nadie dice nada si ve a otro tirar una colilla o un papel al suelo; sin embargo en otras sociedades sí ocurre y ¿cuál es la consecuencia? Que tenemos unas calles bastante más sucias que en esas sociedades en donde no se admite al guarro.
    Creo que no es estigmatizar llevar el pañuelo azul, es informar a los demás, sin más.
    Que nadie se sienta ofendido porque no ha sido mi intención.»

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