Miércoles 28 de enero de 2026
Mi sobrino y ahijado Alex Anasagasti me envía ésta fotografía, extrañado de ver una calle con su apellido. Ha tenido que viajar a Bariloche y se ha encontrado con ésta señalización. En Buenos Aires hay otra en Alto Palermo.
Alex, ha sido número uno del CrossFit en el estado español y portada de la revista Mens Health. Muy conocido en Donostia, de donde es, anda por todo el mundo con sus equipos y entrenamientos. Buen deportista, majo chaval, euskaldun y trotamundos.
Lo de un apellido vasco en una calle no es una excepción. América está salpicada por miles de apellidos vascos muchos de ellos llegados a esos países como consecuencia de las guerras carlistas, la emigración y el exilio en 1939. En Argentina incluso hubo un decreto especial del presidente Ortiz, oriundo de Zalla, para la entrada en su país de los exiliados de la guerra. Los vascos allí residentes crearon incluso un “Comité de Inmigración Vasca” para acogerlos.
En el caso concreto de ésta calle tiene como origen a un ingeniero nacido en San Carlos de Bariloche en 1879, de origen vasco, que fue un pionero pues fabricó el segundo automóvil de la industria argentina. Hijo de una familia de origen vasco, pronto sintió fascinación por los primeros automóviles llegados a la Argentina.
En el año 1904, junto con otras personalidades destacadas de la época, fundó el Automóvil Club Argentino y asumió la primera vicepresidencia de esa institución.
En 1907 se fundó el Touring Club Argentino y formó parte de su primera Comisión Directiva como vicepresidente. Ese mismo año, ganó un concurso y se fue becado a Milán para tomar un curso de entrenamiento de seis meses en la fábrica Isotta Fraschini. Al regresar en 1908, formó una sociedad para representar esa marca en el país y también a las firmas Gobron-Brillie y Gregoire. Además, inició la distribución de ruedas-llantas con rayos de madera Stepney, neumáticos Hutchinson, un claxon marca Stentor y un dispositivo para inflar los neumáticos accionados por los gases de escape.
Entre 1909 y 1910 se desempeñó como vicepresidente primero de la Sociedad Científica Argentina.
En 1909 se separó de sus socios y abrió su propio taller, fundando finalmente el 30 de diciembre la empresa Anasagasti y Compañía, donde se atendían motores de automóviles, aviación y agrícolas.
Poco después se interesó por la también incipiente aeronáutica. Fue socio fundador del Aeroclub Buenos Aires. En compañía de Jorge Newbery realizó el 18 de abril de 1909, un vuelo hasta Marcos Paz con un globo bautizado “Patriota” que había adquirido en Europa.
Automóviles
En 1910 viaja a Europa a bordo del Principessa Mafalda para contactar posibles proveedores del automóvil que pensaba construir en Argentina. Finalmente en julio de 1911 logra terminar su primer prototipo con motor francés, carrocería nacional y otros componentes traídos de ese viaje. La presentación oficial se realizó el 17 de septiembre del mismo año en la carrera Rosario-Córdoba-Rosario donde participó con el seudónimo de “Samurai”.
En enero de 1912 se inicia la comercialización a un precio de $6500. Las primeras versiones estaban equipadas con el motor francés de 2125 cm³ de unos 15 caballos de potencia (11 kW) del fabricante francés Ballot y con carrocerías doble phaetón. En 1912, Anasagasti dictó de manera honoraria la materia “Construcción y manejo de motores” en los inicios de la Escuela Militar de Aviación en El Palomar. A esa institución donó posteriormente uno de sus vehículos. Entre 1912 y 1913 participa en Europa con su vehículo en la prueba Boulogne Sur Mer-San Sebastián y ganó la travesía París-Madrid (1500 km.). Produjo aproximadamente cincuenta unidades, utilizando componentes de fabricación propia e importados. A partir del estallido de la Primera Guerra Mundial, la falta de insumos importados impidieron la producción y Anasagasti se vio obligado a cerrar su empresa en 1915.
Últimos años
Luego de su experiencia como fabricante, Anasagasti se traslada a San Carlos de Bariloche y se instala en la chacra “Pichi Mahuida” en el Brazo Campanario del lago Nahuel Huapi. Junto a sus amigos Aarón de Anchorena y Carlos Ortiz Basualdo apoyan activamente la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Allí fallece el 8 de abril de 1932 víctima de un paro cardíaco. Fue enterrado en el cementerio de la Recoleta de la ciudad de Buenos Aires.
Un pueblo en la provincia de Buenos Aires, un lago en el Parque Nacional Nahuel Huapi, y calles en las ciudades de Buenos Aires y Bariloche llevan el nombre de Anasagasti en honor a este ingeniero.


Mi familia también estuvo ligada al automóvil. En 1910, Angel Urraza, de Alonsótegui y primo de mi madre se fue a Méjico con 100 pts. Fundó Neumáticos Euzkadi. En 1991, se vendió a Continental y en 2004 ésta la vendió a sus trabajadores que, como cooperativa, sigue fabricando neumáticos Euzkadi.
🌻
Iñaki,
Como siempre un placer leerte, descubrir y con ello aprender.
Cuantas historias y curiosidades interesantes.
Eskerrik asko.
Muy bien por Alex. Ya me gustaría tener una minina fracción de su disciplina. La presencia vasca en América es también anterior a las independencias. Baste mencionar a Bolívar. Y además, han formado parte de las élites locales hasta el día de hoy. Un simple ejercicio: fijémonos en los presidentes del Perú de los últimos diez años. La mitad tienen apellido vasco.
Mikel.Debería ser sabiniano,porque lo escribe con Z,como tiene que ser pues es un neologismo.Hay una anécdota.Bajo la dictadura un mexicano rico se trajo su coche con esos neumáticos y tuvo un lío con la policía.