Tres comentarios. Programa de libros – EA – Sabino, el luchador.

Martes 26 de enero de 2021

1.- Mi comentario de ayer sobre la necesidad de un programa de libros en ETB, algunos lo han considerado  razonable y la propuesta necesaria. No todo tiene que ser el Conquis y las películas del programa de Linares, que bastante mérito tiene. Pero para eso hace falta una voluntad política en este sentido que no veo por ninguna parte. Y lo lamento.

Hay que crear hábitos, desos, necesidades orientadas hacia el consumo de cultura. Es una tarea larga, vocacional y muy difícil, pero si ETB hiciera un buen programa sobre libros o sobre cultura, con presentadores competentes y en una hora adecuada -para que la gente se familiarizara- estoy seguro que funcionaría.

Sobre este tema de los libros y de la transmisión de cultura intergeneracional tengo decenas de experiencias negativas de la insensibilidad de la dirección de ETB.  Y no veo en el momento actual remango para hacerlo. Y eso no fue lo que diseñamos en 1982 para el Ente Público. Muy lamentable.

2.- He oído hoy en Radio Euzkadi por la mañana una buena entrevista de Ander Arzak a la secretaria general de EA. La secretaria estaba a la defensiva. Se entiende. Su postura es impresentable. Su discurso más parecía de Sortu que de EA salvo en relación con la violencia. Se quejaba Eva Blanco de que no se le pregunte al PSOE sobre el GAL. Si se le pregunta. Y si se recuerda aquella imagen impresentable ante la cárcel de Guadalajara. En un programa de los sábados, el Parlamento de las ondas, Iker Casanova lo hizo y Eneko Andueza lo condenó con absoluta claridad. Andueza le pidió hiciera lo mismo a Casanova sobre ETA. Se negó. Y es que los Comisarios de Sortu siguen considerando que su experiencia humana fue válida. Normal en una ideología totalitaria. No es la socialdemocracia de EA, sino el marxismo leninismo. Y tienen un chollo. Mientras la Sra. Blanco les siga apoyando, nunca harán  la necesaria  reflexión ética, imprescindible para actuar en democracia con todos los reconocimientos. Por otra parte decir que es la primera vez que le escucho a esta señora hablar. Está diluida en la sigla Bildu, sin marcar  nunca perfil  de EA en ese autobús. Y ese es el problema que tienen.

3.- Hoy se cumplen 156 años del nacimiento en Abando de Sabino Arana. Su legado es una fórmula  condensada  en  siete palabras. ”Euzkadi es la Patria de los Vascos”. Nadie hasta entonces lo había dicho con criterio político dotándole de una bandera, un himno y un nombre. Fundó un partido para llevarlo a cabo.

Les guste o no a la IA es la principal figura nacional vasca, aunque no lo reconozcan. Hay otros que lo analizan en el contexto de sus peleas y luchas dialécticas de finales del siglo XIX. Se equivocan.

Recibo un correo de un representante de la derecha vasca que nos pide prescindamos de él. Sabino no creó un partido racista, creó un partido democrático y de valores y me enorgullezco de que un buen día, de hace muchos años, Koldo Mediavilla, Iñigo Camino y yo en reunión en mi casa creamos los Premios Sabino Arana para seguir perpetuando su memoria.

Ojalá algún día sea asumido como figura nacional por todos los vascos, aunque discrepen de sus planteamientos de hace  siglo y medio. Lo importante es la esencia de su mensaje y la esencia es la fórmula de la Coca Cola en esas siete palabras.

La fotografía es de los años treinta. Juventud Vasca organizaba visitas a la tumba de Sabino en Sukarrieta. El joven que está a la izquierda con gafas y la mano en la cintura es mi aita, que fue quien me transmitió su respeto por la figura de Sabino Arana.

La imperiosa necesidad de un espacio dedicado al libro en ETB.

Lunes 25 de enero de 2021

Estuve en su día con la Directora General de EITB, Maite Iturbe, en su despacho. Entre otras cosas le comenté mi extrañeza sobre el por qué la aparición y presentación  de libros no eran nunca noticia en los informativos de ETB. Me dijo que así se había decidido. Le dije que ese no era el espíritu ni las letras del reglamento del Ente. Lo que me dijo no era verdad. En ETB si se hablaba de libros de forma esporádica pero al parecer solo de los escritores consagrados o de gentes vinculados a la IA y sus movimientos. Me tomé el trabajo de seguir este tipo de informaciones y le hice llegar un resumen de las mismas ocurridas en un mes que desmontaba su información. Nunca me contestó.

Digo esto porque este pasado domingo, en un informativo que sigue muy desequilibrado, me alegró que se hablara del libro escrito por  Antón Arriola, ”El ruido de entonces” sobre el secuestro y asesinato del ingeniero de Lemoiz  José María Ryan que, convulsionó a la sociedad vasca en 1981 y al escritor de forma especial pues eran vecinos. De Arriola acabo de leer su libro “El Diario de Josef Barath”, uno de los miembros de la Corte de la emperatriz Zita en su destierro en Lekeitio. Es una historia novelada muy viene escrita y muy interesante. Recupera lo ocurrido en Lekeitio en aquellos años veinte cuando la  Emperatriz austro-húngara con sus hijos exiliados se acogieron a la amistad de un encantador pueblo de arrantzales. Y  sobre lo ocurrido en esos años Arriola escribe toda una trama policíaca, histórico política.

En una de aquellas reuniones de la Democracia Cristiana europea me tocó almorzar al lado de Otto de Habsburgo, que hubiera sido el emperador como hijo mayor de Carlos y Zita, que me recordó con cariño aquellos años y me recitó el Aita Gurea en euskera. Detrás de esa novela se ve hay muchas veladas buscando datos para ambientar una historia interesante, distinta y con paisaje europeo y vasco.

ETB debería tener un programa dedicado a los libros que se escriben y editan. No todo tiene que girar alrededor de internet, redes y móviles. Un pueblo culto tiene que fomentar la lectura, discutir sobre ella, y sacar a la luz a nuevos escritores, entrevistarles y dedicarles tiempo y seguimiento. En Francia  Bernard Pivot fue un periodista cultural que  dirigió el espacio televisivo “Apostrophes” y posteriormente “Boullion  de culture” este dedicado no solo a libros sino a teatro, cine, arte. Cuando le dieron en Girona un premio comentó que para preparar el programa “Apostrophes” leía entre 10 y 15 horas. ”La misión de cualquier presentador de televisión es influir de alguna  forma en su audiencia, suscitar deseo por lo que presenta y orientar el programa a que la gente vaya más al teatro, al cine, que lea libros”.

Cuanto más lea un país, más culto será y entre otras cosas, esa es también la obligación de un Ente Público no solo presentarnos “El Conquis” como  lo más de lo más y el desiderátum del entretenimiento en un medio, que repito, es público y tiene obligaciones que cumplir. Entre ellas difundir la cultura.

Ojalá se animen a hacerlo, olvidándose de las audiencias y  tratando de  lograr ser un referente en un espacio dedicado al libro, no solo al cine.

Cuando quisimos llevar al Rey al Tribunal Penal Internacional

Domingo 24 de enero de 2021

El rey Juan Carlos recibió, en una colorista ceremonia en el castillo de Windsor, la Orden de la Jarretera, la más importante del Reino. Isabel II concedió la Orden de la Jarretera a don Juan Carlos durante su visita de Estado de 1988, en respuesta al Toisón de Oro que le otorgara el rey. La Orden es una condecoración del máximo prestigio cuya historia, transida de leyenda pícara, se remonta al siglo XIV. El rey Eduardo III estaba bailando con la condesa Joan de Salisbury cuando a ésta se le cayó la jarretera (una liga con hebilla).  El monarca la recogió y se la entregó entre las sonrisas maliciosas de los cortesanos presentes. “Honi soit qui mal y pense!” (“¡vergüenza para quien piense mal”!), replicó el soberano, en el francés que se hablaba en la Corte, a los presentes, a quienes advirtió que llegaría un día en que tan modesta prenda fuera tenida en gran respeto. Al poco se fundó la Orden de la Jarretera, complemento del vestir medieval que hoy figura en el escudo del Reino Unido con las palabras pronunciadas por Eduardo III.

Hace veinte años si tu pensabas mal de la monarquía y lo decías en la Corte de Juan Carlos  te contestaban con la leyenda de la Jarretera, ”vergüenza para quien piense mal”. Y como nosotros pensábamos muy mal de la cloaca real, nos ponían la jarretera como mascarilla, para que no habláramos de lo que veíamos. Teníamos voz, aunque no nos ponían altavoz los mismos que hoy se rasgan las vestiduras o no iban al Congreso, como Bildu. Un cortesano me llegó a decir enigmáticamente, como en la película El Padrino ,que yo era “como un pacifista que se metía en el río pensando que el cocodrilo se iba a comer al otro”. Le dije que, de lo que sabía, los problemas no eran los cocodrilos sino los osos y los elefantes y que esos siempre acababan en un circo y que a mí no me iba a comer nadie pues tenía razón. Y el tiempo lo diría. Y lo ha dicho.

Xabier Arzalluz comentaba que en cierta ocasión Felipe González le comentó  que preferían a un Jefe del Estado que se dedicara a sus coches, motos, mujeres, cacerías y negocios a que metiera la nariz en política. Algo así debió ocurrir porque con tanto Cesid y CNI y tanto chismoso suelto es imposible no supieran nada de las aventuras de un Borbón haciendo gala a su apellido. Nosotros lo supimos, lo intuimos y lo denunciamos. Es más. Incluso les dimos una solución ante una Constitución atada y bien atada para cualquiera tipo de reforma, imprescindible ante la primacía del varón, la inviolabilidad, el control de sus cuentas y el recibimiento de regalos y comisiones.

El 21 de junio de 2000, en la Comisión de Exteriores del Congreso se ratificó la creación del Tribunal Penal Internacional, con sede en La Haya. Vimos que aquella era la oportunidad de oro y presentamos una enmienda muy comentada que proponía que el rey fuera responsable de sus actos  ante el Tribunal, cuando sus decisiones no hubieran sido refrendadas conforme a lo establecido en la Constitución. Argumentamos que si en ninguna Constitución europea no existía  una inviolabilidad semejante a la española, por qué diablos al rey de España, que en España era intocable no se le podía  juzgar en Europa. Aquello fue una bomba porque era un planteamiento lógico y democrático. Logramos que  se creara una controversia jurídica  por supuesta colisión  entre el Tribunal Penal y el artículo 56 de la sacrosanta Constitución española  que asegura que el rey es irresponsable a  efectos penales, es decir, no puede ser encausado. El gobierno de Aznar consultó al Consejo de Estado  que emitió un informe  en el que se aseguraba que no era preciso cambiar la Constitución, dado que todo acto del Rey se refrenda por el Gobierno y, por tanto, si hay alguien imputable en caso de delitos perseguibles por el Tribunal de la Haya, o sea genocidio o delitos contra la humanidad, entre otros, pero no el de corrupción, a pesar de que en esta caso borbónico haya delitos internacionales de manual.

El caso es que todos los bienpensantes, medios de comunicación  españoles de todo tipo, y partidos, todos, se arrugaron, comenzando por el PSOE y nos rechazaron la enmienda. Imagínense si hubiera prosperado. El PSOE no se atrevió a contradecir lo que Franco había dejado en su testamento cuando escribió que todo quedaba “atado y bien atado”. Y es verdad. No se puede hacer una tortilla de patatas sin huevos y sin patatas. No se puede hacer una verdadera democracia sin demócratas de verdad. Hoy mismo, la negativa a que en el Congreso se investigue lo ocurrido por parte del PP, Ciudadanos, Vox y el PSOE es el peor servicio que pueden hacerle a la propia monarquía. La sobreprotegieron y así les fue. La superprotegen y así les irá.

Podía poner decenas de ejemplos. Ahí va uno más. En el 2015 el Consejo de ministros aprobó reestructurar la Casa del Rey tras la abdicación de Juan Carlos el año anterior. Nos dijeron que era consecuencia de la promesa de transparencia esbozada por Felipe VI en su entronización. Se regulaban los procedimientos de contratación basados en transparencia y eficiencia. El decreto recogía la posibilidad de que la Casa Real pudiera aprobaron  un código de conducta. El nuevo rey prohibía a los miembros de su familia aceptar favores o regalos caros. La norma, publicada en el BOE recogía que Felipe VI podía distribuir como considerara oportuno el presupuesto de la Casa Real que recibe anualmente de los Presupuestos, cuentas que  este año incluso aprueba Bildu. Unos 8 millones y pico. Mi pregunta no fue admitida por la Mesa del Senado. Recurrí y tras muchas idas y venidas me dijeron que no la admitían a trámite por no resultar de la competencia del gobierno ya que el tema afectaba al régimen interno de la Casa Real. Volví a recurrir diciéndoles que recibir dinero de los presupuestos no era una cuestión interna y sin embargo saber qué se hacía con ellos sí. En eso quedó la transparencia de Felipe VI.

Finalmente un apunte sobre el discurso de Navidad de Felipe VI el 24 de diciembre pasado. Fue  un escándalo democrático.

Con buena voluntad se puede entender que Felipe VI no descalificara personalmente a su padre. A fin de cuentas está sentado en La Zarzuela por él, y no es muy edificante que un hijo reniegue de su padre en público y mucho más siendo Jefe del  Estado.

Se puede entender que no bajara al detalle de los delitos de su progenitor.

Se puede entender que nos metiera una buena chapa hablando de lo bueno que somos todos.

Se puede entender dijera que la ética y la moral están por encima de las personas. Algo parecido ya lo dijo Juan Carlos cuando afirmó muy convencido que todos somos iguales ante la ley. Ya vimos para lo que sirvió.

Pero lo que no se puede entender es que no entonara  como monarquía el menor reproche por nada, ni el pedir perdón por nada. Hasta el Emérito tras sus cacerías dijo aquello de “Lo siento mucho…..”.

No se puede entender que no dijera que había que revisar esa patente de corso  como es  la inviolabilidad.

No se entiende que no dijera que, pasados cuarenta años, la institución necesita una adecuación. Fíjense que no pido un aggiornamiento.

Es imposible de entender que no anunciara el que se presta como Institución a  la inspección del Tribunal de Cuentas como hace todo el mundo institucional.

Es insólito que no le haya dicho a los militares golpistas que se han dirigido a él que esa misma Constitución sacralizada no permite proclamas parecidas y que los tiempos de la dictadura ya pasaron.

No hay quien entienda eso si no se hace desde el concepto consagrado en la Constitución de que la monarquía es símbolo de unidad y permanencia y no hay que dar ni una sola baza argumental a los que hemos denunciado la Cloaca Real .

No hay quien entienda que un partido que se declara republicano como el PSOE apoye  esta impunidad.

”Vergüenza para quien piense mal!!.

Habrá que darles a todos la Orden de la Jarretera.

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