Dos libros sobre Castelao y los Vascos junto al Alcalde de Rianxo.

Lunes 27 de septiembre de 2021

Tengo semana galega. El  29 miércoles en San Telmo, Donosti, presentamos el libro del profesor Xosé Estevez dedicado a un Castelao que mantuvo buenas relaciones con los dirigentes nacionalistas de la época, del PNV y de ANV. Castelao era Galicia y Galicia era Castelao.

El jueves 30 será en la Fundación Sabino Arana en Bilbao. Al  libro de Estevez se le une mi libro, ”Castelao y los Vascos” que los gallegos han tenido la gentileza de traducirlo a su idioma. Lo presenté en julio en Ourense y ahora toca aquí.

Castelao es una figura a ser conocida en Euzkadi. La amistad con los dirigentes vascos en el Congreso y en el exilio fue muy importante y nos une a los gallegos el mar, la inmensa costa, Galeuzka y los fines políticos.

Viene el alcalde de Rianxo, localidad donde nació Castelao.

La Fundación ha sacado este anuncio. Lo reproduzco.

Nos vemos.

Ha fallecido el P. Scheifler

Domingo 26 de septiembre de 2021

Esta madrugada ha fallecido el jesuita José Ramón Scheifler Amezaga a los 101 años en Loiola y el día de Alderdi Eguna.
Con él desaparece una referencia fundamental de la Compañía de Jesús, de Deusto y de Deia, junto a su incansable labor intelectual. Más de 123 editoriales y 1300 artículos publicados en Deia hablan de su fecunda labor intelectual y pedagógica.
Ha fallecido el día de Alderdi Eguna y el dato casi es un símbolo de su estrecha relación con el nacionalismo vasco.
Este verano habré logrado recopilar más de sesenta artículos de Scheifler sobre todos los temas. Lastima que no se recopilan y editen.
Muere un jesuita y desaparece una época.
GB.

45 años del primer Alderdi Eguna. Como Jhonny Walker. Tan campante.

Viernes 24 de septiembre de 2021

Pasa el tiempo. Muchos, muchísimos, ya no están. Pero estuvieron en 1977. Tras cuarenta años de persecución y de silencio, querían sentirse parte de una familia política de la que se decía era un recuerdo del pasado. Se habían producido las primeras elecciones democráticas en junio y habíamos demostrado que los que eran un recuerdo del pasado eran ellos. El lehendakari Leizaola estaba en el exilio, en Paris, como símbolo de una legitimidad que queríamos volviera. Lo había hecho D. Manuel de Irujo para estar presente en la Asamblea Nacional de salida de la clandestinidad del EAJ-PNV celebrada en Iruña.
Aquel año 77 fue un turbo año.
Yo era miembro del BBB y del EBB. Los dirigentes históricos eran diputados. Ajuriaguerra, Arzalluz, Bujanda…..Había visto en 1975 en Paris la fiesta del diario L Humanité. Y en Roma la concentración del PC. Pero había ido varias veces al Parque de los Caobos en Caracas a las fiestas de partido de Acción Democrática y Copei. Socialdemócrata y socialcristiano. La jornada era una concentración de casetas, asar terneros, folklore popular y mitin político en el centro de la ciudad. Lo que se decía en el mitin era noticia al día siguiente.
Y propuse en el BBB y en el EBB la misma idea. Como deferencia y tan felices, fuimos Saratxaga y yo a la oficina de Ajuriaguerra para buscar su aquiescencia. No le gustó. Dijo que había que preservar la unidad de los partidos alrededor del Aberri Eguna. Nos quedamos cortados. Le argumenté diciendo que ya habíamos celebrado esa manifestación pero que los afiliados querían una fiesta propia. Verse, sentirse fuertes con los propios, no pendientes de los demás. Y, para colmo, en esos tiempos, nosotros poníamos la gente y ellos la pancarta.
Le dije con respeto que la decisión estaba tomada y que lo haríamos. Él no era burukide, pero si un hombre disciplinado. Quedamos muy tensos.
Y elegimos Aralar, montaña sagrada para el PNV, sin contar lo deficientes de los accesos. Pero no importó. Todavía a las seis de la tarde estaba llegando gente. Fue tal el éxito que fue la gasolina para los 44 Alderdi Egunas siguientes. Dimos con la tecla adecuada.
La foto es del año siguiente, 1978, en Caracas. Estamos en la fiesta de Copei, su Alderdi Eguna caraqueño. Quise lo vieran el presidente del EBB y el portavoz en el Congreso. Palparon la realidad y el éxito de unir amistad, familia, comida, música y política, todo en uno.
Ajuriaguerra nos reconoció la bondad de la idea.
Y ahí sigue, celebrándose cada año.