EL DOCUMENTAL DE LOS NOVENTA AÑOS.

Viernes 9 de octubre de 2026

El miércoles me pasé el día  mandando  whatsapp diciendo que a las 10:15  de la noche  iba a programas en ETB  y en castellano, en euskera fue la víspera, el documental que con motivo del 90 aniversario del Gobierno Vasco se había presentado previamente en la sala Multibox de EITB. Lo que no conté fue con la informalidad de la dirección de EITB que en lugar de proyectarlo a esa hora, comenzó haciéndolo una hora después,a las 11,15, tras mil anuncios y una introducción de Sara Gándara sobre la visita de la actriz Catherine Zeta-Jones  en el programa semanal sobre cine. Muchos interesados dejaron de verlo. Al parecer los prime time solo están reservados al fútbol o a debates en Madrid. Para colmo, el mismo día del noventa aniversario de la elección en Gernika del primer gobierno vasco de la historia la entrevista estrella se la hizo Arantza Ruiz a Iñaki Gabilondo que podía haberse programado para otro día. Al parecer no hay criterio informativo, ni respeto al horario anunciado.

Ese mismo día en Radio Euskadi, Eider Hurtado entrevistaba a la historiadora Leyre Arrieta que decía que José Antonio Agirre había sido elegido por unanimidad cuando ese dato no es cierto. Hubo otro candidato, Ramón de Madariaga, que sacó pocos votos, pero que contendió con Agirre. No sé cómo desde una radio pública y en un dato importante se digan  éstas inexactitudes.

Y vayamos al documental.

Es el primero que se hace en noventa años con lo poco filmado que existe, que no es poca cosa. Hicimos uno en Caracas, ”Los Hijos de Gernika” de unos 40 minutos, en tiempos en lo que todo era ETA, pero es incomprensible que en 46 años de autonomía no se hayan filmado más películas sobre este período que la dictadura silenció de manera agresiva y beligerante. Los distintos departamentos de cultura habidos no han considerado prioritario contar la historia de los años de plomo para que por lo menos, quede y se transmita. Han fallecido casi todos los protagonistas y ahora es difícil reconstruirla salvo con la IA que en este documental aparece de manera eficaz.

¿Y para cuando una película sobre la huida con personalidad falsa panameña del Lehendakari bajo el nazismo?. Al parecer para nunca.

El documental proyectado, aunque, largo está bien concebido y se sigue con interés. Está bien hecho y es bueno el intento de hacer llegar a la gente joven lo que fue aquella epopeya, que lo fue, y nada mejor que lo audiovisual. Lástima no se haya hecho antes.

A eso quizás se debe a poner a pasear a una periodista de ETB por Bilbao  con un grupo de jóvenes que hacen preguntas y expresan sus opiniones. Lo que no se ha hecho es repartir el tiempo de manera equitativa entre los Consejeros al describir sus departamentos. Además no es lo mismo que hable uno, un nieto, un hijo, que un historiador.

Si he echado en falta se dijera quienes fueron los responsables del asalto de las cárceles el 4 de enero, que no fueron los marcianos, y cuando se dice que Toyos, ateo, quiso celebrar el Jueves y el Viernes santo como festivo, no es verdad. Fue exactamente lo contrario. Y que no se haya puesto en valor que Leizaola, Aznar y Astigarrabia fueron los encargados del gobierno de quedarse en Bilbao mientras éste se iba a Trucíos, es una omisión importante pues fue la clave de que no se destruyera toda su industria. Quedan mil temas por tocar y ojalá se haga de manera exclusiva.

Salvo estas cuestiones y otras, el trabajo merece la pena y debería ser visto y en colegios e institutos. Y sobre todo que haya más y se cuente de verdad que se hizo por Departamentos  de manera exclusiva de aquel gobierno histórico.

Ojalá se ponga el Departamento de Cultura, Gogora y EITB las pilas. No hay nada como lo audiovisual bien hecho para dar a conocer tan importante legado.

NOVENTA AÑOS PARA UN ENCUENTRO CON LA HISTORIA

Jueves 8 de  octubre de 2026

Estuve ayer en el acto organizado en Gernika con motivo del noventa aniversario de la constitución del Gobierno Vasco, gobierno de concentración con republicanos, socialistas y un comunista. Faltan en esa foto la hija de Aldasoro y los nietos de Agirre y Leizaola. Monzón no tuvo descendencia. Quizás con la foto y la recepción de los Lehendakaris Pradales, Urkullu, López e Ibarretxe protocolo debería haber considerado la presencia de estos supervivientes familiares ya que se trataba de honrar al primer gobierno vasco. Personas exiliadas nacidas en México, Nueva York, Venezuela, Francia y Argentina .

Y me tocó ir de consorte ya que estoy casado con la nieta del Consejero Santiago Aznar, el Consejero que propuso la ikurriña como bandera del gobierno y que ese 7 de octubre de 1936, debió conocer allí al alcalde de Ondarroa, José Mari Solabarrieta que fue a la Casa de Juntas a votar a Agirre  y ya no pudo volver más al pueblo de donde era alcalde. Y como tanto el Consejero Aznar como el alcalde jelkide Solabarrieta acabaron en Venezuela y como el Centro Vasco de Caracas era el gran casamentero, el hijo de un nacionalista de Ondarroa, Joseba, se casó con la hija, Esther, de un socialista aguirrista  de Bilbao que por defender el Gobierno tuvo que dimitir en 1946.

Al salir estaba el Lehendakari Pradales con una serie de personas. Nos saludó y preguntó que nos había parecido. ”Muy bien – le he dicho -, y lo mejor que hayas leído el Juramento de Agirre, sin el cepillado que le han ido dando anteriores Lehendakaris pues hoy  sonaba genial, como hace noventa años, lo mismo que el himno”. Pradales  en su disertación bajo el Roble ha planteado los cuatro retos que tenemos los vascos como sociedad: la economía, lo social, el euskera y Europa explicando bien la gesta que supuso aquel gobierno montando de la nada una administración y un ejército y teniendo desde el exilio que mantener la llama para entregarla en diciembre de 1979 a través de Leizaola a Garaikoetxea, aprobado el estatuto de Gernika aquel octubre.

Los lehendakaris nos recibían en la entrada. Ya, de la última reunión conmemorativa, faltan Ardanza y Garaikoetxea y allí estaban sus viudas, Sagrario y Gloria con sus hijos. Muy efusivo Ibarretxe, a Patxi López le he dicho que no enaltece nada a sus consejeros y Urkullu  saludaba con afecto.

El acto ha sido muy musical, igual demasiado, pero en su conjunto emotivo. El “Gora ta Gora” y el “”Gernikako” han sonado como un trueno de manera especialmente emotiva.

Y después ha habido un lunch donde he tenido la oportunidad de saludar a viejos amigos que como yo están cada más longevos, pero el paso del tiempo recubre las viejas peleas y prima el agradable conocimiento de coyunturas al servicio del país. Especialmente amable ha estado quien fuera Consejero de Sanidad José Manuel Freire entre 1987 y 1991 con Ardanza con quien se llevaba muy bien. Parte del éxito de la sanidad vasca es gracias a lo que hizo en la transferencia del Insalud copiando iniciativas inglesas donde había estudiado. Otros consejeros de sanidad como Ángel Larrañaga, Darpón, Monforte, Inclán, Nekane Murga y el actual Alberto Martínez al que la familia del fusilado Consejero Espinosa y yo le machacamos con el nombre del  hospital que se llama Espinosa y por culpa de Osakidetza le llaman Urduliz. Nadie en Madrid al Ramón y Cajal le llama Fuencarral.

Estaba el hijo de Retolaza Ander, así como Txabi Balza, que fue para nosotros clave en las negociaciones de transferencias. Y también Olatz Pujana, la hija del primer presidente del Parlamento Juanjo Pujana y hemos comentado lo que le hubiera gustado estar allí. Y si estaba Inmaculada Boneta. Juan Mari Atutxa y Arantza Tapia, así como Patxi Ormazabal, José Antonio Maturana, Basagoiti, Azua, Nuria López de Gereñu, y muchos de los  parlamentarios actuales que como siempre comentaba uno que les llamaba “el rebaño oficial”. Todos juntos, arracimados y todos con selfis. Un poco  endogámico.

Por primera vez hemos visto un familiar de Consejero Comunista Juan de Astigarrabia, del Partido Comunista, que vive en Nueva York y había venido la víspera y se iba de vuelta a la capital del mundo hoy mismo. Quería saber cosas de su bisabuelo y le he contado la entrevista que le hice cuando vivía en Amara y lo que le llamaban la atención era los porteros automáticos en las casas ya que venía de La Habana donde no había nada de eso. He quedado en mandarle aquella entrevista. Estaba  con Martin Auzmendi, Jon Larrinaga, Tontxu Campos y Javier Madrazo. Astigarrabia junto con Aznar y Leizaola tomaron la decisión de no volar la industria en 1937 y eso lo pagó Astigarrabia habiendo sido señalado como el chivo expiatorio de la pérdida de Bilbao ante el Partido Comunista.

Muy amables la familia de la viuda de Eliodoro de la Torre, Fermina, pariente de los Iturrate y Lezama, entre ellos Iñigo y la conversación que hemos tenido pues a Eliodoro, ”Eli”, le llevaban los demonios le pusieran Eliodoro con H y cuando se lo dije a Aburto, ya que la calle de Deusto lleva la H, me  contestó que no lo pensaba cambiar pues su aita era Eliodoro  pero con H. Con el nuevo alcalde habrá que superar la obstinación de este señor que deja tantas cicatrices, pero en los demás. Al final pasará como con la Plaza Elíptica que finalmente tuvo que ceder y hacer un acto de prisa y corriendo, sin tener en cuenta a nadie de su propio partido. Lo mismo ocurre con la familia del Consejero Juan Gracia que junto con Santiago  Aznar, además de Consejeros del primer gobierno fueron concejales del ayuntamiento de Bilbao y Aburto se niega a darle una calle porque están reservadas a mujeres. Está bien como criterio pero si Aguirre, Leizaola, Espinosa, Aznar, Zugazagoitia, Eliodoro de la Torre tienen calle, la obstinación de éste alcalde es incomprensible habiendo sido Juan Gracia el responsable de la salida de los 4.500 niños a Inglaterra y otros países tras el bombardeo de Gernika. Mi experiencia con este señor tan alejado de la famosa “escucha activa”  es la misma que hablar con una pared.

Fue una satisfacción saludar a una señora que me ha recordado era sobrina de Joseba Rezola y que me conoció en 1974 en casa de Jokin Inza. Lo mismo con el hijo de Martin Ugalde que fue el primer presidente de Euzko gaztedi de Caracas. Así como al hijo de Begoña Leizaola a quien he comentado que andamos queriendo poner una placa en la calle Getaria de Donostia donde nació el Lehendakari.

La presidenta de las Juntas generales de Bizkaia Ana Otadui le transmitió el abrazo a María Esther de aquel joven, hoy en Paris, que se enfundaba el traje del perro Garbi para hacer las campañas de medio ambiente. Y como ex Diputados Generales allí estuvieron Román  Sodupe, José Alberto Pradera, Unai Rementeria y Josu Bergara junto a la actual Diputada Elixabete Etxanobe. Le vi al jovial Mikel Jauregi así como al ex consejero Inaxio Oliveri y al socialista Jose Miguel Martin Herrera, quien trató a María Esther con mucho cariño y Belen Greaves. Arnaldo Otegi  me habló de lo que ETB mira a Madrid para todo y le di la razón y a Pello Otxandiano no le gustó que en el acto algunos consejeros utilizaran el móvil. Buena observación.

En definitiva una jornada para recordar, confraternizar, reverdecer conocimientos y amistades y para que la llama siga viva. Hasta el centenario.

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LOS DOS JURAMENTOS  DE AGUIRRE HACE HOY NOVENTA AÑOS.

Miércoles 7 de octubre de 2026

Si algo era Ceferino de Jemein,”Keperin” era un gran  notario histórico, persona a la  que le gustaba contar todo minuciosamente para que constara lo que se había hecho en el mundo del nacionalismo, para las futuras generaciones. Nació en Abando (Bilbao) y murió a los 78 años en Bilbao, el año 1965, año en el que se cumplían cien  del nacimiento de Sabino Arana. Y digo esto porque si algo, asimismo le caracterizó, fue el haber sido un ortodoxo sabiniano hasta el punto que su biografía del fundador del EAJ-PNV es uno de los clásicos trabajos de consulta.

Combativo, aguerrido, luchador, fundador del Jagi-Jagi con Eli Gallastegi, escritor, empresario tuvo una relación muy estrecha con el Lehendakari del que escribió muchas páginas, una de las cuales traemos a colación, sobre como su produjo su elección y los dos juramentos que hizo Aguirre, tanto en Begoña como en Gernika, para ser Lehendakari.

Me cabe la satisfacción de que este trabajo de Jemein se lo enseñé al Lehendakari Garaikoetxea en 1979 que lo leyó con interés y gracias al mismo él utilizó el juramento de Aguirre tanto como presidente del Consejo General Vasco, como hace cuarenta años en Gernika en su promesa como Lehendakari. Yo lo conocía pues mi aita me lo dio en su día  con gran emoción pues había sido publicado en la revista del Centro Vasco de Caracas en 1947. Era  un trabajo especial para aquella publicación de Ceferino de Jemein. Fue un trabajo casi desconocido aquellos años boreales.

De esta forma, un juramento privativo de Aguirre pasó a ser de todos los Lehendakaris porque recordemos que Leizaola, en el cementerio de Donibane en 1960, hizo otro en virtud de las circunstancias que en ese momento se vivían. A mí el juramento de Agirre me había parecido de una concisión y hermosura muy manifiestas y lo utilicé, como recurso oratorio en un mitin en el campo de fútbol de Gerninka en junio de 1977 diciendo que esas palabras deberían resonar de nuevo  bajo el Árbol cuando Leizaola volviera del exilio y tuviéramos un nuevo gobierno vasco. Cuando terminó el mitin, Ajuriaguerra que también fue uno de los oradores me dijo que la redacción era suya, y, efectivamente tiene la cadencia cortante de un ingeniero. Posteriormente esas palabras han sido utilizadas por los Lehendakaris Ardanza, Ibarretxe, Patxi López y Urkullu, aunque cambiadas en algunas de sus partes. A mi, que estuve en la génesis de la recuperación del Juramento por los lehendakaris nunca me gustaron esos cambios a cuenta de una mal entendida laicidad. Los ingleses tienen, nada menos que en francés, el lema de la corona británica “Dieu et mon droit”, y no pasa nada. Se puede ser ultra moderno y respetar la tradición, menos en Euzkadi, porque lo importante son las personas y su actitud. Pero ese es otro debate.

Hoy le toca a Jemein  explicar la elección de Agirre. Dijo así:

“Fecha histórica y trascendental para Euzkadi la del 7 de Octubre de 1936. Aprobado el Estatuto Vasco de Autonomía el día primero, el Gobierno civil de Bizkaia publicó el día 5 la convocatoria a elección popular de Presi­dente del Gobierno Provisional del País Vasco.

Los partidos del Frente Popular daban las siguientes ins­trucciones a sus concejales:

«Estimando que el Presidente del Gobierno Provisional del País Vasco está revestido de la máxima autoridad, los partidos políticos que integran el Frente Popular han acor­dado unánimemente que todos los concejales pertenecientes a los mismos de las provincias de Gipuzkoa, Bizkaia y Ara­ba voten sin excusa alguna a don José Antonio de Agirre pa­ra ocupar la presidencia del referido Gobierno. «—Partido Socialista, Partido Comunista, Partido de Izquierda Re­publicana, Partido de Unión Republicana y Partido de Ac­ción Nacionalista Vasca».

El Partido Nacionalista Vasco, que no pertenecía al Frente Popular había dado previamente su aprobación a es­te nombramiento, y así, don José Antonio de Agirre y Lekube fue elegido sin oposición Presidente del Gobierno Vasco.

Como este resultado estaba previsto, por las circunstan­cias expresadas, por deseo del propio José Antonio de Agirre se celebró en la basílica de Santa María de Begoña un juramento solemne de fidelidad a la Iglesia y a Euzkadi, y de ofrenda de su vida, horas antes de ser elegido Presidente.

De este acto emocionante, al que acudieron todas las autoridades del Partido Nacionalista Vasco, vamos a repro­ducir solamente —por falta de espacio— el juramento so­lemne que don José Antonio de Agirre pronunció con voz clara y sonora, en el centro del camerino de la Virgen, arro­dillado sobre una silla de terciopelo rojo.

De este juramento trascendental le cabe la honra a la re­vista «Euzkadi», de Caracas, de ser la primera en darlo a conocer, por haberse guardado hasta el presente en el secre­to.

Dijo así el que pocas horas más tarde había de ser popu­larmente elevado al más alto cargo de Lendakari de todos los vascos:

«Juro ante la Hostia Santa fidelidad a la fe católica que profeso, siguiendo y cumpliendo las enseñanzas de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana.

Juro fidelidad a mi patria Euzkadi y en su servicio queda ofrecida mi vida, de la que dispondrán en la medida, en el momento o en las circunstancias que señalen, las únicas autoridades legítimas del Partido Nacionalista Vasco o Euzkadi-Buru-Batzarra.

Así lo juro desde el fondo de mi alma ante Dios en la Hostia Consagrada».

Por la tarde se celebró oficialmente el acto de la jura del cargo y toma de posesión del Gobierno Vasco, joven Go­bierno de la más vieja porción de la tierra.

Desde primeras horas de la tarde se agolpó en Gernika un inmenso gentío. A las cuatro, el histórico salón de la Ca­sa de Juntas estaba ya pletórico de representaciones: Cuerpo Diplomático, miembros del Tribunal de Garantías y de la Junta de Defensa, diputados a Cortes, concejales, represen­tantes de los partidos políticos y sindicales, de la prensa, etc.

Presidió el acto el Gobernador civil de Bizkaia, Echeverria Novoa, que desde aquel momento cesaba en sus funciones, acompañado del de Gipuzkoa, Presidente de la Diputación de Bizkaia, alcal­de en funciones de Bilbao y algunas otras personalidades.

Alrededor de la Casa de Juntas, fuerzas de mendigoizales y miñones contenían al público entusiasta que no pudo penetrar en el edificio por la insuficiencia de éste para conte­ner a la muchedumbre.

Los maceros y clarineros de la Diputación de Bizkaia se colocaron a la puerta del salón, donde montaba guardia una sección de forales.

Terminada la lectura del acta de proclamación, el Gober­nador civil pronunció las siguientes palabras: «Visto y comprobado el resultado de la elección presidencial, en nombre del Gobierno de la República proclamo Presidente del Gobierno Provisional de Euzkadi a don José Antonio de Agirre y Lekube».

Estas palabras fueron acogidas con un grito de ¡Gora Euzkadi!, aclamado y repetido por todos los asistentes, puestos en pie, que aplaudieron clamorosamente.

De acuerdo con la tradición foral, el hasta entonces Go­bernador propuso una nueva mesa presidencial, constituida con dos votos por cada una de las regiones vascas compren­didas en el Estatuto Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, en la si­guiente forma:

Alcaldes de Donostia, Tolosa, Bilbao, Mundaka, Llodio y Amurrio, representados respectivamente por los seño­res don Fernando Sasiain, don Doroteo de Ziaurritz, don Fermín Zarza, don Alejandro Mallona, don José Salzedo y don Manuel de Egileor.

Esta mesa salió en busca del Presidente electo, que esta­ba esperando en la Casa Consistorial de la Villa, en compañía de las autoridades del Partido Nacionalista Vas­co, ex-concejales del mismo, de su secretario accidental, se­ñor Ruiz del Castaño, jefe de Ertzaña, del señor Galartza, capitán del mismo, y otros.

Todos ellos regresaron entre los clarineros de la Diputa­ción, que ejecutaron el Agur Jaunak, y los aplausos del público a su paso por las calles.

Al entrar el señor Agirre en la sala, se prolongó la ova­ción con nuevos goras a Euzkadi.

Restablecido el silencio, el último Gobernador civil, se­ñor Etxeberria-Novoa, pronunció un discurso en el que, di­rigiéndose al nuevo Presidente, terminó con estas palabras:

«Quiero rendir el último homenaje a esta histórica Casa, en cuyo seno todavía resuenan las voces de los defensores de la libertad y de la justicia gloriosa de Bizkaia, invitándoos a que prestéis el juramento del cargo ante el Arbol simbólico, al igual que a la antigua usanza, en la seguridad plena de que si así lo hacéis la savia de este Árbol fecundará el nuevo régi­men de libertad que alborea en Euzkadi. ¡Viva la República! ¡Gora Euzkadi!»

Respondiendo a esta invitación, el señor Agirre pronun­ció un emocionante discurso, que por su extensión no pode­mos reproducir aquí.

Seguidamente, el señor Agirre, acompañado de todos los integrantes de la mesa y personas que ocupaban el salón, se trasladó ante el Árbol de Gernika precedido de los maceros y clarineros.

En este momento de gran emoción, el nuevo Lehendakari, en medio de un silencio impresionante, pronunció oficial­mente el siguiente solemne juramento, en euskera y en erdera:

«Ante Dios humillado, sobre la tierra vasca en pie y bajo el Roble de Bizkaia, en el recuerdo de los antepasados, juro cumplir mi mandato con entera fidelidad».

Seguidamente, el señor Agirre dio a conocer al público el nuevo Gobierno de su presidencia.

Terminados estos actos, todas las autoridades y repre­sentantes se trasladaron a la Sala de Hijos Ilustres de Biz­kaia, donde se celebró una recepción.

Seguidamente todos ellos acudieron a la explanada de la casa de Juntas, en donde habían formado varios batallones de las milicias vascas alojadas en el cuartel de aquella locali­dad.

Acompañado de su capitán, señor Saseta, el señor Agirre, seguido de los demás miembros del Gobierno, re­corrió las filas de gudaris, magníficamente formados y lle­vando al frente la bandera vasca y los estandartes de Biz­kaia, Nabarra, Araba y Gipuzkoa, facilitados por Sabin-Etxia.

A continuación, las milicias, precedidas de los gudaris motoristas, desfilaron al compás de una biribilketa interpre­tada por una banda de txistularis. Bellísimo momento de la histórica ceremonia.

Los gudaris  marchaban hacia su cuartel… y allá, al fondo envolviéndose en las sombras del «Illuna-barra», quedaba la Casa de Juntas de los legisladores de la confederación bizkaina. Demostración elocuente y vivo tes­timonio de su libertad histórica, ni mayor ni menor que ori­ginariamente alcanzó a sus regiones hermanas de ambas ver­tientes de Auñamendi.

Su interior, callado y recogido —como el alma vasca— estaba saturado de recuerdos vetustos y de desolación. Pero brotó un grito profundo de los huesos de los asabas y se es­ponjó el aire con el calor de la sangre joven derramada por Euzkadi en la tierra circundante, estremecida de amor…