Lunes 16 de marzo de 2026
Con un suave sol de primavera, el cometido de llevar documentación al Archivo de Lazkao, decidimos, mi hermano Koldo y yo, con nuestras respectivas Bego y María Esther, y el hermano donostiarra Jon, darnos una vueltecita por el Goierri gipuzkoano. Hizo un tiempo espléndido.
Comenzamos por Ordizia, que aunque ya la conocíamos (hablé un día sobre el ordiazarra Joseba Rezola en el Palacio Barrena) pero no con ojos curiosos de la mano de una guía experta como Gema. Y nos citamos con ella en el Casco Medieval y concretamente en la Iglesia Santa María de la Asunción. Llaman la atención éstas iglesias junto a las derruidas murallas donde la torre de la Parroquia era una torre militar tan bien cincelada que se respetó. Asimismo las capillas de los jauntxos del pueblo que tras vidas plenas o en la Corte o en América dejaban su impronta monumental en la localidad donde habían nacido. Y la capìlla Zabala es francamente bonita con unas rejas que eran lanzas y que deberían pesar como un pecado.
Nos llamó la atención las explicaciones descriptivas de los monumentos puestos en las calles y una serie de esculturas alegóricas muy logradas así como la Plaza Nagusia, cubierta por una construcción sostenida por columnas corintias donde se celebra el mercado desde que la reina Juana en 1512 concedió a la Villa la real licencia para celebrar mercado franco libre de impuestos, todos los miércoles del año. Es uno de los pocos modelos de plaza cubierta sostenida por columnas corintias de aspecto clásico como la Loggia de Florencia.
Este mercado es un referente semanal para los productos agrícolas, frutas, verduras, queso de idiazábal o el cordero. Gema nos dijo que una vez al año el pueblo se llena de corderos llegando a los dos mil y que es un espectáculo insólito y muy bonito. También nos dijo que en la mitad de la plaza había una vidriera alegórica, un lucernario decorado con motivos florales y frutales, que la quitaron porque fomentaba las humedades. Como para castigar en mazmorra a quienes tomaron la decisión de destruir la vidriera. Hay cosas que son incomprensibles. No estaría nada mal que el PNV de Ordizia pusiera en su programa la reconstrucción de aquel referente único tan singular así como plantear un lugar donde se exhibiera lo que fue el llamado “torna viaje” del ilustre marino Fray Andrés de Urdaneta que fue un sabio, cosmógrafo, militar, marino, explorador y religioso agustino nacido en Ordizia y donde solo hay una estatua. Nada más.
La biografía de Urdaneta en un país anglosajón, tendría museos, calles, estatuas, películas y todos sabríamos quien fue Urdaneta como marino, una personalidad única, tan fascinante como la de Blas de Lezo, y que reúne tanto atractivo con la asombrosa aventura de sus viajes, culminada con el torna viaje del Oriente. Un visionario que resolvió un misterio de la navegación que lo hacía imposible.
Ojalá hubiera por lo menos un mural de mosaico, como se hizo con el cuadro “Guernica” en Gernika para que se viera gráficamente la hazaña de su descubrimiento, y se comprendiera a la primera. La oficina de Turismo, bien regentada, lo agradecería.
Tras saludar a Iturrioz que paseaba por la plaza me acordé de Joseba Rezola, quien fuera jefe de la Resistencia vasca y Vicepresidente del Gobierno Vasco en el exilio que para él, su pueblo, Ordizia era el sumun. Se llevó a Bilbao en plena guerra, como colaboradores a muchos de su pueblo, entre ellos Periko Beitia que acabó de Delegado del Gobierno Vasco en Nueva York. Habida cuenta de la sensibilidad en este pueblo por la historia, un mural con la descripción que hace de él, el corresponsal del Times George Steer, le recordaría como lo que fue, una roca en el mar de la guerra. Tuve la suerte de conocerle y puedo decir de él que fue un gigante en la guerra, en la resistencia, en el exilio. Pocos como él. Y me acordé de la saga de los Garin, familia referencial en el Centro Vasco de Caracas. En resumen, nos encantó la visita.
Lo malo es que por encima de todo hoy impera la fascinante asignatura de la pérdida de memoria a la que colectivamente nos hemos aplicado. No aprendemos. Gastamos y siempre hay presupuesto para las fiestas pero no para estas “menudencias” que explican una identidad.
De Ordizia fuimos a Lazkao y en concreto al Archivo existente en la abadía benedictina que tiene unas buenas instalaciones, hechas en tiempos del Diputado General Jose Juan González de Txabarri y que tiene al frente al gran fraile Juanjo Agirre que con sus 95 años tiene el entusiasmo de un recién graduado. A su lado Miren Barandiaran que lleva con mano segura y otros dos profesionales, este archivo. Con suma amabilidad, junto al P. Agirre, nos enseñó algunos de los 80.000 posters, además de pegatinas y chapas que tienen, así como libros, debates, curiosidades y documentación de primera. Es un gran trabajo lo que hacen. Quedan cinco benedictinos en la Abadia y ojalá vivan cien años más.
Y como había que comer nos fuimos a Olaberria, que no llega a los mil habitantes, pero tiene un entorno maravilloso y donde en el Zezilionea dimos cuenta de un menú de recomendar. Y de allí a Segura.
Había oído hablar de este municipio en la parte central del Goierri, de unos 1.500 habitantes, y con el casco medieval mejor conservado de Gipuzkoa que forma un notable conjunto histórico-artístico en el que destacan numerosas casonas, edificios singulares, palacios e incluso dos portales de muralla. La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción está declarada Monumento Histórico-Artístico.
En una pared leí esta inscripción: “De toda palabra ociosa darán los hombres, cuenta rigurosa“. Quien decidió esculpirla en piedra sabía lo que hacía y el peligro de esas palabras ociosas.
En resumen que fue una salida de la que quedamos satisfechos. Uno conoce muchos sitios, pero los conoce porque va a funerales, a actos puntuales y no se deleita con las maravillas que tenemos por todas partes.
Recomiendo pues hacer esta salida. No todo es viajar a a una playa lejana.



LO QUE TANTO TEME LA ULTRADERECHA, YA ES UNA REALIDAD EN ESPAÑA.
– Una de cada cinco bodas, con un extranjero: “Es una transformación descomunal”.
La transformación social que ha vivido el país impulsada por los movimientos migratorios hace que los matrimonios entre distintas nacionalidades sean cada vez más habituales.
https://www.elconfidencial.com/espana/2025-04-05/una-cinco-bodas-extranjero-exito-integracion_4101737/
– La formación de la pareja de los inmigrantes y sus descendientes en España.
https://www.funcas.es/articulos/la-formacion-de-la-pareja-de-los-inmigrantes-y-sus-descendientes-en-espana/