Martes 12 de enero de 2015
El PSE y el PP en Euzkadi son partidos que al principio de la transición en Euzkadi les llamábamos sucursalistas. Tienen la central en Madrid y la Sucursal en provincias, como siguen llamando a las Comunidades. Como los Bancos.
A este club se les acaba de sumar el dúo formado por Podemos y Ciudadanos.
Y en este contexto de formación de coaliciones para elegir la Mesa del Congreso salió Javier Maroto el lunes en Ganbara, candidato a senador por el PP alavés fracasado, diciendo que lo que se pretendía hacer con Patxi López eligiéndolo presidente del Congreso, no siendo parte del grupo ganador, no había ocurrido nunca, ya que siempre se ha elegido al candidato del partido más votado.
Craso error.
¿Olvida Maroto lo que hizo con Ibarretxe y con Izaskun Bilbao?. ¿Olvida aquel pacto nefando entre el PSE y el PP habiéndose pasado toda la campaña López diciendo que jamás pactaría con el PP?.
El PNV había ganado las elecciones y el PP apoyó a Patxi López como Lehendakari y a cambio consiguió que Arantza Quiroga fuera la presidenta del Parlamento Vasco, como dijo Basagoiti, porque era la más guapa aunque no supiera euskera. Ahí tiene un precedente. Pero es que este hombre no se entera, porque su cabeza está en Madrid.
Pero es que allí también se equivoca, Maroto.
En la legislatura de 2004 el PP ganó en el Senado. Pero al presidente Juan José Lucas, pepero de Soria, Aznar y Arenas le hicieron la faena. Y al final se llegó a un acuerdo y el presidente fue Javier Rojo que tuvo una mesa conformada de esta manera: Dos del PSOE: Rojo e Isidre Molas; tres del PP, Juan José Lucas, Damián Caneda y José Manuel Barquero y dos «periféricos», Jordi Casas e Iñaki Anasagasti. Yo fui secretario primero de aquella legislatura donde el PP no tenía mayoría absoluta en la Mesa. Y funcionó.
Y a mí me parece bien que el Congreso y el Senado tengan presidencias distintas del ejecutivo. Y pueden funcionar con voto ponderado, con pactos previos de no agresión o de mil maneras. Y es política y estéticamente eficaz que el legislativo tenga distinta composición en su Mesa que el ejecutivo. Lo malo y lo poco democrático es que las presidencias sean corrientes de transmisión del ejecutivo, como ha sido esta nefasta legislatura de mayorías absolutas.
Y parece que Patxi López será el presidente del Congreso. Ya dije que lo veía, en todo caso, como presidente del Senado, habida cuenta que fue presidente de una Comunidad Autónoma, pero allá ellos. El sueño territorial de cualquier socialista vasco es hacer política y carrera en Madrid en viaje de ida y de poca vuelta. Euzkadi se les queda pequeña. Allá ellos. Les seguiremos llamando sucursalistas y no solo porque tienen la sede en Ferraz o en Génova, junto a su corazón, sino porque viven allí. Ramón Jauregi, Eduardo Madina,….
Por eso Maroto al analizar lo que ocurre en Madrid ignora lo que hicieron con Arantza Quiroga, pero es que además, y en el caso del alavés Rojo, es que también se equivoca.
Como se equivocan los sucursalistas del PSE.
No tienen remedio.

