Lunes 7 de julio de 2014
Ingrid Sartiau, la ciudadana belga que en 2012 intentó que prosperara sin éxito una demanda de paternidad contra el rey Juan Carlos I, presentó este jueves en los juzgados de familia de Madrid, a través del letrado catalán Jaume Pararols, otra demanda en la que exigía que el ex jefe de Estado la reconociera como hija. Esta demanda se incorporó el acta notarial que firmó su madre, Liliane Maria José Ghrislaine Sartiau, que actualmente tiene 80 años, y en la que declara que en 1965 mantuvo un largo encuentro sexual con «un hombre de 31 años gentil, guapo, dulce y con los ojos azules», cuya verdadera identidad ella desconocía, pero que resultó ser Juan Carlos de Borbón, que en esa época (año 1966) ya llevaba 3 años casado con Sofía de Grecia.
En el acta notarial se cuenta con pelos y señales cómo ocurrió todo, según Sartiau. Supuestamente, Liliane María se encontraba de vacaciones en la Costa del Sol, donde conoció a Juan Carlos, con el que mantuvo relaciones sexuales durante 3 días seguidos en un hotel de lujo. Afirmaba la señora que no supo quien era el que ya por entonces figuraba como Príncipe de España, desconocimiento del que la sacó el conserje del hotel donde ambos se alojaron. Añadía la supuesta amante que cuando se enteró, quedó tan impresionada que volvió en coche a Bélgica, donde no volvió a tener relaciones sexuales hasta que se produjo el nacimiento de su hija, Ingrid, el 5 de agosto de 1966, a quien nunca le explicó quien era su padre para no causar «daño» ni «sufrimiento» a Juan Carlos. Hasta 2012, cuando su hija le hizo un comentario muy crítico sobre el episodio de caza protagonizado por el rey de España en Botswana, crítica ante la que su madre respondió: «No hagas caso a la prensa. Es un hombre muy bueno. Lo conozco bien porque es tu padre», informa el diario ‘El Punt Avui’.
El letrado Pararols pidió que como prueba anticipada se cite a la madre de la demandante para que ratifique en el juzgado lo que declaró en noviembre de 2012 ante un notario de Gante (Bélgica). También proponía que se practicaran pruebas de ADN al demandado, Juan Carlos I, a través del Instituto Nacional de Toxicología de Madrid. El abogado citó el artículo 767 de la ley de enjuiciamiento civil, que expone que la negativa injustificada a someterse a una prueba biológica de paternidad permite que el tribunal declare la filiación reclamada, siempre que haya otros indicios. Pararols expuso también en su escrito de demanda que él, en representación de Sartiau, se presentó personalmente el 29 de diciembre de 2012 en Zarzuela y entregó la documentación con el perfil genético de Sartiau, por lo que Juan Carlos ya tendría información para confirmar o negar su relación de paternidad con la demandante.
Y la gente dice:
-¡Que se haga las pruebas de ADN y en paz!.
-Los hijos ilegítimos es lo que menos preocupa a Rajoy lo que más preocupa al ejecutivo es que se descubra su fortuna personal y donde está además de sus amigos y amigas entrañables.
Para todo ello ya tienen preparado un dique de contención que cuenta con la ayuda del ministro de injusticia, del fiscal general del estado y el fiscal correspondiente tipo Horrach a poder ser. Todos muy buenos súbditos de comprobada reputación.



