Duro reportaje de la televisión portuguesa contra la familia real española

Viernes 7 de junio de 2013

Hace dos meses la televisión portuguesa contactó conmigo. Querían mi opinión sobre el rey, la monarquía y la Casa Real. Para disgusto de La Zarzuela y por haber sido el primero en lanzar la piedra en el estanque me llaman para opinar sobre esta casta corrupta. Les di día y hora y una entrevista en el senado. La televisión o la productora debe ser de Pinto Balsemao un periodista que fue primer ministro de Portugal y se dice amigo del rey, aunque los reyes no tienen amigos. ¡Faltaría más!. En el caso del rey Juan Carlos, tiene amigotes.

Sé que al hablar con Javier Ayuso, el Rasputín de esa Casa Irreal y ver mi nombre echó sapos y culebras por su boca de lacayo bien pagado. Mejor. Es una honra que semejante personaje de doble moral le tenga a uno en sus sesiones de vudú. Y el resultado, con mucha tijera de por medio, quedó bastante crudo para el rey hasta el punto que el tal Pinto Balsemao ha tenido que decir que una cosa es la amistad y otra la información. El negocio es el negocio.

Un reportaje tan directo y valiente jamás se verá en la televisión española, reino tutelado por una familia dejada ahí por un dictador. En Portugal, al rey Manuel lo mandaron a Londres y caída la dictadura de Oliveira Salazar, a nadie se le ocurrió llamarle a Don Duarte a que presidiera un reino de opereta. Aquí sí. Y eso que Estoril está en Portugal y allí vivió Don Juan de Borbón casi toda su vida conspirando y bebiendo whisky.

La revista Vanitatis ha escrito el presente reportaje. Es este:

Una cadena de televisión portuguesa da “jaque” a la “Corona española”.

Urdandarin, Botsuana, Corinna o el infante Alfonso de Borbón. La televisión portuguesa no ha dejado títere con cabeza. Ha querido tratar cada uno de los asuntos polémicos que afectan en este momento a la Corona española en un duro reportaje emitido hace apenas unos días por el canal SIC bajo el título Jaque al Rey (Xeque ao Rei), después de que un equipo de la cadena se desplazase hasta España por unos días para entrevistar a miembros de Casa Real, periodistas y políticos y preguntarles sobre las luces y sombras de la monarquía.

Se trata de 40 minutos de reportaje en los que la cadena pretende esclarecer cómo “la crisis social y económica ha cambiado a los españoles, más exigentes con los políticos y con el Rey”, según se aseguró en los inicios del programa presentado por el periodista Pedro Coelho. “Un pueblo dividido”, aseguraron, “por escándalos que afectan a Casa Real en estos últimos dos años”.

El programa no ha podido ser mejor recibido en Portugal, alcanzando un 24,7% de cuota de pantalla, con 1.083.000 espectadores de media. Traducido, un 11,4% de los ciudadanos de Portugal vieron el reportaje que hablaba de su país vecino a las 20:00 horas del pasado 30 de mayo.

El jefe de prensa de la Casa Real española, Javier Ayuso, fue uno de los más reticentes a la hora de aceptar esta entrevista. “¿Qué queréis? ¿Hacer periodismo o terrorismo?”, preguntó Ayuso al equipo de la cadena portuguesa cuando éstos le entregaron la lista de personajes a los que pretendían entrevistar, según cuentan a Vanitatis fuentes de SIC. Finalmente, se dio voz en el reportaje al político republicano Iñaki Anasagasti, la escritora Pilar Eyre, José Antonio Guarnarán (excorresponsal de TVE en Portugal), Pedro Gómez de la Serna (diputado del PP), Nino Torre (secretario general de Juventudes Socialistas), José Montilla, la profesora Isabel Fernández Alonso y varios amigos del Rey, como Jorge Arnoso, Antonio Eraso o el propio presidente de SIC, Francisco Pinto Balsemão, con el que, a pesar de la dureza aparente del reportaje, el monarca guarda una buena relación.

Cristina y Urdangarin, matrimonio político

La imputación del yerno del Rey es uno de los temas más controvertidos en el reportaje. Isabel Fernández Alonso, profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona, declara en este especial que “la valoración de la Casa Real ha cambiado con la imputación de Urdangarin. Ha sido un punto de reflexión clarísimo”. Según afirmaron en la cadena portuguesa, el enlace de Doña Cristina e Iñaki Urdangarin se convirtió en un evento político gracias a que la hija pequeña del Rey se casó con un vasco y celebrasen la boda en Barcelona. Cataluña y País Vasco, dos de las comunidades más independentistas del país, se convertían en protagonistas de una boda Real.

“Confiamos plenamente en que Doña Cristina va a probar su inocencia”, declara en el reportaje Javier Ayuso, jefe de comunicación de Casa Real. “Están jugando con correos electrónicos en donde se dicen unas cosas y se sacan otras conclusiones distintas. Es un tema al que preferiría no entrar porque queremos mantenernos al margen del procedimiento judicial. Desde esta casa, desde hace un año y medio, tomamos una doble decisión. Por un lado, apartar a Iñaki Urdangarin de todas las actividades oficiales, encapsular el problema. Y por otro lado, dejar muy claro que la justicia tiene que seguir su curso”, afirma Ayuso.

Políticos monárquicos y republicanos

Pedro Gómez de la Serna, diputado del Partido Popular, razona que el partido “respeta la monarquía y el papel del Rey. El monarca se ganó a pulso la Corona”, dice el político. Iñaki Anasagasti le responde diciendo que “el Partido Popular es la derecha y lógicamente a la derecha le gusta mucho la monarquía”. Anasagasti es uno de los más críticos con la Corona española en el reportaje. “Cuando el florero se convierte en un florero con agua y el agua se pudre, huele”, asegura.

La posible abdicación del Rey es uno de los temas que también se tratan en el documental. “En esta casa nadie se plantea la abdicación”, dice Ayuso de forma concisa. “La mayoría de los partidos políticos no creen en ella”, añade. Este fue, sin duda, uno de los temas más destacados en el encuentro que el monarca mantuvo con Jesús Hermida el pasado mes de enero en TVE. “No fue una entrevista”, dice Ayuso. “Eran unas declaraciones con motivo de su cumpleaños”. Unas declaraciones que algunos creyeron demasiado simpatizantes con la monarquía, ya que no se habló de ninguna de las polémicas que rodeaba a la figura del Rey en ese momento.

Corinna entra de lleno en Casa Real

Corinna zu Sayn-Wittgenstein se convirtió en el personaje revelación de 2012. Su controvertida amistad con el Rey Juan Carlos no terminó de convencer a los ciudadanos y ella misma tuvo que defender su imagen y la del monarca en numerosas publicaciones. “El Rey tiene una doble vida. Aparece con la Reina en los actos públicos pero vive con su amante. Corinna es una lobista internacional”, declaró el propio Anasagasti en este mismo reportaje.

Pilar Eyre, periodista “no bien recibida” (según dice ella misma) en la Familia Real, también ha colaborado para la televisión portuguesa. “El Rey es un mal marido, pero un buen Rey”, confiesa la periodista ante las cámaras. “Se ha confiado demasiado”, declara.

La relación del Rey con la cadena

Francisco Pinto Balsemão. Un nombre que en España no suena demasiado y que, sin embargo, es dueño de una de las televisiones más importantes del país vecino, SIC (Sociedade Independente de Comunicação), la cadena que ha emitido este reportaje. Lo más curioso es la gran amistad que une a Pinto con el rey Juan Carlos desde la infancia.

“No ha habido ningún tipo de censura o guión”, asegura Pilar Eyre a Vanitatis, que habló con el equipo de la cadena antes de aceptar su entrevista. “El presidente no dio ninguna orden. El Rey está muy contento con el resultado. Lo ha visto y ya ha dado la enhorabuena a su amigo”, asegura la periodista.

El reportaje podría ver la luz próximamente en España, ya que SIC tiene un convenio con la agencia española Atlas. “La Familia Real española tiene mucho interés en Portugal porque allí no tienen Casa Real. Todo lo que se cuenta de la nuestra allí vende mucho”, añade Pilar Eyre, cuyo libro más polémico, La soledad de la Reina, ha sido traducido al portugués con gran éxito.

 

 

La Agencia tributaria obstruye a la justicia en beneficio de la Infanta

Martes 4 de junio de 2013

Es una auténtica vergüenza. Hacienda se niega a que un perito nombrado por el juez Castro investigue a Cristina de Borbón. La Agencia Tributaria ha comunicado al juez Castro su negativa a que un técnico investigue a la autollamada Infanta Cristina por su papel en la empresa Aizoon, en relación a delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales, dos delitos muy feos para la hija de un rey puesto ahí por la dictadura de Franco, porque al juez le hacía falta se le diera luz verde a esta iniciativa.

Con una chulería y con una absoluta usurpación de papeles le ha dicho a Castro que no le obedecerá. Y aquí no pasa nada.

La semana pasada el juez quería se designara un perito que debía investigar a esta falsa duquesa ya que todo en ellos es falso y todo en ellos está podrido.

Ante la complejidad de las operaciones delictivas el instructor había decidido solicitar a la AEAT que le fuera adscrito a su Juzgado el funcionario del Cuerpo de Vigilancia Aduanera que ha trabajado en el marco de estas pesquisas con el objetivo de que le asesore e informe en materia tributaria y de blanqueo de capitales.

El ponente constitucional Miquel Roca con la larga mano de la casa Real y de su Rasputín, Javier Ayuso, están logrando ir creando y cercenando la iniciativa del juez en esta falsa democracia. Y esta señora sigue trabajando en La Caixa, el padre torpemente presidiendo desfiles militares de opereta, su esposa la reina pasando del fantoche de su marido, y el PSOE con Rubalcaba y Valenciano apoyando toda esta farsa. Ojalá la ciudadanía les pase la necesaria factura electoral porque no se puede hablar del paro ni de pensiones con absoluta de ética en un partido seudo republicano. ¿Qué hacen y piensan sus juventudes?.

Lo dicho. Una obra de teatro grotesca y sucia. Muy sucia.

¿Agáchense!. Un pingüino nos dispara

Lunes 3 de junio de 2013

No cabe duda que hay más separadores que separatistas en la piel de toro y no cabe duda también que hay mucho dinamitero suelto metiendo horas extras tratando de volar relaciones y compromisos. Y no cabe duda finalmente que si habría que nombrar a un tipo que se coloca explosivos en su chaleco y se mete en un autobús ideológico para que todos volemos a nuestro corralito, ese personaje sin duda es Enric Juliana, subdirector delegado de La Vanguardia en Madrid.

Ya sé que el panorama político y social vasco difiere del catalán. Ellos han tenido la suerte de no haber contado con la malísima compañía de una ETA que en treinta y cinco años nos lo ha condicionado todo sin embargo en su tablero tienen un PSC que es partido distinto al PSOE y sin embargo no lo es el PSE de López; un PP mucho más beligerantemente español que el PP vasco; una ERC que no está contaminada por la violencia de una organización armada y un mar mediterráneo que suaviza en algo un carácter que en el vasco es más directo y abrupto.

Sin embargo nuestras relaciones en el Congreso y en el Senado son excelentes así como las relaciones del PNV con CIU,  siguen siendo, como lo han sido, históricamente estrechas. Bien es verdad que durante la discusión constitucional Miquel Roca iba más a por el huevo que a por el fuero y que a nosotros nos veía como unos simpáticos trogloditas que reivindicaban una  antigualla (así la describían) como era la devolución del Concierto para Gipuzkoa y para Bizkaia. Lo logramos en 1980 cuando Suárez supo que iba a dimitir y gracias a que el PNV se retiró de las Cortes y movilizó la calle. Si por la  UCD, AP, el PSE y HB hubiera sido, hoy estaríamos tan a dos velas como están los catalanes que justamente reivindican un Pacto Fiscal  pero siguen sin señalar con el dedo a Roca que nos decía que «no  había nada más odioso que la recaudación». Hoy este caballero, ponente constitucional con mil charreteras premios y chapas de todo tipo por aquel trabajo, es el abogado defensor de la llamada Infanta Cristina y se jacta de las presiones que ejerce para que ésta señora que dice trabajar en La Caixa no baje la cuestita de los juzgados de Mallorca donde el juez Castro le espera para saber si es tonta o si, presumiblemente, es una ladrona. Y no le veo a Xabier Arzalluz ni a Mitxel Unzueta defendiendo a una Infanta de España inmersa en semejante latrocinio ni a la BBK dando trabajo a una señora como ésta.

Asimismo he de recordar que la última semana de pleno, el Grupo Vasco conjuntamente con el catalán de CIU solicitó en el Congreso un debate monográfico sobre desempleo que nos permita presentar propuestas de resolución diferentes a los demás grupos y que tanto el Lehendakari Urkullu como el president Mas unían fuerzas contra la reforma educativa del ministro Wert y que el 13 de mayo el presidente del EBB, Andoni Ortuzar proponía que se convocara una mesa con representación de los llamados partidos vertebradores junto a las representaciones vasca y catalana para tratar de buscar una solución al reconocimiento de los hechos nacionales diferenciales es decir de Euzkadi y de Catalunya.

La España de los pingüinos

Sin embargo todo esto no le servía de nada al francotirador Juliana porque él viene buscando activamente desde hace  años que los vascos nos quedemos sin Concierto y a tal efecto y con la pluma  tinta en veneno escribió una página completa con el antetítulo «Euskadi contra Catalunya » el domingo 19 de mayo en La Vanguardia. Su título era asimismo bien  expresivo: «EI Partido Nacionalista Vasco se rige por un viejo principio inglés: no tiene amigos, solo tiene intereses».

La frase es de Lord Palmerston quien enfático dijo que “Inglaterra no tiene amigos ni enemigos, sino intereses permanentes”.

El artículo del periodista catalán es muy extenso para  que se pueda analizar en un pis pas. En su día con Josu Erkoreka  rebatimos las tesis de Juliana tras haber escrito éste en 2006 su libro «La España de los Pingüinos” Pingüinos se les llamaba en la antigua Yugoeslavia a los que solo se sentían yugoeslavos y que no pasaban del diez por ciento. Nosotros le  rebatimos punto por punto con un trabajo que Erkoreka tituló «La España de los Botijos». Lo tiene en mi   blog.

Juliana destacaba que si en lugar de ese diez por ciento hubiera habido un veinticinco por ciento de pingüinos no habría estallado la guerra civil. Juliana es, pues, un pingüino español a pesar de ser él catalán y escribir muy bien. En dos capítulos, Enric Juliana aborda el gran tabú de la España autonómica: el concierto vasco, esa «deuda carlista» que pagó Cánovas en 1878 y única asimetría tolerada por la Constitución de un siglo después. «No deja de ser curioso -apunta- que el nacionalismo catalán nunca se haya quejado del «privilegio vasco», objetivamente inalcanzable para Cataluña, por mucho que se haya invocado en los debates de la reforma del Estatut…

El cupo vasco para Juliana no sólo es intocable, sino que parece innombrable, lo cual no deja de ser otra paradoja en un país en cuyas mañanas radiofónicas se discute de todo y se dicta sentencia de todo.

Euzkadi contra Catalunya

Toda  la historia anterior, todos los hechos diarios, le importan a Juliana un pito. Él va tras cualquier declaración que no le guste para retorcerla y que ésta abone su tesis. Le ha  bastado un comentario muy correcto de Urkullu contra la asimetría en los  objetivos del déficit público para escribir que “Euzkadi está contra Catalunya», lo que colocaría, según Juliana al Lehendakari y al PNV sorprendentemente junto “al ala dura de la derecha española».

En el mencionado artículo Juliana afirmaba, en línea con otros artículos suyos anteriores, que «el presidente de la rica comunidad que no aporta nada -o muy poco- a la solidaridad interna española, se alinea políticamente con los dirigentes políticos de las regiones más beneficiadas por la citada solidaridad, lógicamente ansiosos ante cualquier modificación del statu quo, por pequeña que esta sea». Y más adelante prosigue, ampliando sus dardos a Navarra, que «en la fase más exacerbada del debate territorial y en un momento de verdadero sufrimiento social por las políticas de austeridad, poca gente se pregunta en España qué sentido tiene que dos de las comunidades con mayor renta per cápita (País Vasco y Navarra, primera y tercera en el ranking, respectivamente) apenas no aporten nada a la solidaridad interterritorial, e incluso tengan saldos fiscales positivos en algunos ejercicios. Le duele al comentarista la asimetría en el tratamiento: la extracción del debate público en el caso vasco y navarro y la ubicación exclusiva de las reivindicaciones catalanas en el eje de la discusión. Y no deja de apelar a una distinción conceptual relevante (entre concierto, o convenio para el caso navarro, y cupo) y que puede afectar (a peor) a los flujos económicos entre los territorios forales constitucionalmente reconocidos y el Estado en estos tiempos de escasez en el que todas las comunidades autónomas pugnan por unos dineros complementarios que les permitan salir del atolladero Si bien el concierto/convenio constituye un marco «intocable, a menos que se reforme la Constitución», el cupo es la resultante de un complejo método de cálculo (muy poco conocido por el gran público) sobre el coste de los servicios del Estado en el País Vasco (y Navarra). Según como se calcule ese coste, la cuota sube o baja.

Las opiniones de Juliana, más allá de lo que explicitan (la recriminación al PNV) y de lo que olvidan (las actitudes de sostén al gobierno de Rajoy del partido mayoritario en Navarra, radicalmente anticatalanista), traslucen una desorientación: la provocada, tras comprobarse el torbellino de declaraciones de los barones regionales del PP en contra de un trato de favor para Catalunya en cuanto al déficit, por la desesperanza de una hipotética solución a los problemas catalanes en el marco constitucional español. Si la concesión de un cierto margen en el déficit desata tales reacciones, ¿cómo pensar en una hipotética extensión del régimen concertado a Catalunya o de un pacto fiscal con esa comunidad a través de la vía de una reforma constitucional?. Y de eso no tenemos la culpa los vascos. Busque pues Juliana enemigos en otra parte. Los encontrará fácilmente.