A mayor gloria de Felipe de Borbón

Domingo 27 de octubre de 2013

El viernes, la primera noticia por la noche en TVE era Felipe de Borbón leyendo un discurso en telepronter que no había redactado él sobre tópicos buenistas. «Hay que apostar por el rigor, por la seriedad, por el trabajo bien hecho, por respetar la palabra dada…»nada que objetar.

Lo hacía desde Oviedo y con su mujer y como si fuera el presidente de los Estados Unidos. Todo el acto giraba en torno a su persona, mientras los medios públicos solo hablaban de la importancia de lo que había dicho y de lo bien que lo había dicho. Repito, todo leído y sin que él haya redactado nada. Seguramente su padre, celoso, pensaría lo mal que lo había hecho cuando les envió a los jefes de estado y de gobierno su mensaje en videoconferencia para la Cumbre de Panamá de hacía uno días. Pastoso, lleno de tópicos y diciendo que el año que viene estaría con ellos. Por si acaso alguien crea que piensa en abdicar. Soltó el chistecito de que tenía que volver a pasar por el taller y aquí paz y luego gloria.

Pero volvamos al hijo pues el padre está casi amortizado. Es una indecencia que los Premios Príncipe de Asturias sirvan sobre todo para jalear al heredero. Todo se hace en función de él. Se eligen personas acreditadas y premiadas y sobre todo con perfil muy público para que de esta manera el hijo de su padre (no tiene otro mérito) brille entregando a autoridades mundiales en sus distintas ramas del saber, el premio que lleva su nombre. Toda una campaña de marketing porque esos premios jamás se ocupan de gente joven emprendedora, o de los mineros, o de los represaliados bajo el franquismo, o de gente meritoria sin relumbrón. Aquí todo tiene que ser políticamente correcto y sobre todo que de prestigio al heredero.

Una total y absoluta vergüenza.

Por qué piden justicia en lugar de venganza

Jueves 24 de octubre de 2013

Toda víctima del terrorismo de ETA, del Gal, de la extrema derecha tiene todo el derecho, incluso a excederse en sus manifestaciones. La pérdida de un ser querido en función de que un asesino haya matado a su deudo lo justifica. Y no me refiero por tanto a las Víctimas ni a sus Asociaciones, aunque en estas hay graduaciones a la hora de la crítica.

Lo que no entiendo es el planteamiento de esa extrema derecha del PP que va a estar en la manifestación de Madrid el domingo como si Inés del Río no hubiera cumplido 26 años de prisión (el general Galindo, otro asesino solo cuatro) y como si el Tribunal de Estrasburgo, el mismo que  validó la  impugnación de HB y de la ley de partidos, fuera un Tribunal de simpatizantes de ETA.

La manifestación del domingo solo tiene una explicación. Solo se quiere justicia retroactiva, pero que no se toque el franquismo, y solo se desea venganza. Y así una sociedad sana, no prospera.

Esperanza Aguirre, Ana Botella, Ignacio Astarloa y demás conspicuos miembros del PP sacan a la calle a la extrema derecha de su partido, que es en lo que se han convertido.

Todos condenamos a ETA y deseamos que desaparezca y entregue las armas, pero lo que van a hacer estos epígonos del franquismo es pedir venganza, no justicia. Y no tiene nada que ver con el apoyo a las Víctimas de una barbarie.

 

Tienen un mérito extraordinario

Miércoles 23 de octubre de 2013

Hay cosas muy meritorias que pasan un poco desapercibidas. Una de ellas es, desde el franquismo, el movimiento de las ikastolas. Amparadas por la Iglesia bajo la dictadura, motorizadas por las familias en la legalidad.

El domingo se celebró el Nafarroa Oinez con un considerable éxito. Lo percibido era para ayudar a la ikastola Argia de Tudela que tiene una deuda de dos millones de euros porque no recibe ayuda alguna del gobierno antivasco de Pamplona. Ni ayuda para los comedores, ni ayuda para el transporte. Pero ahí están 150 familias que han sacado 17 cursos a pulso y que son merecedores de un monumento, como en Viana. En autobús buscando chavales por 14 localidades, llevados por los padres, la Ikastola poco a poco ha ido logrando que en aquel páramo castellano se escuche la «lingua navarrorum». Y ha sido un páramo porque entre UPN y el PSN decidieron que en el viejo reino, como en la Sudáfrica del apartheid hubiera bantustanes, es decir, lugares donde se puede enseñar euskera y lugares en los que no. Zona vascófona, zona de lengua castellana. Y el PSN callado.

Tutera ha celebrado por todo lo alto el Nafarroa Oinez, la fiesta con la que la ikastola Argia quiere reconocer la labor de colectivos, particulares, asociaciones, cooperativistas e iniciativas diversas que poyan la expansión del euskera en la Ribera navarra. Una pequeña ikastola, con tres décadas de historia y de lucha por mantener la lengua vasca en un espacio que la normativa antiforal declara «no vascófona». La ilusión de los 215 alumnos y alumnas y del profesorado, del personal no docente, de las familias de todos ellos ha sido el principal reclamo de una fiesta que, con un lema alusivo a la unidad de latidos a palpitar por el euskera, “Taupadaz bat egin”, ha sido un éxito. ¡Zorionak!