Sábado 17 de agosto de 2013
Es público que colgué un post sobre el caso de Gibraltar, post que ha molestado en Ceuta y Melilla hasta el punto que el presidente de Melilla, Juan Jose Imbroda, saca como conclusión que lo único que buscaba yo era que me llamasen los medios. Pues no. Yo no llamé a ningún medio sino que los medios se hicieron eco del post. No fui yo. Y es que además he opinado sobre este asunto, siempre. ¿No puede un portavoz parlamentario en la Comisión de Exteriores, de Defensa y de la UE en el Senado opinar sobre un tema de palpitante actualidad?. ¿En qué tipo de monarquía parlamentaria vivimos?. ¿Solo puede hacerlo gente del PP?. Pues conmigo van dados.
Este comentario Imbrodés ilustra sobre la insolvencia de este presidente quien además me dice que “el no duda de la españolidad de las Vascongadas”. El ministro Wert quiere españolizar Catalunya y el presidente de Melilla utiliza el mismo vocablo que se utilizaba en el franquismo para designar al País Vasco o Euskadi que así se llama oficialmente en el estatuto de Autonomía de Gernika. ¡Póngase al día señor Imbroda que Franco ya murió!. Ahí tienen ustedes un dato sobre la mentalidad de Imbroda.
Lo que le molesta y asusta a Imbroda y al PP, tras su desastroso manejo de la crisis de Gibraltar es que no yo, sino en el The Telegraph se hacían eco de esta mini polémica y escribían sobre las similitudes entre Melilla y Gibraltar y destacaba que los habitantes del Peñón se sentían tan británicos como españoles los de Melilla.
Imbroda debería culpar a García Margallo de organizar este estropicio político que siempre rebota en Ceuta y Melilla, nervios muy sensibles, pues aunque las historias sean distintas la reivindicación de Marruecos hacia las dos Ciudades Autónomas y las de los llanitos con su Peñón, con apoyo inglés, tienen un telón de fondo parecido y ante situaciones tan complejas lo que no hay que hacer es dar patadas al avispero. Peri García Margallo, correligionario de Imbroda lo ha hecho.
Quien ha montado esta Barbacoa para distraer la atención del caso Bárcenas ha sido el PP y se le ha ido de las manos. Que el primer ministro inglés, David Cameron, acuda a Bruselas a denunciar el escrache español a los habitantes y trabajadores del Peñón solo demuestra que al gobierno español se le ha ido este asunto de los medios y que además ni la opinión pública española, ni los llanitos, ni los españoles de la Línea de la Concepción le van a apoyar un milímetro. No están para follones ni para perder puestos de trabajo.
Ya ven ustedes la argumentación de todo un presidente de Comunidad, o de Ciudad Autónoma y que además es senador y a quien conozco. Mal anda el PP si para defender la españolidad de Melilla hace criticas ad hominem y nos habla de la españolidad de las “Vascongadas” como en tiempos de Franco.
¡Ya nos gustaría a los vascos poder expresar en un referendum parecido al que convocaron y votaron en Gibraltar sobre lo que queremos ser!. Y si gana la postura de Imbroda solo entonces se podrá hablar de la españolidad de Las Vascongadas pero no ahora.
Mal va el PP y el gobierno español con estos salvapatrias y con semejante argumentación.

