¿Por qué el Congreso no recusa de una vez al Ministro Albares?

Lunes 11 de abril de 2022

José Manuel Albares es el actual ministro de Asuntos Exteriores del gobierno español. Militante del Partido Socialista Obrero Español es uno de esos ineptos que se creen dotados de una habilidad especial por ser diplomáticos de carrera. Dicen de ellos que todos somos seres humanos, salvo este tipo de diplomáticos, que todavía no se han enterado. Y creo que el Congreso debería recusarlo por torpe, prepotente y chisgarabís. No se puede hacer peor la llamada “operación saharaui” diseñada por este incapaz que ha logrado la ruptura de relaciones del Polisario, la subida del gas de Argel, el cambio de socio de este país a Italia, traicionar 47 años de historia, tomarnos por tontos, lograr que el Congreso lo rechace y pensar que Mohamed va a cumplir nada de lo negociado por este pazguato.

Lo lógico, ante un hecho de esta dimensión, sería una moción de censura contra Sánchez. Se lo ha ganado a pulso, aunque no conviene hacerlo aunque si mandar a galeras a quien le ha inducido a meter la pata de manera tan catastrófica.

No se puede conocer el cambio de postura de un gobierno con la información dada por el rey de Marruecos sobre una carta de Sánchez al sátrapa alauí que no garantiza absolutamente nada e incumple todas las resoluciones de Naciones Unidas. Para colmo el Ministerio de Asuntos Exteriores de Albares ha borrado la frontera del Sahara de Marruecos de su web ministerial mientras el Parlamento  aprueba una iniciativa contra la política de Sánchez.

Para Albares, ahora, todo es Marruecos, ya no existe el Sahara y toda esa historia de solidaridad por detrás, de familias recibiendo a los niños saharauis en verano, de decenas de planes y miles de reuniones, de altos al fuego, de reivindicar el caladero saharaui, de las tiendas en Tinduf, de miles de promesas incumplidas. Todo ésto no ha servido para nada para este despreciativo personaje hacia una causa legítima, pensando que las cosas se resuelven en un pis pas sin contar absolutamente con nadie.

¿Cómo un tipo así puede ser ministro de asuntos exteriores de ningún país serio?

La anterior ministra González Laya fue la cabeza que Sánchez, seguramente inducido por Albares, puso en la bandeja de plata al monarca marroquí por el terrible delito de dar asistencia humanitaria al líder del Frente Polisario, Bahim Gali, enfermo de Covid. Que yo sepa, España tiene obligaciones con el pueblo saharaui y oficinas de este movimiento en varios lugares de la Península. Pero no. Había que cargarse a la de Tolosa y se la cargaron sin anestesia y va y le ponen al más tonto de la clase y al que había propiciado la ejecución.

A Sánchez no conviene presentarle una Moción de Censura, aunque se la ganado a pulso, pero si a este pésimo ministro, del mismo nivel de incompetencia que aquella Ana de Palacio. Sin duda prosperaría y daría tranquilidad a mucha gente  igual hasta se podría reconducir el desaguisado que han hecho estos grandes ignorantes de la política, la diplomacia y de la  condición humana.

Lo peor que ha podido hacer Sánchez y el PSOE es romper con el hilo emocional de una reivindicación justa e histórica. Si no le manda a este panoli a casa y cuanto antes, que luego no se queje.

Vicente Larrea y las charlas en los Batzokis

Domingo 10 de abril de 2022

Hubo un tiempo en el que al Batzoki de Deusto se le llamaba simpáticamente  Cabo Cañaveral. Era una segura rampa de lanzamiento. Pesaba mucho en la organización del Partido. En el EBB, su secretario era Josu Bergara y en la presidencia del Bizkai Buru Batzar estaba Javier Atutxa,”El Capi”. Y aquello funcionaba como un reloj.

En aquel Bizkai además del Capi se reunían burukides como José Antonio Aspuru, Eneko Caballero, Josu Olazaran, Teobaldo Guerrero, Iñaki San Juan, Rafa Sarria, Fernando Egileor, Xabier  Maidagan, Jon Sanchez, José Antonio Lopez Egaña, Arantzazu Petralanda y María Esther Solabarrieta y tenían sus oficinas en el edificio Granada, en la Gran Vía, que era como una olla a presión de gentes que entraban y salían pues allí funcionaba desde el EBB, el BBB, las Comisiones, Prensa y Mecánica Electoral.

A María Esther, entre otras actividades le tocó llevar el apartado de actos públicos y formación  y hablando con Bergara y Atutxa le dijeron que en Deusto había tres jubilados amigos que se habían ofrecido a trabajar, pues tenían todo el tiempo del mundo y las obras de la Villa las tenían ya muy vistas. De esta forma gratuita y altruista ayudaban al Partido y ellos se lo pasaban bomba  sintiéndose útiles y entrando y saliendo de casa y teniendo cosas que hacer. Fue por eso que María Esther les encargó la organización de actos en los batzokis. Eran tres. Roberto, José Ramón Zorrakin y Vicente Larrea que acaba de fallecer y cuyo funeral es este lunes en  la Iglesia de San Pedro en Deusto a las seis de la tarde.     .

Los tres llegaban al edificio Granada y con una lista de charlistas por temas, efemérides, organizaciones municipales, y días a la semana llamaban a unos y otros, sustituían al encargado de la charla que a última hora no podía, llevaban el número de asistentes y las preguntas que se formulaban, para aquellas no contestaban lo fueran posteriormente, invitaban a los ex a los actos públicos y les decían el sitio donde se tenían que sentar y aplaudir y al final hacían un balance de todo lo hecho que entregaban al BBB. Hubo años en que entre una cosa y otra llegaron a organizar 130 actos. Confeccionaban además con los datos de las organizaciones Municipales un boletín que se llamaba “El BBB informa” con el anuncio de las charlas  y la información del partido. Eran años en los que no existía Internet y se repartía semanalmente  con el Euzkadi. Tiempos pues de cercanía, información y trabajo conjunto.

Vicente Larrea, uno de los componentes del trío acaba de fallecer. Le recuerdo como un hombre bueno, zumbón, parecido a Walter  Matthau, jelkide hasta la médula, y prototipo de una generación que no vivió la guerra por edad sino sus terribles consecuencias pero que toda su vida giró en defensa de lo vasco y del EAJ-PNV. Uno de los tantísimos cimientos que sostienen la casa, no se ven, pero sin ellos, la casa se cae.

Perito, trabajó con Patrick de la Sota en la Compañía Franco española de Cables  y no había acto del PNV donde no estuviera, lo mismo con Deia, el Alderdi Eguna, inauguraciones de batzokis, y este trabajo de jubilado al que aludo que hacían  los tres en una oficinita del edificio Granada y donde se oían sus voces desde el pasillo con sus llamadas y sus deseos de ánimo a toda la gente. Era un trabajo necesario que además servía a estos tres mosqueteros para que se sintieran útiles al trabajar por su partido del alma. Desgraciadamente aquello el siguiente BBB lo anuló  y ahora, entre la  pandemia y la desmovilización existente donde cada quien va solo a lo suyo, se nota la falta de Vicentes Larrea y de gentes que humanicen y engrasen una estructura tan necesitada del contacto humano y de políticos muy cercanos. Y de que se les atienda para hablar desde la patata, el Concierto, el recibo de la luz algo tan agradecidos por la afiliación. Es una época ya fenecida y, el caso es que ya no tenemos ni a Vicente, ni a Roberto y Zorrakin tiene una salud delicada.

El PNV no se entiende sin este tipo de afiliado todoterreno. La última vez que le vi fue en una conferencia que me organizaron en el batzoki de Deusto  sobre Juan de Ajuriaguerra y allí estaba muy orgulloso Vicente enseñando esta fotografía del Aberri Eguna de 1932 en la que se le veía de niño, sosteniendo, con otros niños, parte de la ikurriña que iba a izar en Sabin Etxea el hermano de Sabino, Luis de Arana y Goiri. Otros tienen fotos de futbolistas o cantantes, pero la foto de Vicente era ésta.

Este lunes  pues, se celebrará el funeral en San Pedro de Deusto a las seis de la tarde. G.B.

La prensa es la artillería del pensamiento

Sábado 9 de abril de 2022

He comprado hoy con mucha ilusión Deia. Este año, en junio cumple 45  y los objetivos por los que nació siguen ahí. Titulaba el desayuno gasteiztarra de la presidenta madrileña: ”Ayuso admite la cara B de su rebaja fiscal, la austeridad”. La diferencia con el Diario Vasco y el Grupo Vocento ha sido que estos medios hacían hincapié en las críticas de la señora al PNV, como vemos en la foto. No es una manipulación, porque Ayuso lo dijo, sino que esos periódicos tienen una ideología concreta. Antinacionalista desde su nacimiento, venta de periódicos y hacer campaña a la derecha vasca.

Por eso y muchas otras cosas, DEIA tiene que seguir echando humo, y defendiendo por ejemplo que el Concierto Económico, a diferencia de lo que dice Ayuso, no es un privilegio, sino un castigo y que si hablamos de  privilegios ahí está la capitalidad española de Madrid con su aeropuerto, sus ministerios, sus grandes museos, su sede de multinacionales, mientras desertiza media España. Bonito debate.

Le veo en la fotografía a Emiliano López Atxurra. Entiendo que el presidente de Petronor ha de estar en estos actos, pero es curioso que solo se le vea en estos actos. Que yo sepa, nunca en manifestaciones, conferencias de la Fundación y cosas menores al parecer para este tipo de personalidades que han pasado de EE y de decirnos que miremos a como se hace política en Catalunya a recordarnos que Petronor representa el 12% de los ingresos fiscales de Bizkaia, con lo que se paga un buen pellizco de las políticas sociales que pagan las Diputaciones y Gobierno Vasco, incluido su bien ganado sueldo millonario. He aquí sus galones aunque yo mejor se los daría a la generación de Antón Madariaga, del PNV, que hizo bien sus deberes y logró sacar adelante un proyecto fundamental  para Euzkadi, cuando él iba por otros derroteros.

Y volviendo a Díaz Ayuso. Critica el régimen impositivo vasco. Tiene  derecho a hacerlo. Sería bueno comparar que se hace con esos impuestos  en Euzkadi y sobre todo con la sanidad y asistencia social en Madrid y en Euzkadi.

Vuelvo al inicio.

Magnífico que salga DEIA y que se compre cada día de la semana, no los fines de semana. Fue una apuesta para romper la manipulación y pasar página a unos medios que sostuvieron la dictadura y aquella afirmación, que ahora tanto extraña y que a Gernika, la habían destruido los propios vascos.

Solo por recordar.