SUBIR AL CIELO

Miércoles 20 de agosto de 2025

Por Javier Sádaba.

Uno de los recuerdos que marcaron mi adolescencia se remota al canto de la Salve en la Iglesia de mi pueblo. Era el 15 de agosto y lo entonábamos creyentes y no creyentes con la vista puesta en el comienzo de las fiestas. Salve Regina, mater misericordie sonaba con alegría, desde voces graves y atipladas unidas en un popurrí de latín y castellano. Era el día  de la Asunción de María a los cielos en cuerpo y alma.

El dogma lo proclamo Pio XII en 195O. Es el último dogma católico y no les hizo mucha gracia a los protestantes. Se confunde a veces la Asunción con la Ascensión. En la Ascensión es el mismo Jesús resucitado quien por su propio poder divino asciende a los cielos. En la Asunción, sin embargo, María es llevada o trasportada desde su vida terrenal. Estos dos momentos claves consagrados por la Iglesia tienen detrás muchos escritos que les van dando forma y están empapados de piedad popular.

Lo dicho no es ni mucho menos una clase de Teología. Debería saberlo cualquier creyente que se declare como tal. Lo habitual, sin embargo, suele ser la ignorancia. Nada de extrañar en personas que no han tenido acceso a los contenidos culturales de su sociedad.

Pero, dejando de lado a los que no se enteran de nada, es menos comprensible que poco sepan de nuestras historias y mitos individuos con acceso fácil a la cultura. Y lo que produce cierto estupor es que gente de este tipo presuma, y es un ejemplo, de conocer las costumbres de los trobianenses. En cualquier caso, nos encontramos ante un folklore entre religioso y profano.

Este tipo de religiosidad puede tener un aroma entre romántico y profano a lo Chateaubriand. Solo que en aquel Saludo o Salve se reunía una comunidad dispuesta enseguida a gozar de la fiesta. Desde un razonable laicismo es posible encontrar una fisura por la que aparecen recuerdos, reencuentros, alegría y pueblo.

ENCUENTRO CON ANDONI.

Martes 19 de agosto de 2025

He preguntado a varios sobre si conocen a la persona que está en medio, entre Erkoreka y yo. Los de su generación me han dicho quién es, pero no tantos  aquellos de las nuevas generaciones y sin embargo es una persona importante que estuvo en momentos claves de nuestra historia como país y como partido en los años duros trabajando por sacar este país adelante a la salida de la dictadura. Andoni tiene una brillante hoja de servicios en la representación pública del PNV. Conviene le recordemos.

Se trata de Andoni Monforte Arregi, nacido en Mallabia, abogado por la Universidad de Valencia, participó en la Asamblea Nacional del EAJ-PNV cuando el partido salió de la clandestinidad en marzo de 1977. Fue elegido diputado por Gipuzkoa en la primera legislatura de 1977. Reelegido en 1979, 1982 lo fue hasta 1986 viviendo las discusiones constitucionales, la aprobación del estatuto de Gernika, la disolución de UCD, el golpe de estado del 23 F desde dentro del hemiciclo. Fue asimismo Consejero de Sanidad del primer Consejo General Vasco presidido por Ramón Rubial y Consejero de Sanidad y Seguridad Social en el Consejo presidido por Carlos Garaikoetxea, miembro del Consejo de Europa, eurodiputado en 1986 y miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. .Fue asimismo viceconsejero del Gobierno Vasco para Asuntos Relacionados con la UE y participó en el debate que llevó al estado español a la OTAN.

Vive en la actualidad en Gandia pero viaja una vez al mes a Euzkadi donde frecuenta amigos y relaciones en Donostia y desde allí donde haya alguien amigo para tener una agradable conversación como ha sido la que hemos tenido este lunes con él en Bakio.

Previamente habíamos saludado a Maybe Mardones, la  eficaz secretaria de los diputados y senadores de aquellos años.

Ha sido un simpático día de reencuentros y de arreglar el mundo comparando hechos y  conductas políticas del pasado y de la actualidad. Repetiremos.

AGUR AMAIA

Lunes 18 de agosto de 2025

Ha fallecido a los 102 años Amaia Rentería, viuda de José Mari Bengoa, hija de Gorgonio Renteria, ama de Rafa Bengoa y madre de una familia de seis hijos.

El funeral será mañana martes 19, a las 6 de la tarde en la Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari de Elantxobe.

Amaia Rentería Aurrekoetxea nació el 24 de julio de 1923 en la localidad bizkaina de Elantxobe, donde habían nacido sus padres años atrás. Sus primeros recuerdos de la Guerra Civil son relativos al bombardeo de Gernika y su huida a los distintos  refugios.Con  trece años fue enviada al Reino Unido con su hermana mayor Jule y su hermano pequeño Gotzon. Permaneció en varias colonias durante dos años, afirmando que “El recuerdo que tengo  no es  muy agradable, pero sí agradecido a la gente inglesa” porque fuimos  muy bien tratados.

Sus aitas  les reclamaron para ir a Baiona, donde fallecería su padre, un gran euskerólogo y antiguo Presidente del EBB, Gorgonio Rentería, capitán de la marina mercante que residió veinte años en Filipinas, donde vivió la guerra hispano-estadounidense y la pérdida colonial de España en 1898. Mantuvo estrechas relaciones con el gobernador norteamericano William Taft que luego fue presidente de los Estados Unidos. Se ocupó con su barco de hacer la delimitación costera y de mares del país.

A su vuelta de Asia, Gorgonio se involucra con el PNV en sus reivindicaciones  y es elegido presidente de Comunión Nacionalista de 1917 a 1919, en aquel momento frente a Aberri. Finalmente ambos grupos se unifican en Bergara en 1930 y se recupera el nombre original de PNV. Fue igualmente Diputado de la Diputación Foral de Bizkaia y alcalde de Elantxobe.

Tras su fallecimiento y gracias a la venta de unos terrenos se trasladaría con su madre a una pequeña casa de Bilbao. Amaia resume: “Puedo decir que fue una infancia traumática, pero luego una juventud tal vez inconsciente, aunque el paso del tiempo te ayuda a comprender el sufrimiento de mi ama viuda en aquellos momentos de gran represión”.

Cuando regresó de Francia, la familia se fue desperdigando y ella decidió marcharse a Venezuela, donde vivía uno de sus hermanos, ya que por su condición de mujer resultaba difícil encontrar un trabajo en Bilbao. Su hermana Jule fue la secretaria de mi aita en la Compañía Renault de Caracas, por lo que siempre mantuvimos entre familias una gran relación.

A los ocho meses de llegar, trabajando en el negocio familiar conoció a José María Bengoa, con quien contrajo matrimonio y tuvo seis hijos (Amaia, José Mari, Rafael, Argi, Iñigo y Jon). En 1955 su marido fue contratado como funcionario de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra, una ciudad muy agradable para vivir en la que la familia residió durante 20 años, aunque su ilusión era volver a Euzkadi.

José Mari Bengoa había sido secretario de sanidad militar teniendo su despacho en el Hotel Carlton cerca del Lehendakari Agirre. Al llegar a Venezuela le nombraron médico de un pueblecito del interior de Venezuela, Sanare, donde logró erradicar el paludismo y, con el tiempo, uno de los centros sanitarios lleva su nombre.

Especializado en nutrición se convirtió en una autoridad mundial  y su trabajo en Ginebra le otorgó un gran reconocimiento que se plasmó en premios y doctorados.

En 1975 la familia viajó a Venezuela donde vivirían durante una década. Recuerda  que “La vida en Caracas era ya  placentera, no nos faltaba de nada, tampoco exigíamos grandes lujos”, y su participación en las actividades vascas organizadas en el Centro Vasco de Caracas. Todos los años la familia pasaba alguna temporada en Euzkadi.

Preguntada sobre cómo se sentía Amaia explicó: “La emoción de regresar es vital porque las raíces son las raíces sobre todo con una familia tan perseguida por la dictadura y con un padre volcado en sacar Euzkadi adelante desde el PNV y el euskera pero también un gran amor a Venezuela, donde pasamos años muy gratificantes. Son emociones muy encontradas porque, aunque vivo ahora en Euzkadi, siento ahora eso también por Venezuela cuando voy”.

Solía asistir a las reuniones anuales de la Asociación Vasco Venezolana y mi hermano Koldo, con José Julián Baquedano, hicieron un documental sobre el Lehendakari y con este motivo le entrevistamos al Dr. Bengoa en su casa atendiéndonos Amaia estupendamente como la buena anfitriona que era. Josu Erkoreka me lo ha recordado así: ”El aita de ella, Gorgonio, un campeón. Primer alcalde nacionalista de Elantxobe. Y Jose Mari Bengoa, su marido, un caballero de mucho nivel. Le hicimos una entrevista que para mí fue fascinante”.

La  gran emoción que sentía al cantar el himno vasco durante el Aberri Eguna, era el sentimiento compartido por todos los vascos que convivían en el Centro Vasco de Caracas donde su marido había sido director de la revista mensual Euzkadi con el formato de Readers Digest.

Vivieron sus últimos años en Euzkadi B engoa  fue asesor del Departamento de Sanidad del primer Gobierno Vasco y repartían  el año entre Venezuela y Euzkadi. En  una de sus estancias en Getxo, su marido enfermó, y finalmente, falleció  en enero de 2010.

Amaia, madre de quien fuera Consejero del Gobierno Vasco durante la presidencia del Lehendakari  Patxi López, Rafa Bengoa, ha vivido en Getxo, muy cuidada por sus hijos, mientras mantenía  una relación muy estrecha con su extensa familia (6 hijos, 19 nietos, 6 bisnietos) repartida por diferentes partes del mundo. Cuando cumplió cien años la alcaldesa de Getxo, Amaia Agirre, le entregó en nombre de la Corporación el presente oficial habida cuenta de su longevidad y los servicios al país. Acaba de fallecer tras una larga y fecunda vida y a su familia enviarle un gran abrazo mientras nos condolemos por su marcha. GB, Amaia.