¿Fue un éxito el 8-M?

Me intuyo minoría absoluta y es altamente probable que esté equivocado. Agradeceré infinitamente ser desmentido. Con datos y argumentos, por favor, que los bufidos, los te vas enterar de lo que vale un peine y los sé dónde vives están muy vistos y tengo comprobado su nulo efecto sobre mi peculiar manera de pensar. Y en el caso que nos ocupa, así le lleve dadas tropecientas vueltas, sigo sin ver dónde está el éxito arrollador del último 8-M que me cuentan por tierra, mar y aire todos los medios, incluyendo los míos.

Por supuesto, no niego las inmensas y diversas en mil sentidos movilizaciones que volvimos a ver en nuestras calles. Ni la ocupación de la centralidad informativa de sur a norte y de oeste a este, algo que, por otro lado, quizá fuera lo que nos debería mover a la suspicacia. ¿A nadie le resulta extraño tal unanimidad en el morado? ¿Por qué quienes han de salir perdiendo, y mucho, con la satisfacción de las reivindicaciones feministas han participado tan alegremente en la difusión de las demandas y han estado en primera línea de pancarta?

Dejo ahí la pregunta junto al recordatorio incómodo de que la jornada se planteó como una huelga. Y ahí sí que no hay lugar para los paliativos. Prácticamente todo funcionó como cualquier otro día. Se dirá, con razón, que muchas mujeres (y muchos hombres) no pueden permitirse perder los ingresos de esas horas. Pero eso se sabía antes de lanzar el pulso. Cuidado con la otra brecha, la que separa a las convocantes de las convocadas. Eso, sin contar que no consumir habría sido bastante para que se dejara notar la incidencia del paro y no fue así. Tan solo lo anoto.

4 comentarios sobre “¿Fue un éxito el 8-M?”

  1. Perdón por no entender la frase. ¿A quién se refiere cuando dice que alguien va a salir perdiendo con la satisfacción de las reivindicaciones feministas?
    Si los datos que pide son cuantitativos sobre número de participantes y demás… no los tengo, pero sin participar activamente de la fiesta de carnaval ayer pude ver en Algorta dos cuadrillas distintas con disfraces curiosos: una era un grupo de chicas vestidas de principios de siglo y con bandas que hacían referencia al voto femenino y al sufragismo. Otra, más pop iban con el lacito y con la frase escrita en la espalda «We can do it»… y no estaban haciendo una llamada a la participación femenina en la segunda Gerra mundial.
    Sinceramente, creo que algunos éxitos no se miden, sólo, en forma cuantitativa.

  2. En Rusia, el 8M es festivo. También en Rusia, se despenalizó hace no mucho maltratar.

    Es evidente que darle una pátina de feminismo viste mucho, aunque después en la práctica que cada cual quede en su cajita correspondiente, sea en la mujer ama de casa y madre, sea la del hombre que compite para ganar lo máximo y mantener a la familia.

  3. En cuanto a la presencia de las manifestaciones si fue un éxito y se podía decir casi que rotundo.
    En la huelga un fracaso, pararon las que pueden parar funcionarias, medios de comunicación y poco más, es fácil ir a la huelga cuando tu mismo patrón te anima a ello. lo jodido es cuando te pone todas las trabas del mundo.
    En el parlamento vasco ellas tienen que pensarserlo el porqué siendo mayoría las mujeres no acaban con la mayor discriminación existente en los tajos privados que se sufre por intentar o ser madre.

  4. Tienes toda la razón , te van a dar hasta en el carnet de identidad , mira que atreverte a dudar del éxito del éxito del 8M.
    Por fin un soplo de honestidad entre tanto circo.

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